única parte.

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- Jimin, no llores. Por favor.– Namjoon le pedía al menor por milésima vez que dejase de hacerlo porque no podía cargar con la culpa de que él era el causante de sus lágrimas.– Solo déjame ir. Es hora de que lo hagas, pequeño.

– ¿Cómo demonios me pides esto, Joon? – Jimin lloraba. Lágrimas corrían sin parar por sus mejillas mientras veía a Namjoon parado frente a él.– Eres el amor de mi vida, ¿cómo puedes pedirme que te deje ir?

– Jiminnie, es hora de soltarme. Por favor.– Y sin más, Namjoon se fue, dejando a a Taehyung y su corazón roto.–

••••

Esta vez Jimin lloraba pero Namjoon no aparecía. Le había mandado mensajes pero ni siquiera los había leído. Se preguntaba por qué. El mayor siempre los leía. Así que decidió llamarlo.

Lo llamó una vez, y otra, y otra vez, hasta que en total marcó 15 veces y en todas saltaba el buzón. En la llamada diez se dio cuenta de que solo llamaba para escuchar su voz en la contestadora.
Demonios, extrañaba su voz, extrañaba todo de él y aún no sabía el por qué Namjoon pedía que lo dejara ir.

Se acostó en la cama que solía compartir con el mayor, y abrazó la almohada que él solía usar. Aún olía a ese perfume que Jimin amaba oler en el cuello de Namjoon cuando se abrazaban por las noches para dormir. Con lágrimas en los ojos se durmió esperando a que Namjoon apareciera.

Pero jamás lo hizo.

•••
Habían pasado dos semanas desde la última vez que había visto a Namjoon.

Tampoco le había contestado los mensajes o llamadas. Así que, prefirió darle su espacio. No lo dejaría ir, pero tampoco quería seguir molestando al mayor.

Tendrá cosas que hacer, pensó Jimin.

Había salido a tomar un café con Hoseok, hacía meses que no lo veía.

– Vaya, hasta que te acuerdas que existo.– Hoseok bromeó en cuanto lo vio.– Me alegro de verte Jiminnie, pero dime... ¿cómo has estado?

–Bien, supongo.– Le contestó con un suspiro y una mueca de tristeza. Hoseok podía ver lo cansado que estaba. Oscuras bolsas bajo sus ojos. Pestañeaba con lentitud como si le costara hacerlo.–

– ¿Supones? – Hoseok lo miró triste.– ¿Lo dices por lo de Namjoon?

– Si...– Un repentino sentimiento de tristeza invadió a Jimin por completo.– Hace dos semanas fue la última vez que lo vi, y después de verlo le llamé, pero no contestó. Así que, decidí dejarlo hasta que me devuelva las llamas, espero que lo haga pronto.

Hoseok le miró con pena, y sintió muchísima tristeza por su amigo.

– Jiminnie, pensé que ya habíamos hablado de esto contigo...– Hoseok suspiró.– No puedes seguir así, han pasado 8 meses. Tienes que deja–

Jimin lo interrumpió poniéndose de pie tirando el café que tenía en la mano.

– No te atrevas a decirlo, Hobi. – Los ojos de Jimin comenzaron a llenarse de lágrimas.– Él también me lo pidió, pero dime, ¿tú dejarías ir al amor de tu vida? ¿A alguien que marcó un antes y un después en tu vida? ¿Eh?

El mayor no supo que responder porque lamentablemente no tenía una respuesta.

– Cuando tengas la puta respuesta, me llamas y me la dices. Mientras, no lo hagas.– El menor salió del café dejando a un Hoseok con el corazón doliendo de tristeza por ver a su amigo sufrir.–

•••

Esta noche era diferente. No lloraba por Namjoon. Solo pensaba en él. En lo mucho que lo extrañaba. En lo mucho que anhelaba tenerlo entre sus brazos y dormir abrazados una vez más. Lo mucho que deseaba besarlo y tocar su suave piel. Lo mucho que extrañaba observar sus ojos cafés brillantes. Lo mucho que quería escucharlo reír de sus chistes malos. Oírlo cantar para que pudiera dormir.

Solo quería a Namjoon de regreso. ¿Era mucho pedir?

Se habían prometido muchas cosas. Una de ellas era nunca dejarse. Y eso era lo que Jimin estaba haciendo. Cumpliendo su promesa.

¿Entonces por qué ahora Namjoon le pedía que lo dejara ir? ¿Acaso se le había olvidado su promesa? No quería pensar que eso había pasado, pero lo comenzaba a creer. Se habían prometido una vida juntos. Despertar cada mañana acostados y abrazados en la cama.
Hicieron miles de planes juntos y ahora ninguno de ellos se cumpliría porque Namjoon se había ido y se negaba a regresar.

¿Acaso todas las promesas fueron mentira? ¿Su amor fue una mentira?

Esa noche, Jimin no lloró hasta quedarse dormido.

Desde el marco de la puerta, Namjoon lo observaba dormir mientras lágrimas silenciosas se deslizaban por sus mejillas.

Oh, Jiminnie..

Jungkook también quería regresar, pero no podía.

•••

Jimin lloraba mientras veía a Jungkook enfrente suyo. Ninguno hablaba pero no era necesario. Sus miradas lo decían todo.

Pero el menor tenía tantas dudas, así que rompió el silencio.

– ¿Por qué? –Le preguntó.– ¿Por qué te fuiste y me dejaste solo?

–Jiminnie..– El mayor se acercó y se sentó a su lado.– Yo no quería irme. Teníamos muchísimos planes juntos, ¿acaso crees que por mi cabeza pasó el dejarte? No, mi amor, yo no quería irme.

– ¿Y por qué no regresas? Yo te necesito aquí conmigo, mi vida se rompió en pedazos desde que te fuiste. Por favor, ¿podrías volver por mi?– El menor le suplicó.–

– Así no funcionan las cosas, pequeño. Y creo que lo sabes pero todavía te niegas a aceptarlo.– El mayor le tomó de la mano.– Tienes que dejar de llamarme, también dejar mensajes. Solo déjame ir. Ya no soporto verte sufrir de esta manera y no poder hacer nada. Es doloroso para mi verte llorar por mi cada noche. Por favor, mi amor, suéltame.

El menor se rompió en ese momento. Le volvía a pedir lo que se negaba a cumplir.

– ¿Por qué siempre me pides eso, Joon?– Las manos le temblaban de solo pensar que tendría que dejarlo ir en algún momento.– Prometimos nunca dejarnos. ¿Lo recuerdas? No puedo hacerlo porque estaría rompiendo nuestra promesa, Nam. O, ¿acaso nunca me quisiste y todas nuestras promesas fueron falsas?

– No, yo te amo y lo haré siempre. – Namjoon le acunó la cara con ambas manos.– Pero esa promesa no puede cumplirse desde el momento en que me fui. Esa promesa es de dos, no solo de uno. ¿Me entiendes? Tienes que dejarme ir. ¿Podrías hacer algo por mi?

– Por yo ti yo hago lo que sea.– Jimin le respondió rápidamente sin pensarlo.–

– Vamos a hacer una nueva promesa. Pero primero, deja de llorar por favor, no me gusta verte así y lo sabes.– El mayor le regaló una sonrisa mientras secaba sus mejillas dejando pequeños besos en ellas.– ¿Me prometes que me dejarás ir y que después de esto vivirás por mi y serás feliz? ¿Puedes prometérmelo?

Taehyung sabía lo que significaba. Ya no verlo jamás. No escuchar su voz o su risa otra vez. No volver a sentir sus manos, sus labios sobre los suyos, y tampoco sus brazos apresando su cuerpo.

– Duele Nam...– Jimin formó un puchero y el mayor quiso llorar. Odiaba verlo así pero no podían hacer nada.– Me duele pensar en que tengo que dejarte ir.

– A mi también me duele, pero es algo que tarde o temprano tenía que pasar.– Namjoon se puso de pie sin soltar la mano del menor.– ¿Prometes soltarme, mi amor?

Jimin se puso de pie enfrente de él. Se acercó a él y lo besó.
Ambos se separaron y se dedicaron a observarse en silencio unos minutos.

– Lo prometo.

Y sin más, Namjoon desapareció de la vista de Jimin.

Y ahí fue, cuando la realidad lo golpeó.

Namjoon no iba a poder regresar ni pidiéndoselo mil veces.

Porque Namjoon estaba muerto.

come back» os knj + pjmStories to obsess over. Discover now