Hoy tu sonrisa genuina le puso precio a mi cabeza :
No pensé que costaba tanto olvidarse de una princesa.
Una princesa que camina las calles de cualquier barrio,
que no colecciona espadas, pero lucha si es necesario.
Una princesa que por suerte no alquila balcones sin luna,
que se siente igual a todas y no es igual a ninguna.
Mi princesa que bien o mal sabe calmar mi fiebre
y por si no la escucho bien a los gritos también me quiere.
La princesa que ensucia sus manos para levantarse del suelo,
que aunque no gane, pelea, porque resistir es su consuelo.
Esta princesa que en su mochila carga guerras y algunas perdidas,
pero ya le van creciendo flores en donde había grandes heridas.
Una princesa que no tiene castillo, y yo ya entendí ese misterio :
No cree en cuentos de hadas, ella construye su imperio.
Y la princesa guarda todo bien adentro de su memoria
y cansada de los mismos cuentos empezó a escribir su historia.
Te dolieron esas noches, princesa, cuando te lastimaban (Sabrá dios por qué)
pero hoy frente al espejo sonreís : Sabes que ES quien INTENTA SER.
La princesa no espera un príncipe ni tampoco lo sale a buscar,
su pequeña flor está creciendo y de cuidarla se va a encargar.
Cuando te caigas, princesa, acordate lo que viniste a buscar
y apretá los dientes sin miedo total en el cielo no creo que haya mas lugar.
Te admiro sinceramente, princesa, y esa capacidad de remontar,
porque me haces ver que cuanto mas oscuro mas se puede brillar.
YOU ARE READING
Escribir (te)
PoetryMi valentía, al fin y al cabo, se derrite como un helado al sol cada vez que la necesito.. Supongo que lo que no me animo a decirte, puedo intentar Escribir (te). En este espacio compartiremos todo lo que se desvió del camino y en lugar de salir por...
