Intendenteplay (GTA V)

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El día había sido largo y Conwey había estado haciendo papeleo desde hacía ya unos días por orden de asuntos internos, no les había hecho caso, por lo que pretendían pararle los pies, pero eso solo lo enfurecía más, de hecho, nadie se atrevía a entrar en su despacho porque quizá no saldría.

Pero parecía que los papeles ya se habían acabado y al día siguiente podría salir a patrullar. Recogió los papeles que tenía encima de la mesa y se levantó mientras cogía su chaqueta dispuesto a salir por la puerta de su despacho, pero esta sonó antes de que la pudiera abrir. Dio un profundo suspiro y la abrió, encontrándose con un golpeado Gustabo que lo miraba pidiéndole ayuda.

Gustabo: S-siento molestarlo tan tarde pero...

Jack: ¿Dónde te has metido esta vez?

Gustabo: Yo... B-bueno, Horacio, Volkov y yo estábamos en un robo en la joyería... El robo se complicó y se rompieron negociaciones... Se volvió un caos todo y acabé en un callejón siendo golpeado por un hombre y caminando llegué hasta aquí y vi luz en su despacho y pensé que... Bueno... P-podría llevarme a mi casa...

Conwey solo suspiró y salió del despacho casi sin mirar a Gustabo, por lo que este pensó que no quería llevarlo a su casa, agachó la cabeza y se sentó en una de las sillas del pasillo, estaba demasiado golpeado y cansado como para seguir caminando hasta su casa.

Jack: ¿No querías que te llevara a casa?

Ante la pregunta del superintendente, Gustabo asintió con la cabeza y le siguió hasta su coche.

Jack: ¿Has ido al hospital?

Gustabo negó desde el asiento del copiloto mientras observaba el cielo por la ventana. Al cabo de unos minutos observó cómo dejaban su pequeño apartamento atrás y volvió su cara para ver al superintendente.

Gustabo: Mi casa está allí atrás, Conwey.

Jack: Lo sé.- Ante aquello, Gustabo se quedó desconcertado, no sabía a dónde lo estaba llevando, pensaba que le tiraría al mar por molestarlo a esas horas.

Pero sus dudas se disiparon cuando vio un lujoso edificio de viviendas ¿Conwey lo estaba llevando a su casa? No iba a negar que muchas veces soñó con eso... Y con más cosas... Pero no se esperaba algo así.

Gustabo: ¿Me ha traído usted a su casa?

Jack: ¿No es obvio?

Gustabo: ¿Por qué lo ha hecho? Quiero decir, yo le pedí que me llevara acasa pero no a la suya.- Conwey solo suspiró y bajó del coche.

Jack: No has ido al hospital y esos golpes tienen que ser curados, no puedo permitirme que un agente se quede en casa. Además, así me aseguraré de que mañana vayas a trabajar, capullo.

Gustabo solo asintió con la cabeza y le siguió hasta su casa, la cual se veía muy ordenada y limpia. Conwey le dijo que fuera al baño a lavarse mientras él iba a cambiarse de ropa, y así lo hizo.

Cuando volvió de cambiarse se encontró a Gustabo sentado en la taza esperándolo con una cara un poco desanimada. Sin decir nada sacó un botiquín de un armario y se agachó para poder quedar a la altura de Gustabo y procedió a curar las heridas de su rostro.

Gustabo no se quejaba mucho pero había heridas algo más graves que probablemente necesitarían cuidados por parte de un médico especializado.

Jack: Quítate la camisa.

Gustabo: ¿Eh?

Jack: Tienes heridas en el pecho, no puedo curarlas por encima de la camisa.

Gustabo: Ah, c-claro...- Gustabo se quitó la camisa dejando ver dos puñaladas y numerosos golpes.

Jack: Deberías defenderte mejor, yo no te enseñé a que te pegaran tal paliza.

Gustabo: Y-yo...- suspiró desanimado- lo siento...

Conwey puso su mano en el mentón del contrario para que lo viera a los ojos.

Jack: Tú eres mejor que eso, no te dejes derrotar tan fácil.-Gustabo se sonrojó ante aquel acto y ante la cercanía que tenían sus caras en ese momento. Ninguno de los dos dijo nada, solo se miraban queriéndose decir algo, pero las palabras no salían.

Tras unos minutos, Conwey se separó algo avergonzado y guardó el botiquín, volvió a mirar a Gustabo y se rascó levemente la nuca.

Jack: Al final del pasillo a la izquierda hay una habitación libre, puedes quedarte allí. -Gustabo solo asintió y el contrario de marchó a su habitación.

Parecía que el día estaba por acabarse para los dos, pero no fue así, a media noche Gustabo se despertó asustado y gritando, había tenido pesadillas con lo sucedido ese día. Conwey, al oírle, fue corriendo a la habitación y se sentó a su lado mientras que Gustabo se tranquilizaba. Justo cuando Jack estaba a punto de irse, Gustabo lo tomó del brazo y habló.

Gustabo: Quédese... P-porfavor. –Conwey no se lo pensó mucho y se metió en la cama con él. Después de un rato, Gustabo se giró hacia él y le abrazó por la cintura, temiendo cómo podría reaccionar el otro, sin embargo fue correspondido con otro abrazo y con un beso en la cabeza.

Gustabo: ¿Conwey?

Jack: ¿Ahora qué, capullo?

Gustabo: Buenas noches.

Jack: Buenas noches.

Y aunque ellos aún no lo sabían, esa sería la primera noche de muchas en las que dormirían juntos.

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⏰ Última actualización: Sep 09, 2020 ⏰

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