Jo-jo-jo-jo, feliz navidad y miren lo que santa vivian les ha traído xd ♡.
Llegamos después de unos 10 minutos, Rubén siguió conduciendo hasta llegar a un lugar bastante extraño.
Bajamos de la camioneta extrañados por el aspecto del lugar, había flores tropicales por todos lados, todo colorido, lleno de glitter, cosas raras y el dibujo de un tiburón guiñando en la entrada del lugar.
-Wooah, bienvenidos a Gaylandia, población: 0 personas...-Henry comenzó a burlarse del aspecto.
-Rubén, ¿Qué es esto?.-Dije.
-Pues googleé ''Restaurantes más visitados en Orlando''y el primero en aparecer fue éste.-Dijo satisfecho.
-Wow, no eh, que visitado que es esto, no hay nadie Rubén, nadie.-Qué idea tan tonta había tenido el youtuber.
-¿Y qué querías que hiciera?, Los datos del móvil no me agarran tan bien como para ponerme a revisar las diez mil putas páginas de Google.
-Pues no sé, pudiste haberlo consultado con alguien más.-Suspiré de enojo.
-Todos estaban dormidos, además tenía millón y medio de reseñas, dale una oportunidad y entremos.
-Bien hecho Rubén, bien jodidamente hecho.
-Gracias.-Dijo irónico.
Tomé la mano de mi novio y todos entramos al lugar.
Y si era extraño por fuera... por dentro era aún más.
Pero vaya que estaba repleto de gente.
Había cosas extrañas colgadas del techo, muchos colores y cuadros en la pared, las sillas cada una con diseños diferentes y los centros de mesa eran un tipo de mini fuentes automaticas que botaban agua de colores.
-Tomemos una mesa, bueno para nada.-Me dirigí a Rubén.
Las mesas sólo tenían cuatro sillas, pero Henry, Memo, Fer y Andy tomaron sus propias sillas y las acomodaron de manera que cupimos los 8 en una sola mesa.
Enseguida un mesero se nos acercó.
-Hola, bienvenidos a Phil's Restaurant, les daré el menú y ustedes me dirán su orden, por favor.
-¿Quién es Phil?, ¿El tiburón guiñando?.-Bromeé.
-Sí.-Me contestó seriamente el mesero.
-Oh... Quiero sólo, pezcado al horno... y una limonada.-Le entregué el menú.
Anotó lo que los demás querían, a excepción de Valentina que aún no se decidía.
-¿Qué tal sabe el filete?.
-Valentina, por favor, no somos los únicos en todo el restaurante, apúrate.-Le dijo su novio.
-Okey... sólo quiero... unas papas a la francesa... y una ensalada.
-¿Qué?.
-¿Hay algo de malo, amor?.
-Por dios, éstamos en el mar, no vas a comer comida que podrías conseguir en un Mc Donnalds.
-Bueno entonces... Quiero unos deditos de pezcado, creo.
-Seguro.-El mesero tomó su orden y se fue.
-No puedo creer que hicieras eso.
-¿Qué cosa Rubius?.
-El mesero te veía con cara de extrañado, es que... lo tuviste aquí como 30 minutos retenido.
-Perdón, no fue por qué yo quería.. es sólo que soy alérgica a la comida marina.
-¿Alergica a la comida marina?, por dios, entonces no hubieses venido, éstamos rodeados de comida marina... quizás porque... ÉSTAMOS EN EL MAR, VALENTINA.
Todos los veíamos atentos, y aveces tratabamos de distraernos, ver una pelea de novios era incómodo.
-Vine aquí para acompañarte, ¿No estabas muy emocionado por volver a ver a tus amigos?.
-Nunca te dije que me acompañaras.
AUCH, esa le había dolido a todos, que pena ajena.
-Es mejor que... Bueno... Enseguida vuelvo, iré al sanitario.-Valentina se dirigió al sanitario con una sonrisa fingida.
Rubén se había pasado con aquella.
-Yo también iré al sanitario.-Me levanté de la mesa.
Caminé entre toda la gente y localicé a Valentina sentada en uno de los escalones que dirigía a la terraza del lugar.
Me acerqué a ella, cubría su cara entre ambas manos.
-¿Estás bien?.
Movió su cabeza de derecha a izquierda, indicandome que no.
-¿Necesitas... Hablar?.-Me senté a su lado.
Se lanzó a mis brazos.
-Woah, espera.
Poco a poco le correspondí el abrazo.
-Perdón.-Susurró.
-Seguro.-No sabía de lo que estaba hablando.
-Gracias.-Levantó el rostro.
De nuevo su rimel estaba corrido, pero ahora tenía una media sonrisa.
-De... Nada.
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790 días después (elrubiusomg).
Fanfiction-Hola. -Ah, Hola... Rubén. Sus ojos no dejaban de examinar los míos, subí la ceja y mi tono de voz altanero salió. -¿Se te perdió algo?. Sus ojos se abrieron un poco, levantó la ceja y habló. -¿Algo?... ¿En tí?. Soltó una carcajada cínica. -No, no s...
