Capitulo 6 - La Casa Blanca y Chicos sexys

58.5K 3.3K 158
                                    

Charlotte POV:

Estoy hiperventilando.

No literalmente, por supuesto. Pero ¿en mi mente? Demonios, si. En este momento, mi cabeza se encuentra completamente en blanco. Sin ni siquiera un pensamiento coherente, olvidaros eso. Estaba pensando en algo.

Wow.

¿Puede algo sentirse tan bien? Parecía tan cliché, tan irreal. Sus brazos envueltos alrededor de mi cintura, mi cuerpo entero adherido al suyo; es como si estuviese flotando en una nube. Sus labios, claramente expertos, se movían en sincronía con los míos, bueno, como él pero todavía delicados al mismo tiempo. Os tengo que decir, que era una fantástica contradicción.

- Oh. Erm, uh, lo siento.

Sorprendida por la nueva voz, inhalé ásperamente y me separé de sus labios para encarar a la persona.

Era el chico que me guiñó en el comedor. Sonrojadamente, volví la mirada hacia Ryder, quien parecía aturdido por un momento antes de pestañar y mirar hacia el chico del uniforme. Ahora riendo, me presionó aun más contra él, si eso era posible.

- ¿Te importa? -Dijo arrogantemente. Con el sonido de su familiar y engreída voz. Es como si estuviese cayendo; de todas las formas posibles de vuelta a la realidad. Coloqué mis manos en su pecho, tratando de alejarme de él, a pesar de la sensación de sus músculos bajo su camiseta negra. Sus fuertes brazos me mantenían en mi lugar, casi como un silencioso Deja de moverte. El chico permaneció en su lugar, a pesar de la obvia mirada de Ryder.

- Er, el señor Presidente quiere verte. -El chico dijo. La sonrisa de Ryder nunca desapareció.

- Dile a papá que estoy -Los ojos de Ryder bajaron hasta los míos. -Ocupado. -Sus penetrantes ojos azules mantenían un brillo travieso mientras le daba al chico del uniforme una insinuante mirada.

Los ojos del chico viajaron hasta mí por un segundo antes de asentir vacilante y caminar fuera del baño. Fuera, escuchamos la conmoción a través de la blanca puerta y como los pasos se iban desvaneciendo. Fue ahí cuando Ryder finalmente bajó la mirada hacia mí, su expresión engreída todavía en su rostro antes de convertirla en algo más que no pude reconocer. Era una buena expresión, algo que me hizo querer continuar con lo que sea que estábamos. Pero observando sus labios, observe una leve sonrisa, recordándome que estaba en la Casa Blanca, teniendo una cena con el Presidente.

Y que acaba de hacer con el chico malo de los tabloides.

- Lo siento, -Dije, finalmente alejándome de sus brazos, exitosamente. -Pero, ¿Quién te dio el permiso para besarme? -Fruncí el ceño hacia él levemente, a pesar del leve cosquilleo que aun sentía en mis labios. Enarcó una ceja hacia mí.

- No estabas exactamente quejándote de eso hace dos segundos, cariño. -Respondió, con esa molestamente sexy sonrisa todavía en su guapo rostro.

Realmente debo dejar de halagarlo en mi cabeza.

Entonces parpadeé hacia el familiar sonido de la afectuosa palabra proveniente de su boca. ¿Por qué ese sonido se parece tanto al la voz del chico en la línea del día anterior? Volviendo la mirada hacia él, concluí que no estaría tan fuera de contexto. ¿Actitud arrogante? Garantizado. ¿Suave voz? Doblemente garantizado.

- ¿Solo te quedaras ahí mirándome, cariño? -Comentó, haciéndome salir de mis pensamientos. - ¿O quieres continuar con lo que empezaste? -Envolvió uno de sus fuertes brazos alrededor de mi cintura otra vez, acercándome a él.

Pestañeé. Una vez, dos veces, tres veces.

- ¿Qué yo comencé? -Finalmente exclamé, saltando lejos de él. - ¡Yo no empecé nada! -Dejó escapar un suspiro, exageradamente, poniendo su cabeza de lado por un momento como una media sacudida de cabeza antes de que su fija mirada volviera a mí.

His Number /En pausa/Donde viven las historias. Descúbrelo ahora