Excepciones

653 47 8
                                        

- Es que tú, con esa cara llena de ternura, con tu alma pura y con esos malditos ojos llenos de bondad! - le dijo el demonio que la sujetaba fuertemente de la cintura con su brazo izquierdo, mientras que con el derecho apretaba sus mejillas acercándolo peligrosamente cada vez más a él.

Rin vio reflejarse en sus ojos su ira, y así era. Se sentía frustrado, el enojo estaba luchando por salir dentro de él, podía sentir claramente a Yako palpitando en su interior reclamando protagonismo pero se contuvo, porque eso era lo que mejor sabía hacer, excepto cuando se trataba  de ella.

Ella siempre era la protagonista y dueña de cada de sus excepciones, y eso había sido así desde el primer día incluso, cuando usó esa espada que juró que no empuñaría jamás, y sin embargo la había usado para salvarla, a una humana. Él, que los detestaba a muerte.

Excepciones, siempre hubieron excepciones cuando se trataba de ella. Porqué era así?, en algún momento, se había vuelto esclavo de esa luz que profesaban sus ojos, se sentía atraído a morir.
Y no pudo más.

Ella vio como sus ojos se perdían en un tono de dorado cada vez más oscuro, su mente parecía perdida y empezó a preocuparse. Habían ido al bosque a hablar a petición de su amo y en cuanto llegaron no había hecho más que escuchar los reclamos del demonio. Al parecer se había enterado por kaede que había recibido varias ofertas de matrimonio, incluso de señores feudales pero él no la había dejado explicarse. Era como si no le hablara a ella, se sentía como si él se reclamara a sí mismo.

Atacó sin avisar. Iba a abrir la boca para empezar a explicarse cuando lo vio abalanzarse con furia sobre ella. Abrió grandes los ojos y no supo si quedarse callada en su sitio o llamarlo para que reaccionara, ese comportamiento de su amo no era el habitual. La había atraído aún más a él, a la vez que hundía su cabeza en el suave y delicado cuello de la castaña, aspirando su aroma, empapándose de ella. Fue dejando suaves besos y no muy fuertes mordidas en aquella zona disfrutando las reacciones que provocaba en su piel. Le encantaba ver que esta se erizaba ante su roce, la quería solo para él. No se contuvo y con su lengua trazó dulces caricias que le sacaron carios jadeos a la joven mujer, la cual no había dejado de temblar y estremecerse bajo las caricias que el demonio le provocaba. Eso le encantaba, él y solo él sería el dueño de esos jadeos y reacciones por parte de ella. Entonces él se apartó levemente de ella y la miró fijamente a los ojos. La castaña le devolvió la mirada sorprendida. Sus hermosos ojos dorados parecían atormentados, tenían duda, frustración, ira, y también un sentimiento tan profundo que casi creyó que se lo había imaginado, pero no fue así, ahí estaba ese sentimiento.

Era hermosa, sus labios con ese tono rosa tan apetecible parecían estarlo llamando, jamás en su larga vida había tenido una necesidad tan imperiosa de besar, de aparearse... de compartir aquellos gestos y caricias con otro ser.

No se contuvo más tiempo. Sesshomaru la atrajo más hacia sí y atacó sus labios devorándolos con fervor, y el placer que sintió en cuanto chocó sus labios con los suaves de ella fue inmenso, consumidor, abrumante. Se sentía vivo. Tanta calidez y suavidad, sin duda ella era adictiva.

No podía parar y tampoco quería hacerlo, el sentimiento era abrasador.

Su lengua profanó en la boca de ella sin permiso y la exploró sin ningún tipo de miramientos, lo que provocó que ella emitiera un sonoro gemido involuntario, el demonio gruñó de placer. Ese hermoso gemido de ella  hizo que sesshomaru perdiera la poca cordura que le quedaba. Era exquisita.

Soltó sus labios y atacó su cuello nuevamente. Volvió a sentirse hipnotizado por su aroma, se sentía abrumado de todas las sensaciones nuevas que lo embargaban gracias a ella, a su toque y los gemidos suaves que ella profesaba con cada caricia de su fría boca en su cálida piel. Todo eso lo provocaba, le hacía tener deseos impuros para con ella.

One-shot's sesshrin " Siempre tú" Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora