Lo primero que vio Seungmin al entrar al piso fue la mancha negruzca en el techo del salón.
—Ah, ¿eso? Es cosa del anterior inquilino, te aseguro que no son humedades. Ya lo hemos comprobado— intervino rápidamente el casero al percatarse de cómo la vista de Seungmin se había quedado clavada en el círculo oscuro—. No ha dado tiempo a arreglarlo, pero si te molesta mucho puedo mandar a alguien para que lo pinte...
El tono del casero indicaba que, si Seungmin se quejaba, más que mandar pintar la mancha lo que haría sería rechazar su solicitud. Y él necesitaba ese piso como el respirar.
—No se preocupe, no me molesta. ¿Podemos seguir viendo el resto?
Mudarse a la ciudad había sido una decisión fácil de tomar. Conseguir un trabajo en la Biblioteca, una tarea sencilla. Dar con un piso con un alquiler menor de ₩900.000, en cambio... Se podría decir que haber refrescado la web de Idealista en el momento exacto en el que publicaron el anuncio había sido un golpe de suerte, de esos que te hacen plantearte comprar diez boletos de lotería para aprovechar. A diez minutos caminando de su lugar de trabajo (o lo que era lo mismo, del mismo centro de la ciudad), y por los ₩500.000 mensuales que costaba el alquiler era bastante decente: terraza, dos habitaciones, y amueblado. Era tan extraño que Seungmin estaba convencido de que el piso tenía fantasmas, pero en aquel momento no podría importarle menos. Mientras no gastaran electricidad, podría convivir con ellos perfectamente.
El resto del piso resultó estar en perfecto estado, siendo la mancha del techo la única tara visible.
—No eres de aquí, ¿verdad?— preguntó el casero una vez hubieron finalizado la visita.
—De la provincia sí, pero no de la ciudad. Acabo de mudarme.
—¿Y has conseguido trabajo tan rápido? ¡Eres un chico afortunado entonces! Menos probabilidades de que incendies la casa o líes alguna.
A Seungmin se le iluminó un poco la cara al oír esas palabras. ¿Significaba aquello que le había gustado al casero?
—Se te ve responsable, chaval. Si puedes abonar la fianza y la primera mensualidad esta semana, el piso es tuyo.
—¡Por su puesto!— A Seungmin le faltó abrazar al caballero. Apretó los puños fuertemente para contener su efusividad, y en su lugar le tendió la mano al casero para sellar el trato—. El jueves a más tardar recibirá el ingreso.
El casero le devolvió el apretón y con aquello comenzaron a gestionar el contrato.
El sábado, Seungmin durmió por primera vez en su nuevo hogar, rodeado de algunas cajas sin desembalar y dando las buenas noches a los fantasmas. Sólo por si acaso.
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La Biblioteca no era un lugar tan tranquilo como cualquiera podría imaginarse.
Situada en la plaza mayor, en frente del Ayuntamiento, constaba de cinco plantas que albergaban cientos de miles de libros. Era el lugar de estudio de estudiantes de todas las facultades y, como descubrió Seungmin en su primer día de trabajo, refugio de todos los ciudadanos apasionados por la lectura. Estaba siempre a rebosar de gente. Seungmin había aplicado a ese puesto porque esperaba tranquilidad y calidad de vida, pero no eran ni las doce de la mañana y ya se sentía como si hubiese corrido una maratón. A pesar de que fue capaz de adaptarse al ritmo frenético, el estrés debía reflejarse en su cara.
—¿Un café cuando termines de sellar esos libros, novato?
Su compañero Hyunjin era... Algo fuera de lo común. Seungmin sólo le conocía desde hacía unas horas, y ya sabía que le iba a dar muchos dolores de cabeza, en el buen sentido. Era todo sonrisas, risa contagiosa y amabilidad. Tenían la misma edad, por lo que no les costó llevarse bien desde el primer minuto.
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CUANDO EL DIABLO REZA... || 2MIN ♱
Fanfiction❝ Seungmin invoca a un demonio. Cuando Minho le ofrece su mayor deseo a cambio de su alma no tarda en aceptar, pero comete un error al hacerlo sin haberse leído la letra pequeña del contrato. ❞ - estado : en proceso 🌱 - actualizado el: 21 feb '21 【...
