Capítulo 1

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Siempre he pensado que las mañanas tienen una personalidad propia.

Algunas son caóticas, ruidosas y difíciles de soportar.

La mía siempre ha sido tranquila.

Tal vez es porque nací siendo hijo del dios del Agua, o tal vez porque mi madre insiste en que hasta mi forma de dormir parece demasiado tranquila para alguien que suele discutir por cualquier cosa.

Abrí los ojos cuando los primeros rayos de sol entraron por la ventana.

Por unos segundos me quedé observando el reflejo del agua en las paredes de mi habitación.

En mi familia siempre hubo agua cerca.

No era solo una tradición del clan.

Era algo que me acompañaba desde que nací y lo amaba era algo más que mágico

Suspiré.


Tenía que ir a la universidad.


Me levanté y caminé hacia el espejo.

No voy a fingir que nunca escuché los comentarios sobre mi apariencia.

Desde pequeño me dijeron que parecía alguien que no pertenecía completamente a este mundo.

Demasiado delicado.

Demasiado perfecto.

Como si alguien hubiera tomado una antigua pintura de los dioses y hubiera decidido darle vida.

Era exagerado, en mi opinión.

Aunque admito que entendía de dónde venía.

Mi cabello rubio caía un poco desordenado sobre mi frente, mis facciones eran suaves y mis ojos de un color azul tan brillante con el agua siempre llamaban la atención antes de que yo pudiera decir una palabra

Pero mi madre siempre decía:

"Jimin, lo más importante de ti nunca será tu rostro."

Y ella tenía razón.

Porque una cara bonita no sirve de mucho cuando no tienes carácter.

Después de arreglarme, elegí mi ropa para la universidad.

Un pantalón negro cómodo, una camisa clara y una chaqueta ligera azul oscuro que combinaba perfecto con los detalles plateados del clan

El clan del Agua tenía una obsesión con ese color.

No me quejaba.

Me quedaba bastante bien.

Bajé las escaleras y como esperaba, mi padre ya estaba sentado en la mesa.

El gran líder del clan del Agua.

El hombre que podía hacer que todos guardaran silencio con una sola mirada.

Excepto conmigo

-Sabía que bajarías cuando olieras la comida -dijo mi madre con una sonrisa.

Me acerqué a ella y dejé un beso en su mejilla antes de sentarme.

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⏰ Última actualización: Jun 25 ⏰

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