1 día antes

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Le tomó sólo un segundo a Steve levantarse del viejo sofá de la casa de sus padres, para dirigirse rápidamente a la puerta que había sido azotada un segundo atrás por su visitante. Al salir algunas gotas de lluvia impactaron contra su rostro, el frío invadió su cuerpo después de abandonar el calor de su hogar, pero eso no le importaba. Su visitante, que ahora caminaba con paso acelerado y los puños cerrados y cuya ropa se mojaba más con cada paso que daba, estaba a sólo dos metros de distancia de él. Sin pensar en que la lluvia estaba empeorando, Steve corrió hasta tomar el brazo de la chica, deteniendole el paso. Ella, con un movimiento rápido, zafó su brazo de las garras de Steve, dio la vuelta y lo confrontó.

 Las mejillas de la chica estaban llenas de lagrimas que se empezaban a confundir con las gotas de lluvia que aterrizaban y se deslizaban por su cara. Aunque tenía el cabello corto, éste al estar mojado se adhería a su cara tapando levemente sus ojos, los cuales, más que tristeza, expresaban cierto odio hacia la persona a la que miraba directamente. Abrió la boca para decir algo, quizás para decir lo que sentía, quizás para herir a la persona frente a él de la misma manera que hace sólo unos minutos atrás esa persona la había herido, quizás para explotar en un ataque de impotencia, quizás para sólo decir "Adiós", pero no fue nada de eso, se limitó a únicamente soltar un suspiro, que provocó que una pequeña nube de humo saliera de su boca a causa del frío.

  Bajó la mirada. Sus zapatos, que hace un par de meses eran nuevos, ahora estaban empapados y llenos de barro, frente a ellos, los pies descalzos de Steve estaban posados firmemente sobre la grama. De pronto, sintió una calidez sobre su barbilla, la mano de Steve poseía esa peculiar característica, no importaba cuánto frío hacía, siempre estaría cálida. Steve levantó suavemente el rostro de Max, provocando que la nariz de ambos estuvieran a sólo un centímetro de distancia. A pesar de la inminente lluvia, que ahora caía con más fuerza y rapidez, el calor se extendió por sus cuerpos, al estar tan cerca el uno del otro. 

-No debí haber dicho eso - La voz de Steve sonaba ronca y gruesa, al igual que siempre, pero aún así expresaba calidez y sinceridad. Sus manos subieron a las mejillas de la chica, limpiando las lagrimas que aún caían sobre éstas -En serio, lo siento. Cuando dije que... - Fue interrumpido por un estornudo inesperado que lo obligó a soltar la cara de Max, para poder taparse la boca antes de liberar el estornudo. 

-Debes volver a casa- La voz de Max, que era tan dulce como la voz de una niña de 12 años, ahora sonaba apagada y débil -Te vas a mojar con la lluvia- dijo en intento de esquivar las disculpas de Steve y poder alejarse de él para ir a llorar a solas en otra parte. 

-Max... Mi culo está más mojado que el Río Canorí- Dijo en un intento de hacerla reír, pero sólo logró conseguir otro suspiro de su parte -Mira... No puedo dejarte ir así. Todo ésto es muy nuevo para mí... Cuando me intentaste besar sólo entré en pánico y dije lo que dije. Sabes que nunca he sentido ésto por un chico, o bueno, por un transgénero. Nono, de hecho. Creo que nunca he sentido ésto por nadie y es, precisamente éso, lo que me aterra. Pero max... -Sus manos volvieron a las mejillas de la chica y acercó lentamente su rostro al suyo, más que antes, incluso -Por ti puedo aventurarme a lo desconocido. 

-Y así dices que el gay soy yo- Dijo Alex soltando una pequeña sonrisa, acercándose un poco más, poniéndose ligeramente en puntillas para romper los 5 centímetros que lo alejaban de los labios de Steve. Aún así no lo besó, sólo permitió que sus labios se rozaran levemente -Mañana podemos hablar de ésto. Me tengo que ir- Dijo en un susurro, pues cuando estaba tan cerca de él no podía hablar más alto que eso, pues sentía que si lo hacía rompería lo especial del momento. Depositó un pequeño beso en la comisura de los labios de Steve lo que provocó que su corazón se acelerara. Nunca le había dado un beso a Steve, ni en la mejilla, ni en la frente, ni en la nariz, mucho menos en una zona tan cercana al labio -Hasta mañana- Soltó una última sonrisa y se dio la vuelta, retornando su camino hacía su casa. 

 Steve pensó en tomarla del brazo de nuevo, darle la vuelta y besarla tal cual como lo había soñado en varias ocasiones. Pero un nuevo estornudo lo interrumpió en sus pensamientos. De todos modos él sabía que le faltaba valor y que quizás lo mejor era esperar hasta el día siguiente. Sin saber que ese "Hasta mañana" se convertiría en un "Hasta Abril...Quizás" 


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Nota de la autora: HOLAaAaAaaA. Mrko, la cuarentena me tiene mal. Ya hasta estoy haciendo historias en guatpad, pero ajá. La historia de mi mejor amix me inspiró. Quería aclarar que un principio pensé en hablar de Max como un chico, referirme a su persona como "él". Pero no, ella tiene bien clarito que su género es femenino, a pesar de que su sexo diga lo contrario. Así que lo correcto es referirnos a ella como "ella" pues eso es lo que es. Pero ya hablaremos mejor de eso más adelante. Salu2

CUARENTENAGeschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt