Me advirtieron que estaba mal.
Pero no hice caso.
Me comentaron lo peligroso que podía ser.
Insistí en volver hacerlo.
Me dijeron que me alejara.
Y seguí a su lado.
Cuando más nos prohíben, más ganas dan de hacerlo. Las perfectas palabras cuyo significado es muy grande y efectivo no dejaban de rondar mi cabeza. Se podría decir que por mucho que me lo advirtieron a mí me gustaba.
Y mientras nos guste cada acción, ningún tipo de advertencia nos alejará de la tentación.
Por eso seguí husmeando cada uno de sus juegos, envolviéndome en su piel, en sus labios y sus sábanas. Seguí cada regla impuesta, cada placer, cada ganas y cada deseo propuesto. Cumplí sus fantasías más oscuras, me dio el placer más grande que puede existir en este mundo mientras yo me deleitaba con su perfecta masculinidad.
Disfruté cada momento codicioso quemándome entre llamas de deseo. Hasta que ambos regresamos a la realidad, una realidad que por mucho que intentáramos ocultar con el sexo no lográbamos hacerlo.
Y fue cuando las advertencias que siempre recibía se volvieron en verdades, y nuestro secreto salió a la luz.
YOU ARE READING
Entre Llamas Internas ✔1
RomanceMiradas lascivas lograban encender cada parte de mi cuerpo. Era prohibido, ilícito e limitado para mis deseos. Aún así, me excitaba. Yo era cenizas... Y en el momento en que tomó mi cuerpo, comencé a arder con codicia. Porque una vez que pruebas l...
