- ¿Y bien?...Ejem, ejem...¿Señorita?¿Señorita? Señorita me haría un favor si respondiera a mis preguntas.-
-Agente le contaré todo lo que necesite, pero déjeme descansar y reflexionar sobre todo lo que esta pasando actualmente, he perdido a mi hermano y mis mejores amigos, no tengo ningún tipo de energía ni fuerza para hablar ahora sobre esto. Deme al menos una semana para pensar sobre todo lo ocurrido y le contaré a lo necesario.
Bueno te preguntaras como he llegado a este punto en mi vida... Todo empezó ese 4 de agosto de hace 2 años, cuando mi hermano mellizo, mis padres y yo nos mudamos a este pueblo tan pequeño y cálido dónde conocimos a nuestros mejores amigos o algo más que eso...
Leo (mi hermano) rápidamente se hizo uno de los más populares, yo en cambio era considerada la más rara del pueblo, pero gracias a Dios me hice amiga de mis vecinos los cuales eran muy agradables y cariñosos, pero aun que a mi parecer todo estaba siendo como una historia de fantasía, no todos de color de rosas y como de costumbre el estúpido de Leo se tenería que entrometer en mi vida...
"Yo no quiero ser de los más populares, yo solo quiero tener amigos que me entiendan y escuchen, amigos de verdad con los que me sienta a gusto" repetía constantemente, yo obviamente no creía en esas palabras porque ya sabía exactamente lo que él quería...
Bueno te explico resumidamente; mi hermanito era un puto don Juan que se fijaba en las chicas más lindas para poder conquistarlas y después de un pequeño romance las abandonaba como si de objetos se tratasen, sin importarle lo más minino sus sentimientos, pero yo no permitiría que mi mugroso hermano le pusiera la mano encima a la dulce de Ariel. Ariel, ella era la chica más linda, agradable y cariñosa que había conocido en mi vida, transmitir una aura calida que retiraba todos tus sentimientos negativos, lo cual presentí el mismo día que la vi por primera vez. Al llegar aquí ella fue la primera persona que se atrevió a hablar con la "rara", rara porque no era como los demás adolescentes que se llevan todo el día en la calle, rara porque en vez de eso0 ella prefería estar todo el día en su casa dibujando, escuchando música, viendo series y no saliendo de su habitación en todo el día...
Pero bueno no me enrollare tanto, te seguiré contando, ese día después de que mi hermano se colara en la conversación que estábamos teniendo Ariel, Félix (el hermano de Ariel) y yo, lo cogí del brazo bruscamente y lo llevé a rastras hacia dentro del garaje...
-¿¡Qué te pasa estúpido!?- dije enfadada
-¿Y a ti vieja amargada?- dijo con desprecio
-No me vengas con bobadas es obvio lo que quieres hacer y no te lo voy a permitir, antes muerta a que toques a mi única amiga.-
-¿Qué dices niñata loca?, no me gusta la estúpida de tu amiga solo quiero conocer a gente nueva y hacer amigos de verdad... y de paso compruebo que esos amigos te convienen.-
-Ya niñito, deja de hacerte el mayorcito, somos mellizos, estúpido.-
-No... realmente no... te equivocas, yo soy tres minutos más mayor que tú, soy más maduro, por lo cual debo protegerte de la malas personas.-
-Mira paso de seguir discutiendo con un bobo e inmaduro como tu, tu solo no hagas nada de lo que te puedas arrepentir.-
-Cálmate, enserio tu amiga no me interesa para nada.-
Después de aguantar al estúpido de mi hermano salimos para seguir hablando con Félix y Ariel, lamentablemente tuve que presentarles a Leo y tristemente cuando les estaba presentando tuve que ver como Ariel lo observaba y sus lindos ojos se iluminaban, lo que provoco que sintiera como mi pequeño corazón se rompía en miles de pedazos, me costaba respirar y sentir como si mis lagrimas intentaran escapar de mis cansados ojos, pero decidí reprimir mi dolor, pero no era lo suficientemente fuerte para aguantar eso por tanto tiempo, así después de una media hora, me fui rápidamente hacia casa arrastrando a mi hermano conmigo, ya en mi cuarto rompí en un doloroso llanto y me lleve así toda la noche.
Y ese fue mi tercer día en el nuevo pueblo...
-¡¡Despierta!!, Es hora de desayunar.-
Sigo sin entender por qué me tienen encerrada como si fuese culpa si realmente no tienen ningún tipo de información sobre el caso y ademas sigo siendo menor y sin saber realmente nada de leyes, no creo que sea muy legal encarcelar a una adolescente en una celda sin poder hablar con nadie además de los que le custodian, pero no puedo hacer nada por impedirlo.
Así que prosigo contandote...
Día cuatro en este pequeño pueblo, Ariel y yo habíamos decidido ir de compras, bueno Ariel lo había propuesto y yo solo acepte a su propuesta porque no podía negarle nada a ella, a su tierna mirada y a su linda sonrisa y así también podríamos estar las dos solas sin que el pesado de Leo no se andará metiendo entre nosotros dos.
Ese día fuimos a una tienda donde se vendía todo tipo de atuendos femeninos para la playa. Ella se probó uno largo vestido de color morado el cual contrastaba con su largo, lindo y suave cabello negro, se veía como una de las hermosa princesa que aparecían en las historias que mi madre me leía cuando era pequeña, se me hacía tan perfecta que realmente aun sigo dudando como pude resistirme a confesar lo que sentía hacia ella. Tras verla le miré con una gran sonrisa, ella me respondió con otra y comenzó a dar vueltas.
Sentí algo raro, como un cosquilleo que subía poco a poco por mi piel y que me hacía temblar como si de frío se tratase, jamas había sentido algo como tal cosa, de repente entre en una especie de trance donde solo podía admirar su belleza, tanto su exterior como su interior, ya que ella era hermosa en todos los ámbitos y por eso mismo sabía que no solo me gustaba sino que estaba pilladisima de Ariel, pero no era como el apego que ella sentía por mi, para mi ella era percibida como el amor de mi vida mientras que yo para ella era simplemente una amiga, simplemente una amiga, una amiga como cualquiera por la que nunca llegarías a sentir nada. Y lo más triste es que yo sabía quien le gustaba, desgraciadamente su crush tenía que ser el capullo de mi hermano...
-¿Por qué tenías que hacerme sufrir de esta manera cuando yo te amaba, y jamas dejare de hacerlo?- decía llorando mientras escribía el nombre de su desdicha amada en la parte inferior de la pared.
-¿Ha valido realmente la pena...?¿Por qué acepte subir de esta manera...?, pero realmente ya no sirve de nada comerme la cabeza por algo que ya ha pasado, que pase lo que tenga que pasar, prefiero irme a dormir que comenzar a llorar por ella-
ŞİMDİ OKUDUĞUN
The letter
Gizem / GerilimMax y Leo unos hermanos que llegan a un pueblo nuevo donde conocen a sus mejores amigos y pasan grandes días de veranos. Pero pasan los años y de un día para otro Max se encuentra en la cárcel donde tiene que testificar todo lo ocurrido mientras cu...
