Prólogo

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Siempre había dedicado gran parte de mi existencia a estudiar y a planear cada detalle de mi vida, a tenerlo todo bajo mi control. Recién acababa de terminar el bachillerato, y ahora venía la siguiente etapa en mi vida llamada: universidad. Había estudiado y trabajado duramente los últimos meses para poder obtener una beca en la NYU (Universidad de Nueva York), y sinceramente deseaba con todas mis ansias salir de este pequeño pueblo y respirar otros aires, necesitaba salir y conocer nuevas personas. Aunque, bueno, tampoco es que tuviera una gran habilidad para hacer vida social, mis 18 años de edad se resumían en ser la chica introvertida y callada que prefería quedarse en casa en lugar de salir de fiesta con amigos un sábado por la noche, quedarme a leer un buen libro o ver una buena película debajo de una cobijita calentita, con mis calcetines de colores y comiendo golosinas. Eran mis mejores opciones.

Vivía con mi madre y mi hermano de 10 años, mi padre nos abandonó cuando mi hermano nació y yo solo tenia 8 años de edad. Se convirtió en un alcohólico que no solo dejó de amar a su esposa, sino también a su pequeña hija a la cual le vivía diciendo que sería su princesa para siempre. Empezó a tratarnos mal, tanto física (a mi madre) como verbalmente. Hasta que una noche se acabó y solo se marchó de casa sin mirar atrás. Nunca volvimos a saber nada de él, supongo que fue la mejor decisión que pudo haber tomado.

Desde entonces, tuve que crecer rápido y tomar responsabilidades en casa al igual que mamá. Ella trabajaba duramente para mantenernos a mi hermano y a mí y darnos una vida estable. Cuando cumplí 15 tuve que empezar a trabajar en un cine cerca de nuestra casa y así ayudar a mamá a pagar facturas y comprar provisiones para el hogar. En las mañanas iba al instituto y trabajaba medio tiempo después, en las noches me dedicaba a estudiar y hacer mis deberes, así que básicamente no me sobraba el tiempo para andar en fiestas y hacer amigos, y esperaba que al menos ahora en la universidad eso cambiara e hiciera algunos amigos, pero, como suelen decir, a veces no todo sale como lo planeamos... ¿por qué? Sencillo; siempre ha sido la misma respuesta, ¿no?

La vida es tan impredecible.

Y, es que a decir verdad, tenía todo perfectamente planeado y equilibrado en lo que respecta a cada movimiento de la que sería mi vida de ahora en adelante en la universidad, no pensaba tener fallas en mi plan, o al menos eso creía yo, hasta que lo conocí a él.

¿Sabes? Es curioso como un chico podía hacer estremecer tu mundo entero y darle un giro de 180° grados a tu vida. Él hizo eso en la mía, se coló en mi vida de una manera inexplicable que empecé a necesitarlo hasta para respirar, y eso me daba miedo. Su personalidad fría, distante y misteriosa me perseguía hasta en mis más profundos sueños.

Estaba segura que detrás de ese rostro inexpresivo habían secretos, había un pasado oculto encerrado cual reo tras las rejas. Y yo estaba dispuesta a llegar al fondo de eso, aunque tuviera que destruirme a mí misma en el proceso. Sin embargo, tenía la fiel certeza que detrás de ese disfráz de chico rudo había uno sensible, un chico que valía la pena conocer, y yo estaba más que dispuesta a llegar hasta su vulnerabilidad. Por eso, de alguna manera necesitaba estar cerca de él cada día que pasaba y eso me asustaba y me gustaba a lados iguales, porque no importaba qué, siempre terminaba volviendo a él.

Sabía que algo estaba cambiando en mí cuando empecé a descubrir facetas de mi vida que nunca había descubierto antes. Algo cambió él en mí, algo cambié yo en él, y aún no sé si fue para bien o para mal, aún estoy averiguándolo. Pero de lo que sí estoy segura es que nunca volví a ser la misma chica que era antes de que él irrumpiera en mi vida y se colara en mis pensamientos, provocándome experimentar nuevas emociones y sentimientos que nunca había sentido antes, porque sí, él fue mi primera vez en todo, y eso me cambió para siempre, no volví a ser la misma, no después de que ese chico de ojos grises se volviera parte de mi vida.

Y a pesar de todo lo que nos esperaba en el camino, de todo el infierno que vivimos, estaba segura que no me arrepentía de nada y volvería a vivirlo todo de nuevo con tal de encontrarlo otra vez.

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Psdt: estaré actualizando capítulos hasta llegar donde había quedado la historia anteriormente, y así entrar al desenlace y llegar el final de esta extraña y caótica historia de amor de Bella y Aidan que ha salido de mi loca cabeza.❤️

Psdt 2: pueden encontrarme en Instagram como: @lidabethtorres77 No hago nada interesante ahí, pero... solo por si desean seguirme. Besos <3

Siempre has sido tú [En Proceso️]Stories to obsess over. Discover now