Todo comenzó cuando tenía 16 años, era una niña, típica hija del medio que no daba problemas a sus padres porque siempre es la que está callada y no se mete en problemas.
Mis hermanos y mi papá siempre me molestaron con que era una niña gorda, ballena, whale y muchos sobrenombres que no vale la pena pronunciarlos, pero yo era pequeña y no les tomaba la importancia que en realidad tenían. Era una chica con sobrepeso pero eso no le había dado tanta importancia, siempre fui insegura, callada nunca le dije lo que sentía todo me lo guardaba para mí.
Hasta que a los 16 años esos comentarios me empezaron afectar demasiado, me dolían y empecé a pensar que lo que ellos tanto me decían era realidad y que yo no lo había visto, si que decidí hacer un cambio, un cambio drastico, empecé a dejar de comer, ya la comida no era mi amiga si no que mi enemiga, empecé a purgarme hasta 5 veces al día, solo quería olvidar esas palabras y dejar de ser la gorda de la familia, la amiga gorda, la cero del grupo. Pasó un mes con mi supuesto plan y todo se vino abajo, mis padres se enteraron, claro no lo tomaron de la mejor forma si no que me atacaron diciendo que no creían que yo era capaz de caer en algo tan bajo, yo para calmarlos le dije que era una tontería que no lo haría nunca más. Pero claro no fue así, esa famosa tontería me consumiendo día a día por otro mes más hasta que llegó el momento de la cena y yo no podía terminar mi plato, con suerte podía comer un poco, solo lloré y le dije a mi mamá no puedo, no puedo comer, en ese momento se dio cuenta de que lo que me estaba pasando en realidad no era una tontería si no que algo más grave.
Esa supuesta tontería me llevo a médicos, psiquiatras, donde yo en vez de avanzar solo retrocedía, mi enfermedad estaba comenzando y me estaba consumiendo día a día, pero claro yo no sabía que era una enfermedad, solo algunas veces había escuchado lo que era la anorexia y la bulimia, pero no sabía que era, que conllevaba esas enfermedades y los riesgos que tienen.
Después de una internación por depresión y actos suicidas me dieron el alta, pero con la condición de que buscara ayuda en la parte alimenticia ya que estaba empeorando cada día más. Empecé en un tratamiento especializado para los trastornos alimentarios donde tenía que seguir pautas, ir a psicólogos y psiquiatras. Estuve dos años en ese tratamiento el cual me ayudó mucho pero no lo pude terminar debido a qué ingresaba a la universidad y el tratamiento era demasiado costoso, si que mi padre me tuvo que hacer elegir entre la universidad o el tratamiento.
Claro que yo elegí la universidad pues en ese momento era lo único que me importaba, pero si me dieran elegir esa decisión de nuevo, hubiera elegido el tratamiento debido a qué me hubiera sanado y me ahorraría años de terapias en vano.
Mi TCA no venía solo, años después y se dieron cuenta que no tenía una depresión si no que algo más, el 2017 fui diagnosticada con trastorno bipolar, el cual para mí fue un golpe de agua fría, pero a la vez le daba más sentido a como me sentía, lo malo de este diagnóstico que nadie me explicó cómo me iba sentir, cual serían mis síntomas y fases, todo lo que conlleva tener bipolaridad.
Después de un tiempo, en el año 2018 ingresé a otro tratamiento en el cual me enseñan cosas sobre mi bipolaridad, al fin alguien se dignaba a explicarme la enfermedad que me acompañaría el resto de mi vida. No fue fácil pero ahora años 2020 ya tengo claro con lo que tengo que lidiar y con las cosas que puedo llegar a sentir, aunque esto es un mundo y no te deja de sorprender.
Bueno esta es un poco de mi historia y te doy bienvenida a mi mundo, al mundo de una persona con un trastorno alimentario y trastorno bipolar.
Atte. Cami.
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Diariodeunabulimiica
Short StoryHola, me llamo Camila tengo 24 años, diagnosticada de bulimia y bipolaridad. Soy una chica con la cabeza un poco alborotada. Bienvenidos a mi mundo.
