Jungkook y Taehyung se conocen desde la adolescencia, cuando Jungkook cumplió los 18 años Taehyung se confesó, Jungkook desde luego correspondió el sentimiento.
Ambos eran felices, llevaban una vida feliz y plena, ellos estaban por terminar la univ...
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Era una fría tarde de invierno, ambos estaban tomados de la mano mientras caminaban por la calle, Jungkook miraba de vez en cuando a su acompañante con una sonrisa, su corazón latía desenfrenado, cómo si fuera la primera primera cita.
Taehyung de vez en cuando hacía algunos comentarios para molestar a su novio, el olor a chocolate y galletas inundó sus fosas nasales.
—¿Quieres galletas y chocolate caliente?— preguntó Jungkook con una sonrisa, Taehyung asintió y ambos entraron a la pastelería que se encontraba a unos metros de ellos.
—Oye, nunca vine esta pastelería...— Susurró Taehyung mientras se quitaba el gran abrigo.
—Yo tampoco, debe ser nueva— Taehyung asintió y ambos se dirigieron a una mesa, el local se encontraba algo lleno, supusieron que todos aquí habían sido atraídos por el adictivo aroma a chocolate.
—¡Buenas tardes! Soy Julieth y los atenderé— Dijo una camarera con una sonrisa mientras sacaba una pequeña libreta y un plumón, ambos chicos le sonrieron de la misma forma . —¿Qué les apetece probar?—
—¿Tienen postres italianos?— Preguntó curioso Jungkook mientras miraba el gran menú con Taehyung.
—Sí, de hecho les recomiendo probar los cannolis— Dijo con una sonrisa. —No es por presumir pero mi padre prepara de los mejores cannolis— Exclamó con una sonrisa.
—Bien, entonces serán dos cannolis, una tarta de queso crema con fresas, y un chocolate caliente para mí ¿Tú que quieres bebé?— Preguntó Taehyung con una pequeña sonrisa, Julieth soltó una leve sonrisa, ambos eran como la pareja perfecta.
—Una tarta de chocolate, un chocolate caliente y también dos cannolis— Dijo Jungkook mientras cerraba el libro del menú, la chica anotó todo en su libreta.
—En unos minutos les traeré su pedido— Dijo para luego alejarse de la mesa, Jungkook aprovechó eso y sacó su celular y comenzó a sacarse fotos con Tae.
—Hey bebé ¿No crees que son muchas fotos? Llenarás la memoria de tu celular— Susurró Taehyung en el oído de Jungkook mientras él seguía sacando fotografías.
—No me importa llenar mi galería con fotos nuestras o tuyas— Jungkook sonrió y acercó sus labios a los de su novio para darle un leve beso.
—Aquí tienen sus pedidos— Julieth llegó con una gran bandeja llena de comida, ambos chicos se separaron levemente y agradecieron a la chica.
—Dios, esto es tan bueno— susurró Taehyung mientras sus ojos se abrían en grande, pues el sabor de los cannolis eran increíbles. Julieth tenía razón, su padre hacía los mejores postres.
—Si crees que los cannolis están deliciosos debes probar esta tarta— Dijo Jungkook mientras llevaba una gran cucharada de la tarda a su boca manchando a la vez la punta de su nariz, Taehyung sonrió enternecido y le limpio con una servilleta la mancha de chocolate.