Te haces llamar padre pero no cumples esa función.
Me gustaría poder llamarte por tu nombre sin sentirme raro o 'mal' por ello porque decirte 'padre' te queda grande. Nunca te sentí tan cercano como un padre, nunca llegaste a ocupar ese espacio en mi corazón.
Ahora que no estás en casa todo se siente mejor, no hay miedo a tus discusiones con mamá o a tus gritos cuando venías cabreado de trabajar y la pagabas con nosotras.
Dices que nos quieres y que te importa nuestra salud pero ese día demostraste lo contrario.
Dices querer a nuestra madre pero realmente en algún momento el 'amor' cambio a obsesión.
Dices que nunca nos hiciste daño y no, no lo hiciste físicamente pero si psicológicamente que, en opinión propia, hace más daño a la larga.
Prefiero decir que no tengo padre a nombrarte en alguna conversación.
El amor que tuviera hacía ti lo destrozaste en ese momento y aunque no lo parezca, duele.
De tus dos hijos solo yo puedo verte y parece que haces lo peor para que me pase como a mí hermana y no pueda verte a la cara sin entrar en pánico.
Pareces un niño de cuatro años en vez de un adulto. Me hablas de cosas que no tienes de las que hablarme porque o son irrelevantes para mí o son cosas que no debes hablar con un niño de catorce años.
Parece que te da igual mi salud mental al hablarme de todos esos temas.
No quiero volver a llorar delante tuya, me haces sentirme aún más débil y no me gusta esa sensación.
Puedes gritarme para que pueda gritarte todo lo que quiero sin sentirme mal? Deja de hablarme con el todo amable porque no me lo creo.
Deja de intentar manipularme, no lo conseguirás.
Deja de tratarme como un niño pequeño, no lo soy.
Deja de intentar cambiar mi opinión sobre mi madre, no lo haré.
No intentes cambiar mi respuesta, no pasará.
Entiéndelo, me das miedo.
Cada día que te veo se me hace eterno, es como si ese momento no fuera a acabar nunca y me agobia esa sensación.
Me obligó a verte por necesidades no porque realmente quiera.
Odio el no poder odiarte como realmente quisiera hacerlo pero algo en mi no me lo permite.
Puedes dejar de darme tu opinión sobre lo que hace o deja de hacer mi madre? No la quiero, se lo que ella hace o no hace mejor que tú.
Gritame, porfavor. Quiero soltar mi rabia contra ti.
Deja de decirme que te hablé para ir a tomar algo de vez en cuando, no quiero. Y lo mucho que me quieres? No me lo creo. Es imposible que quieras a alguien y le hagas lo que nos hiciste a mi hermana y a mi ese domingo.
Ese día aún se me aparece en sueños y no dejo de llorar cada vez que lo recuerdo.
No te hagas el bueno, no lo eres.
Eras un ejemplo a seguir ahora se que, en realidad, eres el ejemplo que nunca debo seguir por nada del mundo.
Entiéndelo, no todo es como crees que es y no todo será como quieras.
Todo cambia, las cosas vienen y van.
No me haces bien y tienes que empezar a verlo.
Deja de empeorar las cosas, te lo pido porfavor.
No me conoces como crees hacerlo y nunca lo harás.
Déjame vivir con un problema menos, porfavor; o al menos déjame desahogar mi odio y penas gritandote aunque sea una vez, así que gritame sin miedo de dañarme, ya no pasará.
Deja de hacerme llorar, no quiero llorar, quiero gritar. Quiero que todo acabé y poder estar bien sin tener que verte. Así que, no lo empeores para que todo acabé.
Estoy realmente cansado de tener que aguantar tus gilipolleces.
Me da igual con quién salgas o dejas de salir, comprendelo, tu vida me da igual pero me da pena la persona que te tenga que aguantar.
Deja de decirme cosas que realmente me afectan, sabes que lo hacen pero te haces el idiota.
Quiero desearte lo peor por todo lo que me causas pero algo no me deja hacerlo por completo, algo en mi desearía que rehicieras tu vida sin causar más daños y que fueras feliz. Odio sentir eso.
Callate y vete, déjanos en paz.
Termina todo esto bien, sin empeorarlo más porfavor, y vete. No quiero saber más de ti.
Te odio.
Alberto, no ejerciste bien tu papel de padre y lo perdiste.
