|| Fantasías sobre un mañana ||
¿Y si desaparezco?
Total, a nadie le importa...
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Mi nombre es Izuku Midoriya y esta es la historia de como me convertí en el Saiko No Hero.
Un monstruo de lodo me atacó. All Might me rescató, me contó su secreto. Pelee por Kachaan ayude a rescatarlo del mismo monstruo que a mi me atacó. All Might me reconoció y me pasó su poder, el One for All. Seguidamente, después de meses de entrenamiento logré entrar a la UA, donde estudié para ser el héroe número uno.
Hice amigos, pelee con villanos, Kachaan y yo nos convertimos en el Wonder Dúo, y las hazañas magníficas no paraban de aparecer.
Era la persona más feliz en todo en mundo, esto era lo que siempre había soñado, esto era por lo que me había esforzado toda mi vida.
Me gradué como el mejor de la clase en UA.
Viaje a America para continuar mi camino como héroe, en el cuál, All Might me acompaño siempre.
Finalmente, regrese a Japón y me convertí en el nuevo símbolo de la Paz, derrotando a la Liga de los Villanos...
O eso creí hasta que sentí mi pie resbalando a la orilla del techo...
Soy Izuku Midoriya y esta es mi realidad...
Hoy es una de las muchas tardes de mierda en mi vida.
Kachaan se molestó conmigo por el hecho de mencionar que yo también quería ser un héroe.
Me arrebato mi libreta donde tomaba mis notas heroicas y juntado sus dos manos con un impacto brusco y seco, la hizo estallar.
Maldiciéndome con sus venenosas palabras y deseándome la muerte se largó diciéndome;
"Quizás deberías tirarte por la ventana y ver si en tu próxima vida naces con alguna particular, Deku."
¿Cuál era su necesidad de ser así? Pude escuchar como loschicos tras él se rieron de mi y partieron burlones dejándome solo en el salón.
Desde la ventana veía la pobre libreta llena de quemaduras y con peces alrededor suyo.
No tenía caso intentar salvarla.
Kachaan es un verdadero idiota, pero a pesar de eso lo admiraba.
Siempre creí que tenía un poder y autoestima increíble. Para mi era la persona más cool y asombrosa junto con All Might.
Tal vez por eso formo parte de mi fantasioso mundo...
Hubiese sido increíble nacer con un kosei. Pero solo soy un inútil sin particularidad.
Soy un Deku...
Mi vida no tiene nada de asombroso, solo soy un niño con altas expectativas creyendo que algún día podré brillar.
No entiendo porque me sigo esforzando, literalmente, a nadie le importo. Y la gente que conozco, solo le da por pisotearme.
Mi amigo de la infancia me detesta, mis compañeros me tratan como mierda, la gente que conozco se aleja de mi al saber que soy un sin-particularidad.
No sirvo en esta vida.
¿Y saben? Estoy harto de todo esto. Las palabras duelen tanto como las acciones. Me duele ser despreciado y separado del resto por ser distinto. Me duele no poder tener una sola oportunidad de hacer lo que amo.
Sigo haciendo lo mismo esperando un resultado diferente, sigo esperando por un milagro.
Pienso que algún día seré reconocido y ser un héroe al fin. Un héroe como el típico que lleva una larga capa y hace que todos rían.
Que estúpido soy, ni siquiera puedo hacerme feliz a mi mismo, ¿como lo haré con las otras personas?
Cielos, esta es la realidad.
En la realidad jamás conoceré a All Might, en la realidad jamás tendré un Kosei, en la realidad jamás tendré amigos, ni entrare a UA, ni seré amigo de Kachaan nuevamente, ni seré un HÉROE.
Sin importar el sin fin de posibles o imposibles escenarios que imagine, nunca pasarán de ser fantasías. Jamás seré más que una mierda miserable.
Intento salir de la realidad y mi propio cerebro me traiciona enviándome a mundos paralelos en los que todo es distinto y soy feliz.
A tal extremo de realizar historias sin sentido alguno y exageradamente detalladas.
Por ejemplo, este estúpido ensueño de ser el pupilo de All Might.
Sentía el aire rugiendo en mi rostro y contemplaba la bella vista desde el techo de mi instituto.
Mis pies estaban a milímetros del abismo.
Podía ver a Kachaan con sus amigos, todavía burlándose.
Quizás Kachaan siempre tuve razón y solo soy inservible.
Quizás lo mejor sería ver si en otra vida tengo otra opción.
No tengo nada que perder, ni a nadie a quien preocupar.
Tome mi rostro y seque las lágrimas que en algún momento habían aparecido en mis pecosas mejillas. Mire al cielo con cierta envidia dedicándole mis ultimas palabras.
— Gracias por la vida de mierda que me haz dado, destino. Te espero en mi siguiente vida.
Con una falsa sonrisa dulce, di un paso más al vacío de aquel techo y sentí como mi mundo era ligero y tranquilo por un momento, era como volar, como ser un héroe; hasta que todo se volvió negro y ya no pude continuar con mi vuelo.
El cenizo escuchó el impacto de algo en el suelo y volteó tras él, quedándose completamente atónito ante la escena en sus ojos.
Veía unos ojos verdes abiertos, pero vacíos. Una sonrisa tranquila, y sin embargo, perturbadora. Finalmente, estaban unos rulos verdes que eran manchados por sangre carmín.
Los gritos no tardaron en hacerse presentes, pero ninguno provenía de él, eran del resto de la gente.
Katsuki solo se quedaba quieto sin poder moverse, sentía dificultades para respirar, su garganta se cerraba poco a poco.
Inconscientemente, comenzó a caminar hacia el pecoso y cayó de rodillas a su lado. Calientes lágrimas empezaron a salir de sus ojos y tomo a Izuku en sus brazos para después pegarlo a su pecho.
— Yo-yo, lo siento. No quería esto...
Sus ojos seguían lagrimeando, pero se notaba todavía el impacto y pánico en ellos.
— Soy un idiota — apego más el cuerpo ya sin vida de su amigo y se aferró a él.
Se aferró a su error.
Se culpo por todo lo que había hecho todo ese tiempo ¿qué le hubiera costado el ser una mejor persona? ¿Qué le hubiera costado seguir siendo su amigo y apoyarlo?
Quien dice que no pudieron ser rivales amistosos, amigos cariñosos, o amantes inseparables.
Cualquier escena ridiculiza era mejor que esta.
Pero eso ya no importaba, las consecuencias ya estaban presentes y simplemente no había vuelta atrás.
Acariciaba los verdes cabellos de su amigo y pegaba su frente a la suya.
El viento rugió nuevamente y escuchó el susurro en su oreja derecha.
— Kachaan, ¿no era esto lo que querías? Gracias...
Pero, ya no había nadie, solo eran sus fantasías.
Y así seguirían durante el resto de su vida porque nunca podría disculparse por ello.
Quería ser un héroe y terminó acabando con la vida de un inocente.
A veces no medimos las consecuencias de nuestras acciones y terminamos con tragedias.
A veces, tampoco valoramos lo que tenemos en el momento, y lo terminamos perdiendo.
A veces, solo somos animales creyendo ser humanos y falsificamos morales.
