El solo se quedo sonriendo apoyando su cuerpo contra el marco de la puerta mirándome con una sonrisa maniaca
-La venganza es dulce ¿Verdad?- Declaró
-¿Como sabias que estaba acá?- Cuestione separándome de Nicolás. El echo de estar desnudo frente a él me exitaba y me avergonzaba al mismo tiempo
-Te seguí- aclaro. -No pensé que ibas a ser capaz de hacerme esto-
-¿Esto? Yo no se como fui capaz de estar con alguien como vos. Sin duda fuiste un error. Un error muy grande-
-Te vas a arrepentir de haber dicho eso cuando te haga falta. Vos me amas-
-Ya no-
-Tranquilo, eso ya lo veremos-
Y se fue con las manos en los bolsillos dándome la espalda. Pude contemplar su cuerpo antes de que se vaya. Probablemente tenía razón. El siempre la tenía.
-Ssh, no te preocupes- Me animo Nicolás
-No, no me toques- Dije reaccionando bruscamente, retire su mano de mi pecho y me aleje. -Esto que acaba de pasar no lo puede saber nadie. Fue sexo y nada mas que eso, y no se va a volver a repetir nunca mas-
-¿Quién dijo que iba a ser algo mas? Yo soy el que tendría que decir eso- Comento riendo
-Claro que no-
-Hay si Nicolás- Dijo imitando mi voz
-Cállate- Ordene tirándole un almohadón
Cogi mis bóxers y mi ropa y me vestí, luego unte un poco de gel en mis manos y lo esparcí por todo mi cabello haciendo que quedara prolijo. Iría a ver a mi hermanita, cuanto la extrañaba
-¿A dónde vas?- Preguntó
-A ver a mi hermanita ¿venís?-
-¡Claro!-
-¿Podemos ir caminando? Me gusta caminar por esta ciudad-
-Como quieras-
-Pero antes tenes que saber que la relación con mis padres no es muy buena... Te voy a contar todo mientras vamos para allá-
Mientras estábamos yendo el se encontraba muy sorprendido. No podía creer la manera en la que había actuado
-Me quiero disculpar por lo que paso en la plaza- Comento con sinceridad -Es que... Yo sentía una atracción por los hombres pero no lo quería admitir, quería ser normal. Ahora me doy cuenta de lo erróneo que estaba-
-No te preocupes, ya paso. Es ahí- Dije señalando mi casa. Nos paramos en la puerta, puse mi mano sobre el timbre pero no fui capaz de presionar el botón. Nicolás me miro con curiosidad, yo solo retire la mano y observe la casa, el entendió mi mensaje. Necesitaba un minuto. No era fácil asumir todo esto. De repente recordé cuando nos mudamos con mis padres a la casa, yo tenía ocho años y mi madre no quería que llevara las cajas a la casa, pues temía que me quebrara mis brazos, que en ese entonces eran mas flacos que un fideo. Extrañaba llegar a la casa y encontrarme con mi madre sobre protectora cuestionando en donde estaba estado, y a mi padre y sus charlas de historia sumamente interesantes, y a Lola, la princesa de la casa
Mire a Nicolás y asentí como diciendo que estaba bien, toque el timbre y se escucho el ladrido de un perro . Mi emoción y nervios estaban a mil
La puerta se abrió dejando ver a mi madre, seguía igual que siempre, usaba el mismo rosario que uso cuando la vi por ultima vez, y su cabello estaba tan prolijo como siempre
-Pasen- Dijo amablemente
Nos sentamos en los sillones que había y ella se sentó a nuestro lado
-No te esperaba- Dijo nostálgica. Pude divisar en sus ojos una leve luz, lagrimas se estaban por aproximar en sus ojos. -¿En donde estas viviendo? ¿Necesitas algo?-
-Estoy viviendo en España, no te preocupes por mi, estoy bien mama- Que extraño fue para mi llamarla así, sentí una punzada en mi pecho
-Mama no puedo dormir mi siesta- Dijo Lola soñolienta y acariciando sus párpados con su mano, en su brazo llevaba un peluche que le había regalado para su cumpleaños. -¡TOOMI!- y me corrió hacia mi, la levante en el aire y la abrace. Necesitaba un abrazo de ella, mi hermana.
Después de hablar tanto mi madre se enojo con Lola por desarmar toda la casa, me enseño mi habitación y había la había reparado
-Quiero que vuelvas a casa- Confesó. Me di vuelta deslumbrado. Mi madre la persona mas orgullosa en todo el mundo pidiéndome que vuelva
-Sigo siendo homosexual- Aclare observando las cosas que había en mi dormitorio, había dejado fotos mías aquí
-Lo sé. Mírame Tomas- Me di vuelta mirando sus ojos llenos de lagrimas
-Te extraño hijo. Te extraño tanto que me duele que no estés acá. Extraño tu sonrisa y tu forma de hacernos reír, extraño la manera en la que sonreís, extraño prepararte el desayuno a la mañana y que me hagas enojar. Te extraño tanto. Te imploro que vuelvas hijo. Por favor- Confesó entre llantos
-Lo tendré en cuenta mama- Y la abrace
Al bajar de vuelta me encontré a Nicolás jugando con Lola. Estaban corriendo por el living mientras el perseguía a Lola, ella se veía tan feliz.
Era hora de volver a casa
¡HOLAAAAAAA! ¿Como están? Les dejo un capítulo mas de la novela, aunque sean poquitas las lectoras les pido perdón por no subir capítulos diariamente, estoy muy complicada porque tengo que estudiar muchísimo para mis exámenes finales, ¡LOS QUIERO!
Gracias por leer la novelaaaaa (:
