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Ariel

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Mis ojos cerrados de forma profunda y decaida, demostraban mí gran cansancio de forma muy obvia. No tenía ganas de pensar en nada más que incluyera la vida rutinaria, aburrida y triste de todos los cansadores días. Mientras estoy recostado en mí cama, con una inquietud corporal, debido a mí cuerpo, esté siempre se estaba acomodando para tener relajación completa de musculos y dormir cómo si fuera un bebé, lo que fuera para no pensar en lo demás.

"¡Ariel! ¡Te dije que te levantaras!"

Gritó mi madre mientras yo abría los ojos del susto y con un largo suspiro, luego simplemente bostezé, era normal para mi esos gritos. Mi cabello alborotado, despeinado, me senté en la cama, parecía un zombie. Erán las 7:00 PM, tan sólo pude responder con otro bostezo en acción.

"Ya . . Aww . . ¡Ya voy mamá!."

Por parte de ella sólo recibía gritos y más gritos, mientras yo atónito pero con rostro dormido y sin expresión alguna, hacía caso a sus órdenes, acomodando mi camisa, mí pantalón.
Mí uniforme es tan horrible, con los colores tipicos de mí colegio, pero de todas formas me lo coloqué y me dirigí sin ganas al baño, mi rostro apagado no se animaba ni con el agua fría recorriendo los poros de la piel de mi cara. Tan sólo traté de peinarme cómo pude y salí del baño para ir de una vez con mi madre entre gritos.

"¡Por fín! ¡Ve de una vez a la escuela!."

Yo agotado, de mal humor por ésa manera de levantarme, aunque todos los dias erán así, todavía no me acostumbro por completo. Sin respuesta alguna solo asentí sin energias, para caminar por mi mochila, cuando de repente casi tropiezo por poco con mi padre, mis ojos se abrieron y lo miré alejandome un poco, mi respiración se hacia mas agitada, el miedo que me da generalmente su presencia se hacia mayor con cada error mío que el podía presenciar. El sólo me miró serio y de forma tenebrosa a mís ojos y sólo me dijo de forma autoritaria.

"Más cuidado estúpido."

Empecé a temblar mucho, mi piel se erizaba del pavor que le tengo, no por su insulto, estoy tan acostumbrado a que me insulten mis padres. Si no, su tono al decirmelo de forma tan amenazante, no quiero ser golpeado una vez más, mientras más cresco, más duro sera el castigo que el me dará, siempre me castiga, lucho todos los dias para no hacer nada malo y que el esté alegré con mi existencia. Sin respuesta sólo tomé mis cosas para luego retirarme a la mayor velocidad posible, mientras caminaba rápidamente por las calles en camino a mi colegio, mis lagrimas caían cómo lo hacía la mayoría de días, pero esta vez es diferente, yo debería de estar acostumbrado a estás cosas, para mí es "normal", pero sólo sentía rabia, mis lágrimas no son sólo por la tristeza, son también lágrimas de rabia, lágrimas de impotencia por todo lo que tenía que pasar por el simple hecho de nacer y ser diferente.

En ése instante tan sólo me choque con una chica, casi tropezando y algo enojado por lo anterior, le hable con voz alta.

"¡Fíjate por donde vas!."

La chica llevaba el uniforme de mi escuela y note como no respondió, y sólo se puso a temblar para luego irse con discreción. Yo apenado por cómo la traté, queria disculparme pero era muy tarde cuando ya queria reaccionar, ya se había hido.

Triste y decaído, caminé como mis piernas me permitían hasta la escuela, ni estaba muy lejos.

De camino hasta allí encontre a uno de mis compañeros de clase, ya que amigos no tengo ni pienso tener, al caminar mi compañero me mataba a preguntas que no podía responder hasta que dijo.

"Te veo demaciado sólo, ¿probaste alguna aplicación de citas?."

Y yo le respondí con indignación.

"¿Tan desesperado me ves?, Imbécil."

El sólo solto una pequeña carcajada mientras me daba palmadas al hombro.

"No, pero necesitas compartir algo con alguien más que no sea tu cuaderno, una chica que te guste."

Enojado por lo insistente que era.

"Que no imbécil, no necesito a nadie."

Mi compañero sólo tomó un pequeño pedazo de papel y lo puso en mi bolsillo para decirme algo antes de irse.

"Tan sólo piénsalo."

Una vez se fue tomé el pedazo de papel y al abrirlo veía el nombre ridículo de esa aplicación, tensé mis dientes y tan sólo tiré ese papel con enojo, para después seguir con mi camino al colegio.

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