00:01

20 2 1
                                        

Despierto, ojalá no fuera así.

Siento el peso de mis huesos y ya no se cuanto seguiré así. Entro a ducharme con agua helada para despertarme de una vez. Me pongo mi pantalón negro y un suéter negro .

Bajo a desayunar y por suerte mi mucama ya lo hizo, lo que significa que mis padres ya están trabajando. Observó la carita feliz que esta formada con los huevos fritos y el tocino recién echo.

Luego de comer, salgo y me dirijo a comprar unos cigarrillos y un encendedor ya que se me han acabado.

Juro que lo Intento pero no puedo, solo llevo dos horas despierto y ya quiero volver a dormir y dejar de despertar de una vez. Me recargo en una banca de la plaza y observó a los pequeños niños jugando, quisiera volver a tener esa edad, todo era más fácil. Colocó mis auriculares y empiezo a fumar cerrando los ojos.

Alguien toca mi hombro y al abrir los ojos veo a una chica de pelo negro y ojos azules con todo el rimel corrido y su cara inchada, sin contar sus ojos rojos.

-- ¿Puedo? -- dice mirando la caja de cigarrillos y yo le ofrezco uno y lo prendo. Ella exala todo el humo y mira el cielo.

--Pensé que era el único sufriendo en esta plaza -- le digo sincero.

-- Yo también -- dice y hace una pequeña sonrisa de lado sin mirarme. --¿A ti que te paso? -- dijo luego de exalar nuevamente el humo y quitar un poco de rimel de su rostro.

--Bueno... Hace unos... Casi cuatro años me diagnosticaron depresión -- le digo y corro la mirada hacia los niños correteando.

--Lo lamento mucho -- me dice ella y siento su mirada.

--No es tu culpa -- le digo y me jiro para ver su rostro. --¿y a ti? --.

-- Una estupidez -- dice y termina con el cigarro --¿quieres una cerveza? --.

-- Nunca está de más -- le digo y ella sonríe empezando a caminar y yo la sigo hasta el pequeño bar de la esquina.

TrastornosStories to obsess over. Discover now