PRÓLOGO

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Cuando la observo siento que todo está tranquilo. Antes me encontraba en una guerra sobre dejar mi pasado, me rehusaba asimilar el abandono y la falta de amor que me carcomía todo el interior.
No me había dado cuenta de lo mucho que estaba aferrado al pasado, creo, que era lo único que me mantenía cuerdo, porque vivía en un mundo donde no creía ni siquiera lo que mis padres me decían o demostraban.
Cuando te acostumbras a una persona, esta comienza a ser una parte de ti. Eso en verdad me aterraba, lo concluí después de muchos meses de reflexión.
Ximena siempre estará en corazón y mente, mi alma está frustrada porque necesitaba más de ella. Creía que si dejaba de aferrarme a los recuerdos que tenía con ella estaba renunciando a recordarla; pero Zarah al pasar de los meses me hizo dar cuenta que no es así. No se puede renunciar a una persona que estuvo tantos años, ni mucho menos tratar de olvidarla. Simplemente se deja ahí, permites que vague en tus pensamientos.

—¿Sabes que animal está tratando de hacer Alex?

Observo al chico con rulos y de tez blanca, hago una mueca mientras niego.

Ella ríe y sube su pierna en la mía, yo la acaricio tratando de adivinar las señas de aquel chico.

—Eres malo para eso-suelto con exasperación

—¡Más claro no puedo ser!

—¿Qué se supone que estas imitando?

—¡A un Orangután!

Frunzo mi ceño y niego

Las horas se pasan muy veloz cuando estoy con ella y el resto de personas.

—¡La fraternidad fue lo mejor que pudo habernos pasado!

Me quedo en silencio analizando aquellas palabras. Zarah me observa con curiosidad y sé perfectamente que desea que yo responda muy positivo.

—Después de todo las cosas malas dejan de fluir entando con las personas correctas—mis ojos la observan y es así como sonríe muy victoriosa.

Cuando creí que las cosas iban de mal en peor, algo cambió de la noche a la mañana, y en base a lo vivido; ha sido para seguir floreciendo, avanzando y creciendo.

Los meses pasaron tan rápidos y aun así todos los proyectos que teníamos en mente. Por fortuna se hicieron realidad.

Podemos comparar  la vida como una montaña rusa; llena de emociones y sucesos que te hacen saltar de tu lugar, pero aun así hay que disfrutar de ella como si fuese el agua que bebes cuando terminas una rutina de ejercicio  fuerte.


El mundo de “Huracán de emociones” se embarca en la gran aventura de entender la vida de un chico solitario emocionalmente. Todos sabemos que la depresión no rechaza género, color o edad. A decir verdad es ella quien está más constante en la vida de un ser humano, en cualquier momento, espacio, hora y lugar puede llegar con su gran capa de dolor.

El ambiente en el que se embarca esta historia está lleno de sentimientos, emociones, sucesos y recuerdos de alguna vida pasada. Todo con el fin de que el lector a la hora de disponer el tiempo; se profundice tanto que se sienta como si estuviera viviendo aquello.
El nombre de dicha obra está basado en el ser humano, ya que es como suelo denominarnos;  inestables emocionalmente, fríos en algunos momentos de nuestras vidas, y así mismo podemos ser tan dañinos para otras personas como aquellos fenómenos a la tierra.

Con base van pasando los años vemos las realidades de diferentes formas. Sucede como con un bebé, a medida que pasan los días va formando y guardando a las personas que aparecen en su alrededor.
Todo esto es escrito para crear una atmosfera más cálida y clara de pensamiento.


HURACÁN DE EMOCIONES ©Stories to obsess over. Discover now