Capitulo 1

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Desperté agitada pensando en lo que había pasado, haciéndome la idea de que no era real lo que había soñado aquella noche, me levanté de mi cama y baje hacia la cocina, necesitaba un poco de agua, aquella sensación era la misma de siempre, estaba agotada, siempre era lo mismo, despertaba con el corazón acelerado, la garganta seca, mis manos temblando, la camisa y la almohada empapadas de sudor y sentir escalofríos ya se había vuelto costumbre, sin embargo nunca terminaba de acostumbrarme a todo eso, cada noche era la misma pesadilla desde hace un año, no lo entendía.
Estaba sedienta así que baje a la cocina por un vaso de agua.
Cally entró en la cocina y saltó del susto cuando se dio cuenta de una presencia, cuando se dio cuenta de que era yo soltó un suspiro de alivio y una risita nerviosa.

-Dios mío Lía- dijo con la mano en el pecho-
que susto-
-lo siento- dije bebiendo el agua
-¿que haces despierta?.....otra vez ese sueño ¿cierto?-
-¿crees que algún día acabe?- pregunté levantando la cabeza para mirarla, sentía los ojos llenos de lagrimas, a punto de soltarme a llorar.
-No lo sé, pero estoy segura de que lo hará- me dijo acariciando mi cabello con delicadeza -Escucha se que no es nada fácil olvidar lo que sucedió pero tienes que ser fuerte, ser fuerte, ser feliz, el habría querido que lo fueras- dijo, agache la cabeza de nuevo y dándole un sorbo al vaso de agua.
-Lo soy Cally en verdad, pero su recuerdo invade mi mente todo el tiempo, cuando estoy en la escuela, con mis amigos, no puedo dejar de pensar en lo qué pasó-

En ese momento me vino el recuerdo a la cabeza, tan real que solté el vaso de agua sin darme cuenta.

-Lia!! Vamos Lía!- Cally me tomo entre sus brazos -papa! Papá ven rápido!!- gritaba
En cuanto cerré los ojos y no supe nada más de mi.

Cuando desperté estaba en acostada en la cama  en la habitación de un hospital, volteé para todos lados y vi a papá dormido en una silla, mis manos estaban canalizadas, podía sentir el suero entrando por mis venas, me dolía la cabeza y estaba agotada, no recordaba que había pasado.

-oh, veo que ya despertaste- pregunto mi papá estirando los músculos- ¿como te sientes hija?-
-¿que pasó?-
-Te desmayaste - dijo tomando mi mano -Cally supone que fue por lo de Nicolás...- hizo una pausa para a asegurarse de que no me afectara hablar de nick -hija tienes que continuar con tu vida, no te atasques por lo qué pasó, sal con alguien, vuelve al patinaje, canta, seria bueno ¿no crees?-
-¿bueno para quien papá?- suspire -no se si estoy lista para olvidarme de nick...-
-no estoy diciendo que lo olvides pero date una oportunidad, sal con tus amigos- me sonrió
-lo hago papá-
-solo los ves cuando vas a la escuela cariño, no has querido salir con ellos, hace 1 año dejaste el patinaje, dime ¿hace cuanto no vas a la cafetería que te gusta? O ¿hace cuanto no escribes? Lia me preocupas hija, ya no eres la misma de antes, has cambiado, quiero de vuelta a mi niña. - Al ver la expresión de papá me hizo pensar qué tal vez no sería mala idea darme una oportunidad para salir de nuevo con mis amigos, aunque no se si pueda volver a patinar.

Cuando me dieron de alta en el hospital, nos dirigimos a casa, Austin y cally me recibieron con un abrazo, podía ver que cally estaba realmente preocupada, era mi hermana mayor tenía sus razones para estarlo, Cally era la mayor, estaba a punto de cumplir 20 años y Austin era el más pequeño tan solo tenía 6 años, era nuestra prioridad. Estaba agotada, esperaba el momento para ir a mi cama a dormir, necesitaba dormir mucho, tendría que ir a la escuela así que necesitaba descansar y reponer todo lo que no había tenido oportunidad de hacer. Se dieron las 9:00 así que me dispuse a dormir y rece por que la pesadilla no me atormentara esa noche, tarde un poco en quedarme dormida. Me desperté de nuevo como era de esperarse todas las noches, esa pesadilla todos los días me invadía de temor y culpabilidad, me quede unos momentos respirando para tranquilizarme un poco y cuando me propuse volver a dormir escuche mi despertador, me lamente por eso, no había descansado mucho realmente, siempre era lo mismo a la hora de dormir, era un tormento.

Mi despuesWhere stories live. Discover now