Mi "Historia" comienza aquí, nada fuera de lo normal a decir verdad, tengo 25 años, puedo decir que los he vivido bien.
Soy artista plástica, ahora me dedico íntegramente a ello, lo que comenzó como un Hobbie, se convirtió en mi profesión y forma de ganarme la vida, al inicio nadie podía creerlo, ni siquiera yo, me tomó casi 4 años darme cuenta de la realidad, no ejercería mi carrera y me dedicaría al arte, algunas veces me moría de miedo, algunas otras que mi arte no era lo suficiente y por consiguiente moriría de hambre, pero poco a poco fui superándolo, con ayuda de mi familia y amigos, emprendí el camino artístico y hoy por fin estoy viendo resultados.
Después de una semana estresante, llena de pruebas por el montaje de la exposición y la subasta, por fin tendría un par de minutos para admirar como había quedado todo, luces, pinturas, música, ambientación, fotografías etc.
Por lo que logré escabullirme de las personas y decidí admirar cada una de mis pinturas y fotografías expuestas.
Me sentía feliz, por un momento sentí que tocaba el cielo con las manos, después de años de trabajo, de mucho esfuerzo y a veces muy poca recompensa, lograba montar una exposición junto con una subasta, que a parte recorría las ciudades más importantes de todo México y llegaría a Nueva York al finalizar el año, sin duda parecía un sueño, pues fueron años los que tardé en lograrlo.
— Es precioso ¿Cierto? — Una voz masculina me sacó de mi transe, devolviéndome un poco a la realidad. —
— Mi favorito, debo admitir. — Sonreí sincera y satisfecha sin voltear aún, no me consideraba la persona más social y odiaba que me interrumpieran mientras divagaba. —
— Aceptable, pero creo que hay mejores, sin duda el que acabo de adquirir para mi es mi favorito de toda la colección. —
Fruncí el ceño confundida y admito, un poco molesta, la pieza que estaba frente a mi era la más valiosa de mi colección, tardé 2 años en terminarla.
— Supongo que debería darte las gracias por esta retroalimentación. — alcé la copa que tenía en mi mano. — Salud. —
Ahora sí estaba interesada en voltear a ver a semejante personaje, mentiría si dijera que no reconocía la voz, pero ¡Qué va! Todo el mundo lo conoce.
— Salud. – al mirarlo una sonrisa pícara y divertida se asomaba en su rostro. — Es un placer conocer a la artista en persona. —
Ahora solo trataba de no asfixiarme con mi propia saliva, mucha emoción para tan solo un día.
— El placer es mío. —extendí mi mano esperando estrechar la suya. —
— Rodrigo Herrera. — la tomó y sí, ya sé, seguro piensan que es un TOTAL cliché lo que diré, pero, puedo jurar que una chispa salió de ambas manos, como un pequeño choque eléctrico, por lo que de inmediato retiré la mano. — Tu eres Renné.
— Sí, ese es mi nombre. — "¿SI, ESE ES MI NOMBRE?" ¿No pudiste encontrar algo más inteligente y menos rudo que decir? Sentí como el color en mi rostro cambiaba un poco ¿cómo lo sabía? El calor en mi cara es el claro indicador de que estoy cerca de parecer tomate.
— Un amigo me habló maravillas de tus obras y fotografías, en si de todo tu trabajo, veo que no se equivocó, es excelente, por fin pude tener la oportunidad de estar en la exposición y claro, la subasta de la que todo el mundo habla. —
¿Ah sí? "Pensé" y sin darme cuenta se formó un silencio incómodo que no tenía ni la menor idea de cómo llenar.
— ¿Por qué no te gustó esta pieza? — De todo lo pensando, lo primero que escupió mi cerebro fue esto. Brillante, me reclamé. —
— Me gusta, claro, pero la belleza en el arte es un tanto subjetiva, eso debes saberlo. —"quedaste como estúpida" de nuevo pensé. —
— Que malo eres al mentir. — dije divertida. — Solo dime porqué no te gustó. —
— Está bien, son los colores. — Lo miré sorprendida. – Está científicamente comprobado que los tonos rojos, amarillos, verdes y naranjas producen hambre y puede llevarte a la ansiedad, esa es mi explicación. —
— Es correcto. — no sabía que responder ante una explicación como aquella. — Gracias por aclarar mi duda. — sonreí y por un segundo analicé sus gestos, tal vez por muchos segundos. —
— Fue un placer. — El me devolvía la sonrisa y guardaba silencio. — Disculpa, tengo que atender esto. —
Una llamada había interrumpido nuestro silencio, el famoso y emblemático empresario desapareció entre la gente y yo continué la velada, entre familiares, amigos y muchas otras personas, completamente satisfecha de mi trabajo, con un 25% de ventas ese primer día y aunque la gente sabía que no podía llevarse las pinturas pues tenían que terminar de ser expuestas, todos terminaban contentos de tenerlas.
Claro estaba que las subastadas eran piezas especiales, las cuales no eran expuestas en la galería y se entregaban de forma inmediata, me tarde 3 años desarrollando el prototipo de la subasta, en tener suficientes cuadros y fotografías para una exposición y los suficientes para ser subastados, había noches que dormía lo suficiente y otras que no pegaba un ojo por el trabajo, pero repito, todo ha valido la pena.
¡Holaaa!
sentí mucha necesidad de escribir esta historia, aún se encuentra en desarrollo, pero me encantaría que me dejaran su punto de vista.
Antes que nada, aclaro que esto es totalmente ficticio, por diversión y entretenimiento, disfrútenla y si no les agrada también díganmelo!
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The Opposite.
FanfictionLa vida de una artista plástica cambia de pronto, al reencontrarse con un comprador de arte que la visitó en su primera exposición.
