1914, pensaba que sería un buen año en su momento. Al menos en mi vida. Ya que por lo que escuchaba en la radio las cosas no iban muy bien en Austro-Hungría, había muchas tensiones y muchos veían un tsunami acercarse.
Ese mismo año el tsunami vino. Siendo la muerte del Archiduque y provocando una catástrofe europea.
Todo. En general se volvió malo. Muchas personas eran reclutadas. Miembros del ejército pasaban por la ciudad. Una y otra vez. La posición mayoritaria de nuestro lado estaba apuntando que posiblemente no íbamos a tener la victoria. Muchos estábamos de acuerdo en eso. Otros se negaban y decían que íbamos a ganar.
Ignorando eso, le pedí matrimonio a una bella mujer de grandes ojos verdes brillantes como un par de esmeraldas cuyo nombre era Rachel. Pero la boda se retrasó cuatro años por temor del futuro y por que no quería dejar viuda a la persona que amaba.
Finalmente, en 1918 la ceremonia se realizó con unos pocos amigos en el lugar.
Poco tiempo después, recibí la noticia de que tendría un hijo. Y lo mejor de todo. Había sobrevivido al hecho de no ser reclutado por meses. El nacimiento del bebé estaba cerca. Pero entonces recibí una carta pidiéndome asistir al campo de batalla de manera obligatoria. Aunque no quería y parecía que esto ya estaba en su fin y nosotros solo íbamos a saborear el fracaso.
Por desgracia deje todo con Rachel haciendo lo posible de que le vaya bien mientras no esté. Desde todos nuestros ahorros hasta un collar de oro si se llegaba la necesidad y ella no podía conseguir trabajo por su condición.
En cuanto entre a la armada, sabía que no iba a ser fácil el entrenamiento por mi experiencia previa como miembro del cuerpo de bomberos.
Noche tras noche. Me la pasaba pensando en mi mujer. Su sonrisa. Su suave piel. Sus cabellos castaños brillantes y bien cuidados. El pensamiento de ella y mi hijo, los tres juntos me llenaban la cabeza de fantasías de volver a casa y que todo esté en la normalidad.
Naturalmente. Todo fue sumamente complicado. Con duros y apresurados entrenamiento en donde solo te trataban como un pedazo de mierda por semanas hasta que nos enviaron al campo de batalla, muchas personas entraba y salía. Muchos regresaban muertos.
El día de mi perdición llegó.
Todo el camino estuve nervioso hasta un lugar que desconozco en Italia. En mi mente no paraba de llegar imágenes de mi dolorosa muerte y de Rachel sola y con un hijo. Mi mente me bombardeaba con escenas cada vez más lúgubres que solo hacían que se me parta el corazón y deseé que no fueran a cumplirse. Pero una parte de mi decía que posiblemente se cumplirán.
Entonces, llegamos a nuestro destino. Las manos no paraban de temblarme, apenas podía sostener mi arma.
El lugar aparentaba ser vacío y el silencio era interrumpido por la lluvia. Había varios árboles. Mis ideas de donde estábamos eran un poco vagas. Todo lo que sabía de este lugar era de lo que había escuchado que cerca había un pueblo.
Algunos cadáveres de aliados y enemigos estaban tirados en el suelo que acumulaban en él que algunos se les podía ver los gusanos comiendo, revolcándose y viviendo entre los cadáveres, muchos estaban cerca de las trincheras, el olor era repugnante. Sentía náuseas por solo respirar, había cientos de moscas y alguna que otra rata
Juraría que una paso entre nuestros pies, porque alguien cerca de mí soltó un pequeño grito ahogado, algunos miraron en dirección al causante de ese sonido, y yo solo tenía la mirada al frente mientras caminaba lentamente con el resto del pelotón. Involuntariamente me puse a rezar para salir de esta.
Y de un momento a otro, nos cayeron las balas del enemigo, me aferré con fuerza a mi arma, me escondí detrás de un árbol manchando mis ropas de un poco por el lodo con sangre que había dejado el muerto que estaba tirado a mi lado. Lo miré unos momentos. Era un hombre sumamente Delgado que se había quedado con la boca abierta. Parecía que la piel se le pegaba a sus huesos. Volví a mirar al frente y empecé a jalar del gatillo, escuchando los fuertes sonidos del cañón mientras sentía la fuerza del culatazo contra mi hombro constantemente volviéndose a esconder detrás del tronco de un árbol como una rata miedosa.
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Tiempos lejanos
Teen FictionMarek Novák es un hombre que sobrevivió la guerra. pero descubre que su esposa y su primogénito están muertos. Un día un hombre misterioso llega a su vida con un trato que le podría ayudar.
