To her.

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"Estamos hasta el fondo en esto" 

Afirmó una madrugada de verano y me convenció de que era algo para siempre. Sentí como si me agarrara la mano y prometiera no soltarla nunca, incluso en esos momentos en los que sintiéramos el cansancio del paso de tiempo. Sentí que tomó mi mano y dijo "caminemos juntas en esta vida y en todas las que quieras". Y tomar de la mano a esa persona que amas, parece magia. 

Nunca fui una persona que creyera en el destino. Siempre supe que nuestras decisiones van trazando el camino de nuestra vida y las consecuencias son esos puestos de peaje a lo largo de la autopista que nos obligan a pagar por haber elegido esa ruta. Solo pagando podremos seguir adelante. Pero ¿qué pasa cuando algo llega a nosotros sin buscarlo, sin haber tomado una decisión que nos lleve a ese lugar? Todo depende de si ese "algo" es bueno o malo. Si es malo, podemos decir que ocurre el shock inicial y luego cinco etapas: Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación. Si es bueno, sucede lo que comúnmente se conoce como Serendipia: un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando una cosa distinta. 

Ella es mi serendipia. 

Aquello que me encontró a mí, cuando yo no buscaba nada. 

Ella es esa luz que aparece para recordarte que aún tienes vida y que tienes que vivirla. No porque sea una optimista sin remedio, sino porque la han destrozado tanto que ha aprendido a sobrevivir a pesar de las grietas, de los agujeros, de las fracturas. A pesar del dolor y de la frustración. Como una flor naciendo en el tronco de un árbol marchito. 

Ella es esa clase de persona que ha guardado todo lo que es y todo lo que siente dentro de una pequeña cajita de cristal, detrás de una coraza de hierro, bien profundo en su alma. Con la intención de que nadie más la lastime, ni siquiera ella misma.
Pero si miras con cuidado a través de sus ojos y atraviesas toda esa tristeza, puedes ver dentro de aquella pequeña caja de cristal. Encuentras toda su bondad, su paciencia, sus sueños y aspiraciones, todas sus ilusiones y todo su deseo de amar de la manera correcta y ser amada de la forma en la que se debe amar; todas sus heridas, abiertas y cerradas, aquellas cicatrices que nadie ve y esas que están expuestas al mundo pero que casi nadie sabe apreciar. Porque es muy difícil para algunos entender que las cicatrices no son feas, son hermosas; son un recordatorio constante de las batallas que hemos peleado y ganado, de los golpes que hemos recibido y de las heridas que han sangrado por mucho tiempo quizás, pero que finalmente han dejado de hacerlo y se han cerrado. Hemos sanado. Las cicatrices son un recordatorio de lo fuertes y valientes que hemos sido para haber sobrevivido a tanta guerra. Entonces comienzas a abrazar todas sus imperfecciones, toda su hermosura y de pronto te das cuenta de que la coraza de hierro ha desaparecido y que la caja de cristal que esperaba ser descubierta se ha quebrado y roto en un millón de pedazos, dejando al aire todo lo que ella es y sueña ser. En ese preciso instante, algo flota en el ambiente, puedes pensar que es una especie de arma de autodefensa, en caso de que alguien haya roto la caja a propósito para lastimarla. Sin embargo, eso que flota es un perfume etéreo, es su confianza y su amor, son sus miedos y sus inseguridades que vuelan por el aire y se depositan en tus manos. Esa, cariño, es una clara señal de que has logrado algo magnífico, la hiciste sentir protegida y a salvo. Y qué mejor sensación la de proteger entre tus brazos a la persona que amas. 

Debo confesar que aún no he descubierto la forma en la cual la hice sentir protegida y segura, ella dice que es por la clase de persona que soy. Pero yo no llego a verme de esa forma, no logro comprender cómo una persona que no ha peleado las mismas batallas, que no ha tenido las mismas experiencias en la vida, pueda provocar un sentimiento semejante.
Aunque eso no es lo que realmente importa.
Lo que realmente importa es que ese sentimiento no se acabe nunca, que siga creciendo, al igual que nuestro vínculo. 
"Me di cuenta que el tiempo no define algunas cosas. Parece que te conozco hace mil años pero solo han sido unas cuantas semanas desde que empezamos a hablar. Creo que me gusta creer que estábamos destinadas a que pase esto, estábamos esperando el momento correcto para que nuestra amistad florezca.
El tiempo no es igual a calidad, ni se compara con la conexión del vínculo que tenemos desde el primer día. Y hemos creado lazos de confianza gigantes en segundos, lo cual amo."

Ella envidiaba una amistad que no era lo que parecía, dijo que éramos muy goals y que nunca podría tener algo así. Sin saber que nuestro vínculo iba a ser mucho mejor que cualquier otro, incluso que ese que envidiaba; sin saber que podíamos hacernos sentir mucho en tan poco tiempo. Sin saber que nos convertiríamos en tanto. 
La vez que me dijo "noté que soy un poco más feliz desde que llegaste a mi vida", fue una de las pocas veces en las que mi corazón se detuvo por un instante. Aquella vez mi corazón creció un poquito más y empecé a darme cuenta de mi propia felicidad. Desde que ella llegó, desde que sus audios por WhatsApp comenzaron a hacer más brillantes mis días, me descubrí cantando mientras colgaba la ropa o mientras cocinaba, como hacía tiempo no lo hacía. Me descubrí riéndome de chistes que no causaban gracia. Descubrí a mi corazón saltando frenéticamente al oír su notificación personalizada y a mi mano corriendo a tomar el celular antes de que mi cerebro pudiera siquiera darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Y entonces me enamoré. Hay diferentes clases de enamoramiento: el romántico y pasional, el lúdico, el amistoso y leal, el maniático, el pragmático y por último el desinteresado. En este caso, estoy segura de que lo que siento es una mezcla del amor amistoso, leal y desinteresado. El tipo de amor que crece poco a poco y se cimienta sobre bases fuertes, en el que lo emocional está primero; altruista y desinteresado donde la persona daría cualquier cosa por la otra parte. Por eso puedo decir que me enamoré, ese es el amor que siento y mientras escribo esto, en mi cabeza suena "Happiness is a butterfly", no porque sea triste, sino porque me transmite mucha paz. Además, I just wanna dance with you, baby. 

Como dijo ese autor español que escribe tan lindo: 
"Y así comenzó todo:
de la nada.
Cómo de grandes llegamos a ser,
aunque ninguno de los dos
estaba a la altura"

Confío en ella con todo lo que soy. Todo lo que me importa realmente es que ella sea feliz, que brille y que brille con fuerza. No importa cómo vea la vida de aquí en adelante, si con colores Violeta, Rosa, Verde, Azul, Gris, Amarillo o Celeste. O con nombres como Renata, Regina, Raquel, Camila, Ana, Paloma o Laura. 
Lo importante es que encuentre su forma maravillosa de ver el futuro, y avance. No digo que no vaya a tener miedo, porque todos lo tenemos. Sino que es necesario avanzar a pesar de los miedos.
Como dijo una vez aquella mujer que, según he oído, se parece a Meryl Streep, y que es igual o más fuerte que Olivia Benson: "vamos por la vida con miedos" y tiene razón, nunca nadie lo había dicho más claro. Pero algo cambia cuando nos cruzamos con la persona correcta, aquella que nos toma de la mano para caminar juntos. Esos miedos siguen allí, latentes, pero comienzan a ceder en presión y constancia debido al amor y la confianza que nos brinda esa persona especial. El amor y la confianza ahogan las inseguridades. 

Sé que estoy en el lugar correcto por varios motivos: ella me hace sentir bien bonito, me protege, se preocupa por mí, me da estabilidad, me acelera el corazón y cada día me hace sentir amada. Haría cualquier cosa por verla feliz. Sé que no puedo cambiar su pasado y sé que no puedo evitar que alguien la lastime, pero puedo acompañarla en su presente y futuro, puedo amar sus cicatrices e intentar curar sus heridas. Puedo estar allí, simplemente para tomar su mano y caminar juntas.

Nunca creí en la suerte, sigo sin creer en ella. Pero si me pidieran que elija mi número de la suerte, ese sería el 365. ¿Se preguntan por qué? Porque fue el que dio inicio a esto. A esto que aún no sé cómo llamar, pero que puedo sentir y con eso me basta. Porque si se despide todas las noches con un "te amo", y me despierta todas las mañanas con un "buenos días, mi vida" ¿Cómo pretenden que no me sienta en el lugar correcto?

Ella y esto son algo inefable, algo tan increíble y tan hermoso que no puede ser descrito con palabras. 




PD. Le costaste mucho esfuerzo y dieta a tu mamá como para rendirte y abandonarlo todo. Aún hay mucho por lo que seguir y vos lo sabes mejor que yo. 

PD2. Me haces bien.


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¡Hola a todos! Espero hayan disfrutado lo que acaban de leer ✨
Sé que no es una historia Bensler, como están acostumbrados a leer, pero era necesario compartirlo con ustedes.
A ella, que está leyendo esto, gracias por existir ❤️
¡Cuídense!

Camila❤️.

InefableWhere stories live. Discover now