Petricor y menta. El mundo alrededor de Jimin pareció detenerse cuando la combinación de esos dos aromas llegó a su nariz como una pequeña y sutil brisa; por fin había encontrado a su amor.
Añoraba tanto volver a tener esa fragancia a su alrededor, que la mezcla de emociones que ahora sentía provocó que su corazón se oprimiera dolorosamente provocando que sus ojos se llenaran de lágrimas que fueron retenidas con dificultad. Habían pasado exactamente seis meses, seis lentos y tortuosos meses desde que vio a Yoongi por última vez, desde que lo abrazó por última vez, desde que lo besó por última vez.
Ahora estaba aquí y las ganas de llorar eran tan inmensas que casi creyó que no podría cumplir la promesa que le hizo de no hacerlo. Aun en contra de su voluntad, sus piernas cedieron y el hermoso omega de cabello rubio cayó al suelo con un golpe sordo de sus rodillas sobre el pasto verde.
- Apuesto que creías que no te encontraría – Jimin dejó salir un suspiro lleno de nostalgia y alivio – No te mentiré diciendo que fue fácil, porque no lo fue. Ellos dejaron demasiadas pistas falsas y yo casi me rindo, la Diosa Luna sabe que casi lo hice.
Cerró los ojos disfrutando por fin de la paz de la que había sido privado desde hacía tantos meses. Sabía que no podrían quedarse mucho tiempo en ese lugar, el cielo estaba teñido de un azul profundo augurando la pronta tempestad y se encontraban muy lejos de la ciudad; Tendrían que irse antes de que los caminos fueran peligrosos para los dos.
Abriendo los ojos de manera perezosa se permitió dar un vistazo al amplio campo frente a él solo para después dejar que su mirada regresara al mismo punto en el que se encontraba hace minutos atrás.
- Ellos me dijeron que no querías estar conmigo y yo lo creí porque no llegaste a mi esa noche – el omega suspiró con una sonrisa floja en sus labios. – Te esperé esa y todas las noches que siguieron durante esa semana. Mis ojos desbordaban en lágrimas y mi alma se sentía hecha pedazos. ¡Oh, amor mío! Podría jurarte, aquí y ahora, que casi me volví loco. Yo mejor que nadie sabía lo mucho que tú anhelabas ser libre, pero la sola idea de no volver a verte me hizo pensar en recurrir a la muerte en más de una ocasión.
Con el aire corriendo por entre las ramas de los árboles y las nubes anunciando la pronta llegada de la lluvia, Jimin no podía dejar de sentir que estaba en su hogar. De pronto, la idea de recostarse y dormir una siesta le pareció tan agradable que tuvo que cerrar los ojos nuevamente tratando de enfocar sus energías y sus pensamientos. Fue entonces que los recuerdos vinieron a él como una ráfaga incapaz de contenerse, llenando la mente de Jimin y abrumándolo de un segundo a otro.
12 meses antes
Alfa y Omega se encontraban en la comodidad de un viejo departamento ubicado en el centro de la ciudad. Si bien éste no estaba conformado más que por una habitación, un pequeño cuarto de baño y una cocina, para el par de almas enamoradas era lo más parecido a una extensión del cielo. Allí, recostados en la suavidad de la cama del alfa, uno en los brazos del otro, tenían la certeza de que eran más felices de lo que podrían llegar a ser en cualquier otra parte del mundo.
- Escapa conmigo Ángel - el alfa habló en tono serio y contundente. Esta era una idea que había rondado por la cabeza de Yoongi con mucha más frecuencia de lo normal en los últimos días, sobre todo después de que el padre de Jimin expresara sus intenciones de casar a su único hijo omega con el hijo alfa de un amigo suyo, quien casualmente también era el CEO de una gran empresa multinacional y cabeza de los negocios familiares.
Yoongi sabía que el padre de su amor jamás aceptaría la relación que ambos tenían y siempre supo que, llegado el momento, tendría que luchar con uñas y dientes para que no le quitaran a su ángel. Su vida nunca fue fácil y no esperaba que comenzara a serlo ahora porque él era un luchador y un sobreviviente. Tanto él como su lobo estaban de acuerdo en dar la vida con tal de poder disfrutar de la fragancia tan adictiva de la que era poseedor su hermoso omega y si su vida era el precio que debía pagar por la felicidad de su amor, si su sacrificio significaba que la hermosa sonrisa de Jimin no desaparecería, el alfa se la entregaría sin pensar. Así de grande era el amor que sentía por él.
DU LIEST GERADE
Eternity
FanfictionJimin nunca tuvo que preocuparse por nada mas que por si mismo, creció siendo un omega romántico cuyo sueño era encontrar a su destinado y obtener su final feliz. Para Yoongi las cosas no resultaron tan sencillas desde muy temprana edad tuvo que apr...
