Primer Día en el Depa.

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-La maleta señorita.-Comentó un señor calvo y de complexión delgada.

Coño aquí la gente si jode naguevonah'

Lo mire una vez más y sonreí como si de la reina Isabel se tratara.
-Déjela ahí señor es que me voy a mudar.

El señor me miró con cara de amargado y yo quedé fue loca.

Pero esta gente le pica el culo es que'?
Me dieron unas ganas de lanzarle la maleta por la cabeza para que se le pusiera roja.

Coño se vería burda de raro con un chichón en esa cabeza pela' que tiene.

-Listo Señorita, ya puede entrar. Lamento si le molesté con mi presencia pero de verdad necesitaba saber si las cosas que había perdido se encontraban en mi antiguo departamento.-Mencionó con voz armoniosa la mujer rubia.

Aquí la mayoría tiene los ojos claros y hermosos no como yo que eran dos focos de Venezuela 24/7 o sea, Sin luz. Negros como mi tío.

Coño ¿Que sería de la vida del viejo José?

-¿Señorita?.- Cuestionó algo confundida por no haberle respondido.

-A verga si. Perdón es que estoy aguevoniada lo siento.-Comenté aturdida.

No. Más bien pérdida.

-Y si. No se preocupe. Pero ¿Ya encontró esa vaina?-Pregunté amable.

-¿Disculpe?- Me miró con cara de Wtf?

-Oh perdón. Vaina significa cosa, algo en mi país.

-Uhm esta bien.
Bueno aproveche vuestro hogar y estadía en el país.

-Claro claro si! Hasta luego!-Me despedí de manera educada y pude quitar la maleta del medio de la acera. Gracias a Dios Oscar de León se había ido.

☆☆☆☆☆☆☆☆☆

Al instalarme en casa por completo pude revisar que los de la mudanza habían hecho   bien en traer las pocas cosas que me traje de mi antigua residencia. Era algo pequeño lo anterior pero con ayuda de mi primo que estaba viviendo en Irlanda pude conseguir algo más grande y espacioso.

Emigrar en esta vaina no ha sido nada fácil para mi y supongo que para muchísimos Venezolanos.

Yo me encontraba en un pequeño "Pueblo de España" que no era ni tan lujoso ni tan barato porque aquí había que pagar en Euros y yo apenas y me había estabilizado al conseguir un trabajo más efectivo y lo era por Internet.

Busque en empresas pero estaba esperando respuestas pero aun así trabajaba por Internet al tiempo en el que me llamasen, estaba orgullosa ya que gracias a Dios serví para algo e hice algo por la patria como dice mi mamá. Y por ello soy Diseñadora gráfica y logré graduarme con honores.
Ese mardito tecnológico (Instituto/Universidad) me hizo sacar canas verdes con la mensualidad. Como que si uno cagaba lingotes de oro.

Pero todo por mi futuro como decía mi mamá. Gracias a Dios pude terminar mis estudios y viajar para acá con lo que tenia ahorradito aunque esa verga no sirvió de nada porque el que terminó por ayudarme fue mi primo.

El tipo es burda de chevere. Pero coño ¿Quién no es chevere cuando le prestan real?

En fin. Hablo mucho verga.

Un ruido en la cocina me hizo dejar de lado mis pensamientos.
Me acerqué cautelosamente hacia dicho lugar y me encontré con la ventana abierta. Estaba haciendo mucho viento y simplemente opte por cerrarla. Antes de ello me pude percatar de lo extraño que era el patio trasero. Aquí las casas del "Pueblo" son parecidas ya que tenían un grandisimo patio y al final de este se podía ver un muro que impedía la entrada de mucho monte.

Coño e' la madre. Ojala los mosquitos no me ataquen en la noche, como en Venezuela cuando se  vaya la luz.

"Ilictricidad Indrii Ilictricidad" Por un momento recordé a mi hermana.

"Andrea no estamos allá deja el trauma"

Coño si es verdad.

Miré a través de la ventana y Suspiré.

Yo ni loca me meto allí. ¡Que va! soy muy cagada.

☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆

Esa noche dormí un poco incómoda, pues eso de adaptarse por completo al colchón no era lo mio.
Ya me había acostumbrado al clima de España y también me acostumbré a la comida y algunas de sus costumbres porque ya tenía 1 año y medio en el país. Pero el colchón. No chama eso no.

Siempre que mi piel hacía contacto con un colchón nuevo era automático, No podía pegar un ojo en toa' la noche.

Respiré hondo como siempre hacía cada vez que ocurría ello y cerré los ojos.

Eran como las tres de la madrugada cuando pude conciliar el sueño y sentí un extraño peso en el colchón. No quería abrir los ojos porque a pesar de estar dormida cuando solía sentir algo malo o extraño en la madrugada me tapaba toda con la cobija.
Tantee con sumo cuidado la cama sin despegar el brazo de mi cuerpo, para ver si podía encontrar la malvada cobija de Mickey Mouse y como yo estoy cagada de pájaro, no encontré la porquería esa.

Una respiración en mi cuello me hizo temblar. Pero la huevona que está aquí no abrío ni abrirá los ojos hasta que pase todo. No sí. La que la matan el primer día.

Lobo Presumido (LizaGTovar)Stories to obsess over. Discover now