Mira lo que me hiciste, querido Washington.
En mis sueños estas tú,
con tu sonrisa torcida y tu grandioso hairflip.
En mis sueños,
me quieres.
Nos reímos y nos abrazamos.
Y tus ojos me miran de esa forma
que solo tú sabes hacer.
Ellos buscan una respuesta.
Y yo se las doy.
(En sueños)
