Está bien solo somos un pequeño cliché, desde la primera vez que te vi en aquel salón de pie, lo supe, no quería enamorarme, pero está bien, porque por ti haría cualquier cosa.
Entré a la habitación y vi tu rostro, me miraste a los ojos, fuiste el primero que lo hizo, tu mirada era tan profunda que de inmediato sentí la conexión, aunque tal vez solo me lo había imaginado.
Y entones quise desaparecer, solo borrarme, no planeaba enamorarme pero llegaste tu y fue inevitable no hacerlo.
Al instante mire directamente al suelo, lo sentí dentro, como las tontas mariposas de las que todo el mundo hablaba, cosa que me parecía ridícula pero en ese instante logre comprenderlo, ya era demasiado tarde para mí, lo supe de inmediato.
Los días seguían y no podía evitarlo, eras hermoso, no podía despegarte la mirada, eras simplemente perfecto, la forma en la que te miraba era tan ridícula, yo me sentía tan ridícula, pero no podía evitar hacerlo, no tuviste que decir nada, no tienes, aunque quiera saberlo todo de ti, solo quiero mirarte, porque joder eres la perfección misma.
Eras como un pequeño cliché, el chico guapo que todos querían, y yo, no era la excepción, nunca quise ser esa chica, pero no pude evitarlo.
Ese día no despegaba mi mirada de ti, como era costumbre, creo que te diste cuenta, ya que después de la clase, me tomaste el brazo, gire de inmediato e inclinaste la cabeza con una mirada curiosa, y en ese momento yo sentí que moría.
—DIOS MIO CREO QUE ESTOY MURIENDO —grite internamente
—Hey
—Hola, ¿cuál es tu nombre? , realmente me gustaría saberlo —lástima que solo me detuve en el hola, solamente te mire y tu sonreíste
"maldita sea, su sonrisa es perfecta" pensé.
Me devolviste la mirada, se sintió como un torbellino, un gran torbellino emocional.
Me pediste mi numero, y yo no podía creerlo, no podía creer como un chico así quería a una chica como yo, durante los siguientes días empezamos a hablar, y con cada palabra empecé a enamorarme cada vez más de ti.
Eras tan ocurrente y encantador, me enamoraste, me hiciste reír, me hiciste sonrojar, nadie podía competir contigo.
Parecía demasiado bueno para ser verdad, tal vez lo era.
Durante las clases no podíamos evitar nuestras miradas, la forma en la que nos mirábamos era tan ridícula.
Un día después de clases me detuviste.
—Hey
—Hola, ¿cómo estuvo tu día?
—Mejor ahora -respondiste con una sonrisa en tu rostro
—Que cliché -susurre luego de cruzar mirada por unos segundos
Para ser honesta me hizo el día, no quería enamorarme, luego llegaste tú.
Te mire, esos ojos me atrajeron, nos besamos, era demasiado tarde para mí.
Y ahí estábamos un simple cliché, no estaba hecho para funcionar, pero yo no quería que fuera de otra manera.
Eras tan ocurrente y encantador, me enamore perdidamente de ti.
Quería estar solo contigo, encajábamos como piezas de lego o como el ruido de zapatos de tap.
—Hey
—Hola, tengo que saber, ¿te sientes así —pregunté
—Sí, lo hago, pero tenía miedo de lo que pudieras decir.
Mis lágrimas cayeron sobre un ramo de flores que tenía en los brazos,
—Son rosas, tus favoritas -susurre, extendí los brazos, y coloque las flores sobre la hierba.
Solo fuimos un tonto cliché, pero para mí está bien.
Y ahora que te has ido solo un pequeño cliché, el mejor de todos.
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20 Canciones & historias diferentes
Short StoryLa vida es un ciclo sin fin, conlleva tristeza, amor, depresión, sentimientos encontrados, desilusiones y pérdidas.
