Capitulo 1

49 10 4
                                        

Era un día caluroso, como odiaba el calor. Mis zapatos impactando contra el piso, eran uno de los pocos sonidos perceptibles en el lugar. Eran más de las tres de la tarde, iba tarde a casa ya que me entretuve después de el primer día de escuela. Los estudiantes de esta ya no estaban cerca, solo quedaba yo.

Hasta que el silencio fue bruscamente cortado por voces, voces de chicos. No se escuchaban precisamente felices, en especial una, una de las voces estaba cargada de dolor. Me acerqué a él lugar de donde provenía el sonido lo más silencioso y rápido que pude. No lo había visto aún, pero estaba segura de quién era el dueño de la voz.

La escena era más desagradable de lo que la imaginé. Estaban tres adolescentes, altos aunque no tan musculosos, todos de pie mirando a el suelo, dónde un cuarto muchacho se encontraba quejándose de dolor. Por no más de cinco segundos lo único que logré hacer fue mirar, el miembro de uno de los agresores estaba afuera, orinando a la adolorida víctima, los otros dos no hacían más que sostenerlo y golpearlo cuando intentaba escapar. Patadas, puñetazos y demás golpes fueron recibidos antes de que yo llegara.

- Basta - ocho ojos se concentraron en mi en cuanto abrí la boca - lo digo enserio, si no lo sueltan voy a llamar a la policía.

- Niña, no eres nadie como para darnos miedo, vete o a ti te va a tocar algo peor - Un castaño se dirigió a mí, aún con sus manos sobre su víctima.

- Házlo, solo si quieres que levante cargos por agresión y lesiones físicas

- Terence, ve por ella en lo que yo termino con esta otra nena - escupió el que me había amenazado antes

Terence no dudó, se aproximó a mi más rápido de lo que pensaba, dispuesto a acatar la orden. Yo tampoco me detuve, antes de que alguien me pusiera un dedo encima, llamé a la línea de emergencia.

- Si? Hola, quiero reportar una agresión física a un menor de edad.

- También pide dos ambulancias, una para tí y una para ella - dijo mientras señalaba con la cabeza a el chico que permanecía inmóvil en el piso.

Los tres idiotas corrieron a mi, yo corté la llamada después de decir la dirección e hice lo mismo. No podía dejar que me atraparan, no tenía oportunidad contra ellos. La adrenalina me ayudó, mucho, aunque también mi estatura, puesto que me escondí en un enorme bote de basura en cuanto vi la oportunidad. El sonido de la patrulla estaba cerca.

Sabía que los agresores se habían ido, así que salí de mi desafortunado escondite. Regresé a el callejón dónde antes había llamado a la policía. No fue la primera vez que lo veía, pero si la primera vez que le hablaba.

- Te ayudo - con el mayor cuidado posible, ayudé al herido a levantarse.

- Mi costilla - no dejaba de soltar pequeños quejidos y hacer gestos que no expresaban mi la mitad de su dolor - está rota.

- Lo sé.

Llegó la policía y no tardó en llegar la ambulancia también. No presente cargos como dije, no podía puesto que esto saldría afectando a quien intentaba defender. A él no lo pude acompañar más ese día, quise hacerlo pero solo permitieron familiares. Además necesitaba su espacio.

***************

- Hey ¿Estás mejor? - después de que me negaron verlo el día del " accidente" y de casi una hora de insistir, la enfermera me dejó pasar.

- Eso creo - se veía cansado, aún adolorido y también preocupado.

- ¿ Puedo ? - pregunté señalando la silla a su lado, a lo que él aceptó.

Lo siguiente que hice fue un impulso, me estuve resistiendo durante mucho tiempo, no podía estar cerca de él y evitar el mayor contacto posible.

- ¿Cómo te llamas?

It doesn't matterStories to obsess over. Discover now