«Cada uno en su universo siente
su dolor como algo inmenso.»
-Bebe
Él.
Es una de esas personas
que creen en mí
de la única manera en que se puede amar:
con los ojos cerrados.
Él.
Habla tanto de los imposibles
que ya no existen,
que empieza a creer en el amor
cuando alguien deja de hacerlo
haciéndole equilibrismos a un mundo
que no le merece.
Él.
Que construye toboganes sobre heridas de la infancia,
que tiembla de vértigo sobre las despedidas
y siempre dice adiós a cámara lenta.
Caer en él
no es más que un divertido viaje
hacia algún lugar
donde todas las cosas siguen vivas,
donde la muerte
es el peor de los chistes devolviéndote lo mejor de la risa.
En un coche de viaje a París,
en busca de la luz que ven quienes mueren al final del túnel,
Que resulta ser la misma que vemos al nacer.
En otras palabras:
amigo mío,
gracias por la resurrección.
No tantos me han visto morir
y han tendido su cuerpo junto al mío.
No todos fueron capaces de bajarme el cielo
y subirse a la cornisa más suicida del Corea
para despedir mi vuelo.
Solo aquellos que te amen de verdad
te dejarán marchar,
será que para ellos
siempre estaremos de vuelta.
Él.
A quien quiero con locura
y con razones.
Me sacó a bailar tantas canciones
que terminé haciéndolo como si nadie estuviera mirando,
que terminé escuchándolas,
que es escucharle:
gritos de mujeres fuertes
chillando música después del matrato.
Entonces si fueron escuchadas.
Él.
A quien he visto romper paredes de cartón,
escapando de mundos estrechos.
Nadie que te haga sentir pequeño
merece verte crecer.
Él.
Que rescató con el calor de sus manos
liebres atrapadas en cepos
siéndole a mi pena
un edredón contra el invierno.
Cómo explicarte,
cumplimos tantos sueños juntos
que Morfeo abrió los ojos para vernos.
Y yo que no dejaré morir de inanición
a quien escondió limas en hogazas de pan
para entregarme la libertad.
Y yo que nunca supe cómo prender el mundo de quienes lo
pierden,
con mi vela
encenderé la tuya
y llenaré
de ventanas abiertas
tu tiniebla.
Tú solo márchate
cuando sientas que debes hacerlo,
pero sobre todo
quédate
como quien viene de un lugar
que ya
no existe.
Se mordió el labio y arrugó la hoja tirándola en la papelera.
Patético.
ESTÁS LEYENDO
pecadores|| Soonhao
FanfictionSituandonos en una Corea extremadamente religiosa y conservadora donde Soonyoung está perdido por un chico de piernas largas y sonrisa encantadora.
