I

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Camino a la entrada de esa gran casa, es demasiado grande, incluso más que mi ex escuela. Paso las enormes rejas protectoras y entro al jardín. Camino un poco más y ya estoy en la entrada. Mis manos tiemblan, pero aún así toco el timbre. Tarda unos minutos en abrir pero por fin lo hace. Lleva puestos unos pantalones negros de vestir, una camisa azul marino y unos zapatos formales en negro. Eso hace que vuelva a revisar mi vestuario, traigo una falda corta color gris, un suéter blanco que deja ver mis hombros, y unos tenis blancos, mi cabello está suelto, hace algo de viento, por lo que cruzo mis brazos sobre mi pecho tratando de buscar calor.

Pasa.

Obedezco, ya dentro de la casa puedo apreciar que es más grande y más moderna que fuera de ella. Llegamos al living y el habla.

—Toma asiento—dice.

Lo hago, me siento en un sillón individual tratando de mantener una distancia. El se sienta en otro frente a mi. El silencio se apodera de la sala, ninguno habla, hasta que el lo hace.

—¿Estas segura de esto?

—Si.

—¿No te arrepentirás?

—No.

Se levanta y camina hacia mi, pone sus manos a mis costados de mis hombros, quedando sin escapatoria. Sus ojos penetran los míos, su cara refleja varías emociones, entre ellas, lujuria, satisfacción, y excitación.

—¿Estas dispuesta a ser solamente de nosotros? ¿Estas dispuesta a solamente estar con nosotros e ignorar a otros?

—Si.

Toma mi mentón y lo levanta para mirarnos a los ojos. Se acerca más y susurra en mi oído.

—Hay algunas cosas que tienes que saber antes...

Pasa su lengua por mi cuello. Se acerca más, a esta distancia puedo sentir su agitada respiración chocar con la mía, se inclina y me toma de los muslos, me carga y se sienta en donde antes estaba yo. Estando sentada en su miembro puedo sentir su dura erección chocar en mi intimidad.

—Primero seras mía...

Me toma del cuello y estampa sus labios en los míos, su beso es agresivo y lujurioso, lleno de excitación. Sus manos van de mis muslos a mi polera y la quita, ayudo levantando mis manos al aire. Tomo su camisa y la retiro para luego pasar mis manos por su marcado abdomen y bajar hasta sus pantalones y desabrochar los. El me levanta un poco para poder quitar mi falda, ya estando semidesnuda lo tomo por el cuello y vuelvo el beso más agresivo de lo que era.

Alza sus caderas y quita sus pantalones junto con sus boxers. Ahora el está desnudo. Me toma de la cintura acercandome más a el y su gran erección. Quita mis bragas que ya están mojadas, primero pasa su dedo por mi intimidad, resbalando en ella.

—Ah, J-jungkook...—gemi al sentir su dedo en mi interior.

Metió otro de sus dedos, empezó moviéndolo suavemente, resbalando en mi, después sus dedos empezaron a acelerar sus embestidas, no fue hasta que metió otro, fue cuando grite por un gran orgasmo.

—Abre tus piernas para mi—dijo pervertidamente.

Me posicione para que entrara en mi, Jungkook tomo su gran miembro y lo metió en mi sin ningún aviso.

—¡Jungkook! Ah...

—Sigue gimiendo para mi.

Dijo a la vez que daba sus fuertes y profundas embestidas, penetrando me sin piedad, alzo sus caderas para poder entrar más profundo en mi. Empecé a saltar encima de el, Jungkook tiro su cabeza hacia atrás a la misma vez que gemía sin ningún control. En segundo la sala se había llenado de gemidos, jadeos y gritos de excitación.

—Ah...T/n sigue así. N-no pares, ah.

Sus manos rodearon mi cintura para ayudarme a facilitar mi trabajo y poder entrar más en mi. Tire mi cabeza hacia atrás y seguí saltando hasta que sentí el clímax apoderarse de mi.

Jungkook me voy a—

—Vente en mi—logra ordenar entre jadeos y gemidos.

Sigo saltando en el hasta que me vengo...

—¡T/n!—la voz de mi mejor amiga interrumpe el recuerdo de aquella noche.

—¿Que?—contesto enfadada.

—El timbre sonó hace 10 minutos, ¿No vas a salir al receso?

—Si, ah, ya voy—digo mientras guardo mis cuadernos en mi mochila.

—¿Te espero?

—No, así está bien.

—Bien.

—Te veo mañana.

—Chao.

Se despide con la mano y se va del salón. Termino de guardar mis cuadernos y lapicera, tomo mi mochila y la cuelgo en mi hombro. Camino a la salida de la escuela, hasta que me encuentro con el, la persona con la que no me quería encontrar.

Rayos.

—T/n, necesito hablar contigo.

—No quiero hablar contigo—dije dura.

—Necesitamos hablar.

—No.

Suspira—Ven.

Me toma de los muslos y me pone en su hombro, y sigue caminando.

—¡Baja me!

—Vamos a hablar.

—¡Taehyung, maldita sea baja me de una maldita vez!

—No.

Llegamos hasta su auto y el me baja finalmente. Taehyung abre la puerta y me ordena entrar al asiento del copiloto, sin ninguna otra opción entro.

—Creí que vendría Jungkook.

—Después de salir de la junta se fue a la agencia de sus padres.

Rodea el auto y entra, acomoda su cinturón y luego el mío. Prende el auto y maneja, ninguno de los dos habla durante el trayecto de mi escuela a casa. El silencio incomodo se va cuando el habla.

—Jungkook quiere que lo ayudes en algunas cosas de la empresa.

—¿Que cosas?

—Necesita que vayas con el a una reunión.

—¿Para que? Puede ir el solo.

—Quiere que lo acompañes.

—...Bien.

—Necesito que hablemos de lo que paso  ayer.

—Ya te dije que no quiero hablar de eso.

—¿Quien era el?—dice en un tono molesto.

—Ya te dije que solo es un amigo, no es nadie más que un amigo

—¿Y por que estaban demasiado cerca?

—No era para tanto.

—Sabes lo que te dijo Jungkook desde el principio.

—¿Que?

—No podías estar con otros chicos.

—Lo sé, y no estoy con el, es solo un amigo.

—¿Y los amigos se besan?

—No lo bese.

—Los vi.

—Solo fue en la mejilla, viste mal

—No te creo.

—No entiendo por que me haces un show con un amigo, y no lo haces cuando estoy con Jungkook.

—Te recuerdo que somos un trío. Tu aceptaste.

—Antes no querías ser parte del trío.

—Pero yo le di la idea a Jungkook.

—Y ustedes me convencieron de entrar.

El Trío [COMPLETA]Stories to obsess over. Discover now