Un viernes por la tarde Arturo se encontraba en el jardín de su casa. En silencio pensaba, analizaba, recordaba, se mutilaba repasando cada uno de los hechos anteriores a ese fatídico día:
"Que hice mal?, Cuantas veces le pregunté si estaba segura de su amor, y cada una de las respuestas siempre fue si... Por que no tuvo el valor de decirlo de frente?... como pudo ser tan cobarde como para enviar un simple texto de despedida... Por que me tuvo que humillar así?"
Sumergido en sus pensamientos, ni siquiera notaba sus ojos húmedos.
Fue el tono de su celular que indicaba un mensaje la que lo sacaría de ese trans
Miriam:
✔Marcame
Llamando: Miriam hermana
-Hola Miriam, que pasó?
-Pues nada en especial, sólo que llevo 2O minutos tocando la puerta de tu casa y no atiendes, o mejor dime que no nos quieres ver...
Míriam, su hermana, había llegado junto con su hija y mientras pasa el pasillo para entrar a la sala nota el gran descuido en esta. Tratando de en cada momento no hacer notar su preocupación por Arturo, ella evita tocar el tema de su ex, creyendo que de esta forma lo ayudaría a olvidarla.
Cada semana, Arturo recibía la visita de su hermana;
Sólo estoy libre un día a la semana, lo único que quiero es estar solo y fingir que no existe nadie más, pero parecieran que no se dan cuenta que los evito a propósito- Pensaba Arturo
Una hora, era lo máximo que llegaban a convivir con el, pues aúnque su sarcasmo y humor negro seguían intactos, convivir con el ya no era lo mismo.
-tío ya tienes tu barba muy grande-
Dijo Diana su sobrina de apenas 8 años. -si sigue creciendo así, Evelyn ya no te va a reconocer cuando venga.
Arturo simplemente sonrió, Miriam al escuchar esto se despidió de inmediato y salió de la casa.
"Evelyn no me va a reconocer..."
Esta frase resonaba en la cabeza de Arturo como el sonido de una tetera con el agua hirviendo.
En cuanto se cerró la puerta de la casa Arturo se dio la vuelta y aventó la silla frente a él
-Que no me va a reconocer?! Claro que no lo hará! Si ni siquiera le interesó mi reacción al terminar.
Y antes de continuar destruyendo el resto de su casa, logra percatarse de una carta que habían metido debajo de su puerta
"Será de ella?"
La carta era del hospital de la ciudad, donde previamente mando su currículum. Ahora era el nuevo médico cirujano en el área de urgencias.
.
Con un nuevo empleo trato de salir adelante, enfocándose en lo que más amaba... ser médico.
Pero la soledad lo invadía a cada segundo del día.
Esta rutina continuo por dos años hasta que un domingo justo antes de terminar su turno de la noche entraron dos personas a la sala de urgencias, víctimas de un accidente automovilístico una mujer y un hombre. Era una situación complicada pues aun que el hombre se encontraba fuera de peligro la mujer lesionada tenía una herida que no concordaba con los hechos declarados.
Después de pedir los estudios necesarios para determinar la gravedad de la herida, Arturo nota que en la sala de espera había un pequeño aquelarre y sale a ver que sucedía.
-Exijo ver a mi hermana o al menos saber en qué situación se encuentra!-
Gritaba una mujer rubia muy bien vestida, la cual señalaba ser hermana de la joven que se encontraba adentro
-Disculpe pero en este lugar no puede hacer ningún tipo de escándalo por respeto a los pacientes.- Hablo Arturo con una voz autoritaria
-usted no tiene ningún derecho de hablarme así.- alegaba la misma mujer
Todo indicaba que la discusión llegaría a palabras mayores, cuando los gritos de la rubia fueron cesados por una voz gentil y tranquila
-Victoria calmate, si aún no tenemos noticias de Tania es por que seguramente la siguen atendiendo
Arturo al ver a la mujer encontró algo muy familiar, no se le hacía desconocida y mientras la observaba, ella se acercó a él con seguridad.
-muchas gracias y disculpa las molestias Arturo.- terminó esta oración con una sonrisa ligera
Desconcertado por no poder reconocerla, entró al quirófano para operar y despejar su mente pues nada lo tranquilizaba más que su vocación. Y justo en el último punto de la sutura logró recordar quien era aquella mujer.
Se trataba del Yuliana quien había sido su primera novia de la adolescencia. Rápidamente terminó, se cambio y salió a la sala de espera para verla, pero al llegar ahí ella se había ido.
Nostálgico por los recuerdos que llegaban a él como destellos en un árbol de Navidad, caminaba a la salida del hospital. Cuando al alzar la mirada, justo frente a el se encontraba ella.
Estaba del otro lado de la cera, recargada sobre una jardinera fumando, con las gafas de sol puestas
Impulsado por la curiosidad, empezó a caminar hacia ella y antes de hablarle vio en cámara lenta como un sujeto llegaba a besarla, mientras le quitaba el cigarrillo y lo tiraba. Sin dejar de notar una pequeña mueca en su rostro de Yuliana aún así el paso de largo
"Claro que no podría estar soltera" pensó muy dentro de sí
Una vez ya en casa y sin poder evitarlo la busco en las redes sociales y ahí la encontró
Yuliana Bandecam, casada
Había tenido dos hijos y era una de las principales recaudadoras de beneficencias para llevar a zonas marginadas del país.
Siguió viendo su perfil cuando se percató que, a pesar de que en su estado decía casada sólo había una foto, con el que debía ser su esposo. Intrigado abrió la foto;
-Pues ya estamos aquí... Veamos quien es su esposo - dijo entre dientes fingiendo demencia.
Resultaba difícil entender por qué ninguno de los dos tenía fotos del otro en su perfil
"Me veré mal si le invitó un café?" murmuró dentro de si.
-sólo la saludaré y veré que pasa, de todas formas no creo que responda.
Su asombro fue grande cuando observo que en el mensaje había un icono en su conversación donde decía
Escribiendo...
-Hola Arturo, me da gusto saber de ti, si claro mañana estoy libre si quieres
(Rayos de verdad no esperaba que contestara, tranquilo no entres en pánico y actúa normal)
-ah hola que milagro
-pues fuiste tú el que me escribió
(Oh rayos, ok aún tiene solución)
- es verdad, pues te veo mañana en el zócalo te parece bien?
-está bien te escribo cuando esté cerca, linda noche.
"Mañana volveré a ver a Yuliana"
Por primera vez en mucho tiempo Arturo no se sentía abatido, aunque sabía que ella estaba casada sólo se sentía bien por el reencuentro con una buena amiga. Sin que el se diera cuenta esa noche durmió sin necesidad de ninguna pastilla o previa desvelada frente al televisor.
Mañana tenía una cita.
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No quiero que este sea el fin
Teen FictionArturo es un chico que ah tenido mala suerte en el amor, tras su última relación cuya novia lo dejo en el altar a decidido no volver a enamorarse. Pero reencontrarse con la que fue su primera novia, lo llevará a ser una persona completamente difere...
