Esta historia ha sido solicitada por @holasoyunpandicornio y es para ella.
Los personajes pertenecen al gran Himaruya Hidekaz. La lectora se pertenece al si misma y a Ivan Braginsky. La canción pertenece al grupo Fiver
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Según lo que se murmuraba entre las clases el chico ruso que había llegado hacía un par de meses a vuestra clase volvía a Rusia por, como él lo había dicho, motivos familiares y muy personales. Tú oias tranquilamente como unas compañeras discutían sobre el asunto, pero no dijiste nada hasta que...
-Ese tal Ivan... Era realmente molesto, siempre sonriendo por muchos que le pegaran. Me alegra que se vaya.
-Lo mismo digo, quien quiere tener a un chico que parece enfermo en clase? Esa piel tan pálida me horrorizaba y su cabello blanco, no lo comprendo!
Tú te giraste hacia ellas e intentando no mostrar interés les preguntaste:
-Y sabéis cuando se va?
-No sé, pero creo que hoy es su último día en la escuela.
-Gracias por la información.
Te levantaste del asiento y saliste de la clase solo con un objetivo en tu mente, hablar con Ivan Braginsky. En el momento en el que viste a un par de chicas riéndose por lo bajo mientras cuchicheaban supiste a donde dirigirte. Entonces lo viste a él, Ivan estaba quitando algunas de las últimas cosas de su taquilla cuando se giró hacia ti, tu corazón se aceleró de repente y no sabías que hacer, solo se te ocurra quedarte ahí callada y sin decir nada.
-Hola, (T/N)- te saludó él.
-Ho-hola, Ivan- tú devolviste el saludo.
A veces, sientes que estás atrapado en lo profundo.
Ves, es el momento para que puedas empacar.
Es tu oportunidad para planificar un nuevo comienzo.
Haremos que empiece de nuevo.
Junto a Ivan pudiste ver un par de maletas y, aunque ya sabías la respuesta al igual que todo el instituto, decidiste preguntar su significado:
-Te vas? Y si es así, a dónde?
-Me vuelvo a Rusia- respondió con un aire nostálgico.
-Por qué harías tal cosa?
Te esperabas una excusa o una respuesta cortante como las que les había dado a los demás. Pero decidió abrirte su corazón y decirte sus sentimientos, como se encontraba ahí y cuales eran los motivos de su viaje.
-Lo cierto es que las cosas no me van muy bien aquí, no caigo muy bien a los compañeros y ya he recibido varias palizas por parte de nuestros compañeros de clase. En Rusia podré empezar de nuevo y olvidarlo todo.
-Por qué nunca pierdes esa sonrisa si siempre te pegan?
-Porque siempre tengo la esperanza de un nuevo día, de un nuevo comienzo tal vez en otra ciudad, tal vez en otra vida.
-Eso es muy bonito, Ivan... Aunque no sea cierto.
-Y quién dice que no pueda ser cierto?
Tú miraste al suelo y no respondiste, te sentías algo avergonzada y tonta. Ivan tomó su maleta y añadió antes de abrir la puerta para irse:
-Es el momento de que tome las riendas de mi vida, de que sea yo el que planifique que me va a pasar y que no. Y para eso debo empezar de nuevo mi vida.
