¿Amó a mi secuestrador?

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Era un día como cualquier otro en Paris-Francia normal, tranquilo pero con una leve diferencia ya que ese día para algunos era triste y otros felices, porque ese día en varias familias se hacían funerales, y otras iban tristes al hospital porque había personas que estaban heridas de gravedad y otras con heridas leves, debido a un incendio que hubo el día anterior en la Universidad de París, nadie sabe que fue lo que lo provocó o quien lo hizo, eso era todo un misterio para la policía.

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En una mansión se encontraba un rubio yendo hacia una habitación que estaba silenciada, ya que ahí se encontraba una persona muy querida para el.

En cuanto llegó a la habitación abrió la puerta y entró para luego cerrarla con llave para que nadie aparte de el entrará allí, se acercó hacia la cama donde se encontraba un pelirrojo atado y confundido que preguntaba en ¿donde estaba?.

-Veo que despertaste mi lindo tomatito- dijo el rubio
-¿Qui-quien eres? ¿Dónde estoy?- preguntó el pelirrojo confundido y con miedo.
-Acaso no me reconoces- dijo, entonces el pelirrojo lo reconoció conocía esa voz era la de su mejor amigo, Adrien Agreste uno de los alfas más codiciados de Francia.
-A-A-Adrien- dijo.
-Acertasate Nathaniel- dijo sacándole la venda que tenía en los ojos
-¿Por qué haces esto?- preguntó Nathaniel con lagrimas que amenazaban con querer salir de sus ojos.
-Porque te amo-
-Mentira, si me amaras no harías esto, Marinette tenía razón nunca debí haberme acercado hacia ti, estas
loco- dijo, provocando que Adrien se enojara y le diera una cachetada, odiaba a esa chica con todo su ser ya que ella provocó que el pelirrojo se empezará a alejar poco a poco de el y se empezará a juntar con Rose y Juleka, poco después con Lila, eso le provocó una tristeza enorme en el.
-NUNCA PERO NUNCA MENCIONES A ESA PERRA RASTRERA ME ENTENDISTE, O QUE ACASO ¿SIGUES GUSTANDO DE ESA MALDITA?- dijo, lo último lo había dicho un poco dolido, ya que el sabía que el otro gustaba de Marinette.
-Si-si me... gu-gusta un poco?- dijo dudoso, pero para Adrien sonó más como una afirmación, que lo enojó aún más de lo que estaba, así que tomó de las manos y lo acercó hacia el, pero Adrien se acercó a su oído con su voz de alfa que estaba algo ronca le dijo.
-Quise pedirtelo tranquilamente pero tendrá que ser de otra forma- dijo atando sus manos en la cabecera de la cama, empezando a desvestirlo y tocae todo su cuerpo.
-No basta, detente- dijo con lágrimas en los ojos, las que antes habían amenazado con salir, ahora habian salido por completo.
-No, no me voy a detener- dijo tocando el cuerpo de su amado, haciendo que el otro gimiera.

Por algúna extraña razón le encantaba verlo así con lagrimas en los ojos que sólo eran para el.
No aguanto más y lo penetro en una sola estocada, sacando un grito de dolor del omega, el alfa empezó a moverse lento para después empezar a moverse más y más rápido.
El omega quería que se detuviera, le decía que parará pero el otro hacia caso omiso, Nathaniel ya no daba para más estaba muy cansado, lo habían estado haciendo por horas.

Adrien disfrutaba cada momento,
mientras olia un aroma que no era ni tan suave pero tampoco tan fuerte, un aroma a flores de cerezos que le encantaba y lo volvía loco a la ves, no pudo resistirse más, y se acercó hacia su cuello y lo mordió, provocando que el pelirrojo gritara, había sido marcado por el rubio, ahora estaban unidos, eran uno sólo, el omega ya no tenía escapatoria.
Adrien sonrió satisfecho, miró la marca que le habia echo y la lamio lo restos de sangre que tenia, estaba feliz ahora nadie podría separarlos estarían juntos para siempre.
Lo terminó de embestir un poco más, llegando al clímax y terminaron viniendose al mismo.

Nathaniel estaba cansado, por lo que en cuanto terminaron de hacerlo este durmió al instante, mientras que era observado por Adrien, que salió con cuidado del interior del pelirrojo que yacía dormido a su lado, se levantó para agarrar una de las mantas que habia en la habitación, la agarró y fue hacia la cama, se acostó a su lado y se tapó con la manta tapando también al omega.

¿Amó a mi secuestrador? (Adrinath)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora