Prólogo

162 16 4
                                        

Una casa grande y espaciosa, mejor dicho un palacio.
Park Jimin, crecio con cuchara de plata, lleno de riquezas, lleno de empleados encargados del jardin, limpieza y cocineros.
¿Quién no quisiera una vida como la de el?.
La suave melodía del piano se escuchaba, cada nota salía muy bien entonada y se escucho una pequeña desafinación.
Error
—Manos al frente — escucho esa voz haciendo atemorrizar al niño.
—No... Y-yo m-mej-jor-rare  — tartamudeo
Error
—¡Obedece!
Temblando mostro sus manos y recibio un fuerte reglazo en estas.
—Vuelve a tocar desde donde te quedaste.
—S-si.
Inicio tocando las suaves notas que salían del piano.
Hasta que se escucho como la puerta era abierta de golpe.
—Buenos días Señora Park — hizo una reverencia.
—Afuera — dijo seca
—Si — salio rápido dejando al niño en manos del peor moustro del mundo, o eso pensaba el niño.
—¿Dime que es esto? — Arrojo un papel a la cara del niño.
Este se sorprendio viendo como su hoja de notas esta tirada en el piso.
Se entero.
—¡ERES UN PARK! — recibio un golpe en la mejilla y esta se torno de inmediato roja — ¡Y UN PARK NUNCA, ESCUCHAME, NUNCA QUEDA EN SEGUNDO LUGAR! ¡¿ENTIENDES?!
—S-si... — bajo la mirada.
—Ve a cambiarte Papá llegará en cualquier momento y no quedra verte con esa ropa sucia, ¿verdad?
—Si — fue rápido al vestidor abriendo el gran ropero. — Mamá no alcanzo, ¿podrias ayudarme?
—Ya eres grande hazlo tu solo.
El niño como pudo subio al ropero y hasta el entraba en el, empezó a buscar algo que ponerse hasta que siento que es empujado, viendo como la puerta era cerrada, golpio con mucha fuerza gritando.
—¡Mamá! ¡Dejame salir! — grito, con lagrimas en los ojos.
—Para que aprendas a no tener nunca el segundo lugar.
—¡Mamá! — volvio a golpear la puerta del ropero, hasta que escucho que otra puerta era cerrada. —¡Dejenme salir!, ¡Mamá! — sollozo — ¡Seré un buen niño, no seré caprichoso, no pedire nada pero dejame ver a papá! — grito — ¡Mamá!
Grito, golpeo, lloro hasta que sus ojos no soportarón más y durmio.

—Jiminie..

¿Papá?

—Jiminie.. ¿Estas durmiendo? — escucho como la puerta era tocada.
—Cariño dejalo — escucho la voz de su madre — Esta durmiendo, hoy tuvo clases de piano y seguro que se canso, hay que dejarlo descansar.
—Esta bien — escucho un susurro — Buenas noches Jiminie...

Papá....

(...)

La tarde se hacia presente, la suave brisa se escuchaba.
Los árboles estáticos, sus hojas se movian al ritmo del viento.
Park Jimin, un omega de 23 años vivía en la casa de sus abuelos, en el campo, no era grande, pero tampoco pequeña, era acogedora.
En este instante se encontraba sentado en el suave pasto leendo un libro.
Cerro sus ojos, recibiendo la suave brisa en su rostro, escuchando los pajaros cantar, se dejo llevar por el momento dejo el libro en un costado y se dejo caer en el pasto, estirandose.
Vio como el sol de a poco se ocultaba, estaba aterdeciendo, se paro rápidamente agarro sus cosas y seguido fue a casa, a su casa.
Abrio la puerta, se saco sus zapatos y camino adentro.
Fue a bañarse, salio del cuarto de baño con una toalla en mano secando su cabello.
Se echo en la cama intentando consiliar el sueño.
Se escucho como la puerta era abierta, se desperto, bajo rápido a la sala.
Fue a su librero lleno de libros, buscando uno nuevo.
—¿uhm? — miro los títulos — ¿Cuál sera esta vez?
Escucho el sonido del telefono pero esta fue callada.
—¡Jimin tienes una llamada!
—¡Ya voy!
Camine y fui rápido hacia ella.
—Gracias abuelita — le sonreí — Yo me hare cargo, valla a descansar ¿si?.
—Si, si — camino hacia adelante — ¡No me llames abuela!
— ¡Si abue... — se tapo la boca y con una sonrisa contesto.
—¿Si? diga...— sonrio
—Park Jimin — se quedo estatico en su lugar.
Esa horrible voz.
No, esto no puede estar pasando.

Continuará

¿Qué les pareció? Un nuevo proyecto se crea.
Espero y lo hayan disfrutado.
Tratare de mejorar.
Espero y les haya gustado el prólogo sin más me despido hasta nuevo aviso.

—Naty~🐺

DOBLE IDENTIDAD (YoonMin)Where stories live. Discover now