Hoy como cualquier día normal me despierto con el dulce aroma de la naturaleza, pongo música y me preparo una taza de chocolate con galletas mientas me dirijo al sótano, al abrir la puerta la veo a Ella tan perfecta y tan hermosa, colgada de los brazos en mi sótano, era magistral verla sin ropa y con un balde de hielo que le cubría hasta la cintura, tratando de gritar, pero la franela que tenia en su boca no se lo permitía.
Le dije¬ buenos días cariño
Ella no podía ni hablar de tanta felicidad que tenía por haber despertado en mi casa, solo me miraba con esos ojos cafés claros, llenos de dolor, ella sabia lo mucho que me encantaba ver su sufrimiento reflejándose en ellos.
Se notaba que había llorado mucho, aunque no entiendo anoche nos divertimos tanto en el bar, debería estar feliz que después de venir a mi casa la hice mía y le di tanto placer como nunca nadie pudo a verle dado
Aun recuerdo como la amarre de pies y manos mientras ella me pedía que me detuviera, fue la sensación más placentera de mi vida, escucharla llorar mientras la penetraba muy fuertemente se notaba que ella lo disfrutaba, sus gritos me lo confirmaban
Le dije¬ cariño te soltare para que comas algo, saque sus piernas del balde apartándolo de ella, pero sus piernas ya no respondían, no lo podía creer se le había cortado la circulación, sus piernas pálidas se veían tan lindas, después la solté de los brazos y cayó al piso comenzó a llorar y a trato con sus manos sacar la franela de la boca, pero estaban tan débiles que no podía.
La agarre en peso y la senté en una camilla y al querer volver a amarrarle las manos ella me dio un golpe, aunque no fue con fuerza me moleste y le dije que era una chica mala y las chicas malas merecen ser castigadas, así que la acosté y amarre en la camilla agarre un cuchillo y le corte un dedo, ella dio un pequeño grito ahogado por la franela.
Después agarre una venda y se la puse en el dedo y le dije que le quitaría la franela de la boca pero que no podía gritar porque la castigaría de nuevo
Le pregunte si había entendido y ella acento con la cabeza, entonces la senté, amarre y quite la franela de su boca. Ella me pregunto que, que ganaba haciéndole daño, a lo que yo le respondí que puro placer, ya que no había nada mas delicioso que ver como las personas se retuercen de dolor, ver el miedo que las personas transmiten con su mirada al pensar que morirán me llena de satisfacción.
Ella quería volver a hablar así que sin pensarlo dos veces metí una gran cucharada de comida en su boca, ella escupió encima de mi y me pregunto ¿Qué diablos es eso? Yo enojado le dije que era una mal Educada y que solo era sopa integral, pero que podía esperar de ella si cuando la conocí me di cuenta que era una niña mimada.
Le dije¬ se ve que no te importa quedarte sin comer, así que volví a poner la franela en su boca y la acosté para amarrarla de nuevo en la camilla. Ella temblaba por el frio ya que seguía desnuda así que le dije
Que descortés de mi parte me había olvidado que no tenias ropa, ya te traigo una manta para cubrirte un poco, aunque debo reconocer que tienes muy buenos pechos, sabés no saco de mi mente como se movían mientras te penetraba salvajemente.
Entonces me acerque a ella y comencé a tocárselos lentamente, pase mis dedos por sus pezones y veía como ella lo disfrutaba, quería gemir, pero la franela no se lo permitía, entonces le dije te sacare la franela para escuchar tus lindos gemidos
Cuando le saque la franela ella dio un grito de ayuda a lo que yo reaccione con un puñete y le volví a tapar la boca, mientras le decía que era un agua fiesta, solo quería que nos divirtamos un poco.
Subí a mi casa para coger una manta y entonces escucho que alguien toca la puerta, se me helo el cuerpo en mi mente pasaba la idea de que talvez alguien la pudo a ver escuchado me asomé por la rejilla de la puerta y me di cuenta que era el cartero
Así que abrí la puerta, lo salude y el me pregunto que si no había escuchado a alguien gritar hace pocos minutos, tratando de disimular mis nervios le dije que estaba muy entretenido en la televisión así que no escuche nada, el solo me sonrió y me dijo bueno.
Cerré la puerta y me senté a ver mi correspondencia, no había nada bueno solo recibos por pagar y de repente me acuerdo que tenia a una chica amarrada y desnuda en mi sótano así que fui al cuarto de lavado y agarre una manta, baje al sótano y por mi cuerpo paso una sensación de excitación al verla amarrada y desnuda, quería volver a hacerla mía, quería escucharla de nuevo gritar y suplicar que me detenga.
Pero me aguante las ganas ya que no quería darle placer por a ver gritada enante, así que me acerque a ella y tenia sus ojos cerrado por un momento pensé que había muerto entonces agarre una cuchilla y le hice un pequeño corte en el hombro, ella abrió de una los ojos y me miro mientras sus lágrimas caían por sus mejillas.
Le dije¬ ya te traje la manta la verdad que pensé que estabas muertas, ya estaba pensando que parte de tu cuerpo cortaría primero, la verdad me has caído bien eres la que más me ha obedecido
Ella me miro como si no entendiera de que le hablaba así que fui a la pared del lado derecho del sótano y abrí un congelador, saque una bolsa plástica transparente y le dije que esta se llamaba Susana, pero se trato de escapar en un descuido mío entonces con un taladro le perfore la cabeza y debo admitir que la viole varias veces, tenía un cuerpo demasiado bello, unas curvas que volvería loco a cualquier hombre
Ella comenzó a llorar y a temblar, así que me acerque y pase mi mano sobando su cabello y le dije que era muy lindo, que talvez debería hacerse un cambio de look, así que agarre las tijeras y comencé a cortárselo mientras ella no dejaba de intentar gritar, al parecer amaba mucho su cabello.
Pero su sufrimiento me daba tanta satisfacción que después de cortarle el cabello no pude evitar sacar mi miembro y ponerlo en su cara mientras me masturbaba era tanta la excitación que me corrí en su cara, así que agarre la manta le limpie la cara, pero me di cuenta que estaba desmayada, talvez fue el dolor, la frustración y todo lo que había llorado bueno sin contar que tenia tantas heridas, las cuales se le estaban infectando.
Así que le di un beso en la mejilla y le dije que así me gustaba, que fue buena chica y que se veía muy hermosa con el cabello hasta los hombros, después subí a mi cuarto y me acosté a dormir pensando si para mañana seguiría viva.
KAMU SEDANG MEMBACA
Gritos ahogados en sangre
HororEl punto de vista perturbador y enfermo de un torturador y asesino, ¿serán los gritos de sus víctimas lo suficientemente fuerte para pedir ayuda? Esta historia fue escrita casi por completa por mi novia Kelly yo ayude con la portada, edición y corre...
