Cuando me desperté, el avión ya había aterrizado. Mi madre seguía dormida, estaba apoyada en mi hombro.
De repente, escuché como la puerta del avión se abría. Desperté a mi madre y nos dirigimos hacia la puerta. Al salir, cogimos nuestras maletas, las cuales eran bastantes porque mi madre trabajaba en un Boutique y me regalaba mucha ropa.
Después de salir del aeropuerto cogimos un taxi y nos fuimos hacia California.
Cuando llegamos a la que iba a ser nuestra casa en los siguientes años, vimos a una chica de ojos azules y cabello rubio que seguramente tendría mi edad, dirigirse a nuestra casa. Llevaba en los brazos una caja de galletas azul turquesa.
Mi madre al ver a esa chica, entró en casa con todas las maletas. Pronto supe cual era su propósito, así que la fulminé con la mirada porque no me gustaba conocer a gente nueva.
La chica que llevaba las galletas en sus brazos se acerco a mi y me saludó.
- Hola, soy Grace - me dijo la chica que llevaba las galletas.
- Hola, yo soy Alexa, Alexa Smith - le dije con timidez.
- Encantada - me dijo mientras me daba un abrazo.
No sabía que la gente de California era tan agradable y simpática, ya que estaba acostumbrada a como me trataba la gente en donde vivía antes.
- Bienvenida a California, Alexa - me dijo la de ojos azules. - Yo te enseñare California - me repitió mientras me cogía del brazo para enseñarme el centro de California.
Pronto descubrí que esa chica y yo íbamos a ser muy amigas en los siguientes años. Teníamos muchas cosas en común, de echo, le gustaba hacer skate. Eso era una cosa que me gustaba mucho de ella, porque donde vivía antes a nadie le gustaba y solía hacer skate yo sola, la verdad, es que me gustaba estar sola, pero allí tenía bastantes amigas y me gustaba estar con ellas.
Me dí cuenta que esa chica de cabello rubio era muy sincera y que solo quería ser mi amiga. Eso me daba más confianza en ella, porque yo soy muy desconfiada.
Se me olvidó decir una cosa, y es que, puedo leer mentes, seguramente os parezca muy irreal, pero es la verdad. Casi siempre evito leer la mente de la gente, no me gusta saber lo que la gente piense de mí, no porque me dé miedo saber lo que la gente piense de mí, de echo me da igual, es más porque prefiero no saber.
La pregunta es ¿porque le leí la mente a Grace? Le leí la mente porque, como he dicho antes soy muy desconfiada, entonces me parecía muy extraño que una chica tan simpática como Grace se acercara a mí, me regalara galletas y me enseñara el centro de California a cambio de nada. Parece ser que todavía hay gente que hace cosas solo para tener amigxs y no por interés.
Cuando ya estaba anocheciendo decidimos irnos a nuestras casas. Su casa estaba a pocos metros de la mía así que no andaría sola por California. Mientras íbamos a nuestras casas me dijo que ella iba al mismo instituto que iba a ir yo, así que me alegré mucho al saber que el primer día de instituto no iba a estar sola.
Pasó el fin de semana y al día siguiente ya teníamos que ir al instituto. Grace y yo nos hicimos mejores amigas rápidamente. Con ella me sentía como si no importase nada de lo que pasará alrededor mio. El mismo domingo me presento a sus amigas, obviamente yo no era su única amiga porque ella llevaba viviendo en California desde que nació.
La verdad es que la idea de conocer a sus otras amigas no me gustaba mucho pero tampoco la iba a apartar de su grupo de amigas solo porque no me gustase conocer a gente nueva.
Al principio fue muy extraño conocerlas, no me sentía muy cómoda con ellas, y tampoco las quería leer la mente porque no me gustaba invadir la privacidad de los demás, al igual que a mi no me gustaba que nadie invadiera la mía. Pero al final acabé mucho más cómoda, excepto con una. Era una chica que se llamaba Maddie, Maddie era una chica muy guapa, era morena y tenía unos ojos color miel muy bonitos. Pero se notaba que era la típica popular del instituto, y también se notaba que yo a ella no la caía muy bien.
No le leí la mente a Maddie, pero se notaba en su cara que no me tragaba. No me gustaba nada la gente que hablaba mal de alguien a sus espaldas, y eso era lo que estaba haciendo Maddie, estaba diciéndole a las otras chicas cosas sobre mí. Lo positivo, era que las demás no hacían caso a lo que decía Maddie, porque ellas preferían hablar conmigo (JAJAJA jodete Maddie). Eran todas muy simpáticas.
Ya era lunes, y hoy tenía que ir al instituto. Cuando mire la hora, salí disparada al baño para darme una ducha rápida. Como siempre me pasaba donde vivía antes, iba a llegar tarde el primer día de instituto. Cuando ya estaba más o menos lista alguien toco la puerta y me acordé de que el día anterior, le dije a Grace que fuéramos juntas al instituto. Abrí la puerta y allí estaba ella, con su cabello rubio recogido y un chándal puesto.
Holaa, me ha encantado escribir este capítulo y espero que lo hayáis disfrutado. Intentare subir el siguiente capitulo lo antes posible y si tenéis ideas de algo en concreto que os gustaría que pasase en esta historia ponérmelo en los comentarios.
Este es el primer "libro" que escribo así que espero que se entienda bien.
- @justkiddingg_ <3
YOU ARE READING
"El poder de la mente"
Teen FictionUna chica de 17 años, llamada Alexa Smith empieza una nueva vida en California Lo que la gente no sabe es que ella no es una chica usual
