Prólogo

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«Ante la desesperación, los seres humanos se vuelven animales.»

—"Inferno" (2013), Dan Brown.

          Uryu alzó la mirada al cielo, apartando la atención de la brillante pantalla de su móvil

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          Uryu alzó la mirada al cielo, apartando la atención de la brillante pantalla de su móvil. Unos rayos del sol se colaban por la ventana al estudio fotográfico, y suspirando resignada supo que no podría estar presente para la actuación del club de teatro o tan siquiera para la cafetería organizada por su grupo, solo pedía poder despedirse de Mayu personalmente. Un escalofrío bajó por su espina, y chasqueando la lengua terminó por mandar el mensaje para apartar el teléfono.

—¿Qué es este mal presentimiento?— su mano dominante se posó por sobre su pecho, arrugando un poco la tela de su traje.

—¡Hajime-san! ¡Tocan las últimas fotografías!— El llamado del estudio sacó a la joven de sus pensamientos. Negando con la cabeza prefirió alejar todos los pensamientos.

A pesar de que dicho presagio continuaba apareciendo ante los ojos de la joven.

Esperaba que todo estuviera bien.

Sakutaro resoplo desanimado al leer el mensaje de Uryu, informando que continuaba aún en la sesión fotográfica, por lo que dudaba poder llegar a tiempo

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Sakutaro resoplo desanimado al leer el mensaje de Uryu, informando que continuaba aún en la sesión fotográfica, por lo que dudaba poder llegar a tiempo. Asimismo, al poco tiempo le llegó otro mensaje avisando de que evitará que los demás realizarán una idiotez.

Con duda aceptó el pedido, era extraño, pero el masculino lo tomó como una buena señal, Uryu confiaba en él. Sonriendo, Morishige salió de la bandeja de mensaje para ver embelesado su fondo de pantalla, encontrándose con el lleno rostro de la azabache con semblante salvaje y un maquillaje corrido y fuerte, era hermosa.

Caminando entre los bancos se dirigió a su grupo, informando la situación.

—¿Dices qué Hajime-chan no podrá llegar?— Satoshi rasco su nuca, desviando la mirada hacia una intranquila Mayu.

—Por desgracia, así parece.

—No lo creo, Uryu-chan siempre llega, tarde, pero siempre llega— Seiko sonrió, involucrándose en la conversación y dejando el pupitre acomodado con el resto.

Cradles ||Corpse Party|| ¡HIATUS!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora