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Una reunión entre amigos era la mejor opción, al menos en lo que la situación les permitía.
Eran un grupo grande, casi 30 personas, nadie discutía del porqué eran tantos chicos pero el ambiente era lo suficientemente agradable como para generar un espacio ameno, con algunas canciones de girl's generation sonando en un volumen bajo y utilizando tonos de voz discretos, eran pasadas las doce de la noche y ya la mayoría se había acomodado en diversos lugares para dormir después de una pequeña ronda de bebidas, nada fuerte, tenían que trabajar al día siguiente y mucho habían hecho con darles un permiso a todos al mismo tiempo solo por ser fin de semana.
Eran contados los que se mantenían despiertos, de las cinco chicas que habían llegado, solo una seguía por allí merodeando. De los veintitrés chicos, cinco seguían con los ojos tan abiertos como los de los búhos por las noches. La mayoría dormía en el suelo pareciendo una inmensa manada de cachorros al estar tan juntos.
"Gracias SiWon por encender la calefacción antes de dejar la llave"
Entre el mínimo alboroto que quedaba, Irene estaba casi saltando sobre los chicos dormidos, estaban bastante atravesados y le hacían imposible dar un paso sin tambalearse, quería llegar a la cocina así sea para tomar agua, se cansó de ver cómo Taeil y Johnny estaban dándose galletitas en la boca sentados bastante cerca con la manta sospechosamente encima, también se cansó de ver como Mark le hablaba al techo pero en inglés, como si estuviera ensayando algo vergonzoso.
Aún quedaban dos chicos, JaeMin y JeNo.
Trabajaban en la misma zona en la que estaba ella, lo cual hacia todo mucho más agradable, se llevaban bien, ella hacía lo posible por cuidarlos al saber que, literalmente, ellos estaban apoyándose mutuamente al estar casi solos. Los veía como cachorros que debían ser protegidos a como diera lugar y, ¿Quién era ella para decirles que no? Ellos habían sido buenos incluso en el trabajo, en momentos malos y buenos, siempre juntos y yendo de la mano a cualquier lugar.
Eran chicos adorables.
Así que cuando por fin salió del rompecabezas humano, alejarse de la gente dormida no fue tan difícil, entró a la cocina mientras empujaba la puerta con cuidado, evitando hacer más ruido del necesario, odiaba ser tan cuidadosa cuando le daba por ser curiosa.
Irene sintió algo bonito cuando vió a los dos chicos sentados uno al lado del otro, bastante cerca como para decir que estaban con las mejillas pegadas, ni hablar de su (para nada discreta) ropa de pareja... Eran tan obvios cuando intentaban ser tan discretos.
Ella le sabía, lo afirmaba completamente, algo ocurría entre esos chicos, vivía sintiendo que no sabía de algo que todos sí y no quería tardar demasiado en enterarse, odiaba ser la última en todo, ¿Cómo había gente que disfrutaba eso? Es horrible ver cómo todo parece ser una mentira ante sus ojos, nadie merece algo así, sin importar que la persona sea buena o mala, no le desea eso a nadie.
Un paso en falso provocó algo de ruido al mover con el pie accidentalmente el borde de una mesa auxiliar, haciendo vibrar un montón de vasos de vidrio que con tanto esfuerzo Wendy ordenó antes de irse a dormir.
Lo que provocó que ambos chicos se alejaran el uno del otro, casi corriendo hacia los bordes de la mesada bajo la atenta mirada de la pelinegra, la cual estaba bastante confundida por esa actitud, ¿De qué se había perdido en ese segundo?
— Buenas noches también, Irene noona.
La voz temblorosa de JaeMin le abrió muchísima dudas, comenzando así una conversación normal, como si no hubiera visto nada para poder hacerlos sentir cómodos para lanzar la gran pregunta, ¿Qué podría salir mal?
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best friend.
Short StoryA Irene le picó el bichito de la curiosidad por conocer la vida amorosa de los chicos que parecían serlo todo, pero a la vez nada.
