Se sentía irreal, el despliegue de William era en un par de días y la idea de vivir sin él era agonizante para Adelaide.
William y Adelaide se encontraban de pie en un estrecho abrazo en la sala de estar, bailando levemente con la música que sonaba suavemente de fondo, pronto las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Adelaide.
"Amor, mírame." Susurró al sentir sus lágrimas humedeciendo su camisa. Ella lo miró, tratando de secarse las lágrimas de su rostro pero fue en vano ya que las lágrimas seguían cayendo.
"Volveré contigo, mi amor." le tomó la cara y se secó las lágrimas con suavidad. "Regresaré antes de que te des cuenta." él continuó. "Y una vez que regrese, me casaré contigo, lo prometo"
Ella asintió con la cabeza, sollozando ligeramente mientras descansaba la cabeza en su pecho. "Te extrañaré, Will." se secó las lágrimas.
"yo también amor, yo también" dijo William pasando sus manos por sus manos por su cabellera castaña.
"¿Me escribirás, Will?" Mientras lo miraba a los ojos cerúleos.
"Lo haré Ada, pero solo si me respondes", dijo con una pequeña sonrisa...
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Después de su despliegue, Adelaide pasó sus días haciendo jardinería, limpiando la casa, leyendo, cualquier cosa que pudiera ayudarla a distraerla, mientras que William también la tenía en su mente día y noche, pensar en el amor de su vida, y qué harían después de que termine la guerra lo ayudó a sobrellevar lo que vivía en el campo de batalla.
Pasaron los años mientras seguían enviando cartas tanto como podían, lo cual lamentablemente no era tanto como querían. Una mañana, mientras Ada miraba por la ventana, tomando té, y recordando felices momentos con su futuro esposo, cuando alguien llamó a la puerta, colocó su taza en una mesita cercana y antes de abrir la puerta se fijo que era el cartero, "¿Señorita Russo? Ha llegado una carta para usted." dijo el amable cartero. "Oh, gracias, Frank" dijo con una sonrisa amable mientras tomaba la carta, "¡Que tengas un buen día!" Continuó, mientras veía al anciano marcharse. Después de entrar a la casa, abrió la carta con cuidado.
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8 de noviembre del 1943.
Mi hermosa Adelaide:
Pensaba en lo mucho que te amo, todavía recuerdo el día que nos conocimos, cuando entraste a la habitación con esa hermosa sonrisa que iluminaba la habitación. Quiero recordarte que siempre estás en mi corazón que te di hace años, sé que estamos distantes pero mi amor sigue tocando el tuyo en cada momento.
Estas cosas son así pero pronto llegaré y mis labios tocarán tu frente una vez más. Si tan solo pudiéramos reunirnos antes, querida, daría cualquier cosa por estar de vuelta contigo ahora mismo, volveré contigo después de que termine esta terrible guerra y tendremos esa boda que siempre hemos soñado...
Tuyo, William.
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Esa fue la última carta que recibió de él ...
Después de meses y meses de soledad y sin saber nada de William escucha que alguien toca la puerta, abrio la puerta y cuando vio que era un oficial militar su corazón dio un vuelco pero lo dejó entrar. "Pase" y le hizo señas para que entre.
"Señorita, me han pedido que le informe que el sargento William Charles Kingsley ha sido reportado muerto en combate. En nombre del Secretario de Defensa, le extiendo a usted y a su familia mi más sentido pésame por su gran pérdida. Lo lamento". Dijo con tristeza en su voz.
Muerto...
Se sentía perdida y vacía, como si faltara un pedazo de ella. Se derrumbó al darse cuenta de que nunca volvería a ver al amor de su vida.
Holii, este pequeño fragmento lo hice para practicar mi escritura, así que cualquier tip o crítica constructiva que tengan son bienvenidas (。◕‿◕。)
