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Cuando desperté me sentí tan extraño que por un momento pensé que
estaba muerto.
Miré a mi derecha esperando encontrar el rostro de mi mujer,
pero en vez de eso Hatake Kakashi me miraba con suma atención, parecía
haber vuelto a su juventud, por lo menos 15 años.
Tuve que parpadear varias
veces seguidas para asimilar la vista. Frente a mí un grupo de varios jóvenes
estaban sentados en sus pupitres, como si esto fuera la academia ninja, sin
embargo no se veían tan niños, más bien parecían jóvenes.
Traté de sentir mi
chakra, pero todo parece inútil es como si no tuviera nada, o por lo menos no
pudiera manejarlo. Regresé mi mirada a Kakashi.
— Vamos Naruto, si no eres capaz de resolver esto puedes volver a tu
asiento
Giré mi cabeza y detrás de mí se encontraba un pizarrón y en él una cosa
extraña con equis y yes combinadas con números ¿Qué carajos era eso?
¿Qué estaba pasando aquí?
— Anda, anda, a tu asiento.
Kakashi me señaló un lugar hasta atrás del aula, ahí vi con asombro una
pelirrosa ¡Es Sakura-chan! Me lancé corriendo a su lugar, ella abrió sus ojos
jade con sorpresa.
— ¿Qué diablos estamos haciendo aquí?
— ¿De qué hablas? ¡Estamos en clases idiota!
— ¿Clases?
Es entonces que me doy cuenta que todo el salón nos observa, la mayoría de
rostros no son reconocibles para mí, vuelvo mi vista a Sakura, ella me
observa como si hubiera perdido los cabales, detrás de ella me percato de la
presencia de Uchiha Sasuke, es como si el tiempo se hubiera detenido. Ellos
dos deben tener unos 18 años, tal vez menos ¿Y yo?
— Hey Naruto, deja de hacer el ridículo y siéntate.
Sigue siendo el mismo patán, pero significa que nadie más se da cuenta que
algo raro está sucediendo. ¿Dónde estoy? Lo último que recuerdo es estar en
la habitación con mi esposa, teníamos una conversación trivial, cuando salió
el tema de nuestro romance, no sé cómo llegamos a un punto en el que discutíamos si en otra vida nos hubiésemos enamorado igual, nos quedamos
dormidos mientras fantaseamos con una vida alterna. ¿Acaso algo habíapasado por esa conversación?
Kakashi me ordena sentarme, no puedo con esto, necesito respuestas, salgo
disparado del salón, todo es tan nuevo que no puedo reconocer donde estoy.
Hay muchos pasillos, varias puertas con números y letras, pero
lamentablemente no entendí a qué se referian.
— ¡Naruto! Está prohibido correr en los pasillos. ¡Detente ya!
Su voz me hiela la sangre, podrán pasar siglos pero yo reconocería esa voz
siempre. Tragué saliva con dificultad. Me di la vuelta, sus ojos perla me
miraron con un reproche en ellos, su cabello largo seguía igual que la última
vez que le vi. Es como si el tiempo para él jamás hubiera pasado.
— ¡Neji! ¡Neji!
No pude con mi euforia, lo abracé y él mostró mucha sorpresa en mi acto.
Trató de retirarme, pero las lágrimas por un pequeño instante parecen querer
salir de mis ojos.
— ¡Los niños estarían tan felices de conocerte! Hubieras sido su tío preferido,
bueno, su único tío… ¡Hinata les habla tanto de ti! ¡Eres el héroe de Himawari!
Por fin siento un fuerte empujón, su mirada demuestra suma confusión.
— ¿Niños? ¿Hinata? ¡Pero qué demonios! ¿Qué te pasa?
Me siento estúpido actuando de esa manera, Neji tampoco debe entender
qué demonios está pasando. Soy el 7mo Hokage de la aldea de Konoha, el
ninja más fuerte y guapo. Estoy casado con su prima desde hace 15 años y
tenemos 2 hijos, además de que él murió hace casi 18 años. ¿Cómo podría
creerme todo eso?
Le hago una reverencia y comienzo a huir de él. Neji, Sakura y Sasuke están
aquí, pero ninguno sabe qué está pasando, todo es tan normal, además, esto
es como una escuela, pero no hay ninjas, tampoco puedo usar mi chakra. ¿Es
esto otra dimensión? Si todos ellos están aquí, ella también. ¿Y si los dos
fuimos atrapados en un genjutsu? Giro apresuradamente en una esquina, y la
veo a unos pocos metros, está parada junto a las escaleras hablando con
Kiba. Su cabello llega a su cintura y está vestida como todas las demás

mujeres del lugar, con una falda azul marino, una blusa de manga larga y un
moño rojo en su cuello. Jamás había visto a Hinata con una falda tan corta,
mi mente empezó a volar antes de que pudiera parar, Kiba fue el primero en
verme, abrió los ojos esperando que me detuviera, me frené justo frente a
una admirada chica.
Se veía tan tierna, estaba tan joven que en el acto me recordó a nuestros
primeros años de noviazgo, el corazón me retumbaba sin cesar.
— ¡Hinata! Que gusto me da que estés aquí también, pensé que me estarías
buscando ¿recuerdas la conversación de anoche antes de dormirnos? ¡Algo
tiene que ver con esto! ¿Los niños están contigo? Tenemos que hallar la
manera de salir de aquí.
La tomé de los hombros y clavé mi mirada en la suya, sus ojos perla se
abrieron de par en par y empecé a notar que se estaba sonrojando, sin salir
de su estado de shock.
— ¿Niños? ¿Anoche?
No podía ser, esa no era mi Hinata. ¿Dónde estaba entonces mi mujer? Ella
empezó a ponerse totalmente roja, sabía lo que seguía, sin dudar se
desmayaría, no quería problemas con la Hinata de este genjutsu por lo que
sin pensarlo me tiré al suelo de rodillas y agaché mi cabeza.
— ¡Perdóname! No debes entender nada de lo que estoy diciendo — cierro los
ojos con fuerza, estoy haciendo el ridículo dentro de una fantasía, pero si ni
siquiera Hinata entiende qué está pasando significa que estoy
completamente solo y atrapado en este lugar, alzo la cabeza en un rápido
movimiento, quiero mirarla a los ojos, no sé cuál sea nuestra relación en este
plano — ¡Soy un idiota Hinata! — cuando abro los ojos hay una oscuridad
extraña, de pronto vislumbro… ¿panties? ¿ehhh? Escuchó un fuerte grito, es
mi mujer. Me levanto y entonces me doy cuenta que de alguna manera
estaba debajo de la falda de Hinata.
De pronto siento un fuerte golpe, no importa dónde ni cuándo, pero sé que es
Sakura-chan.
— ¡Idiota! ¿Qué diablos haces frente a tu novia?
¡Hinata es mi novia! Por lo menos eso seguía igual en esta dimensión, mi
chica perlada estaba más roja que un semáforo, pero su expresión era de
molestia, no podría confundirla por nada. Probablemente estaba muy avergonzada.
— Lo siento, no sé qué está pasando, vamos Sakura, tú debes saber, libera el
genjutsu, eres la mejor para hacerlo ¡Por favor!
— ¡No sé qué tipo de excusa es esa para disculparte por ver la ropa interior de
otra chica conmigo tu novia justo frente a ti!
¿Qué? ¿Qué acaba de decir? Mi novia…¿Sakura? ¿Y Hinata? Volteo a verla,
ella tiene unas cuantas lágrimas acumuladas en sus ojos, pero más que nada
se ve molesta, muy muy molesta.

• Continuara •

Aquí algo nuevo espero les guste y lo apoyen

Problema en la Alde....¡¿Preparatoria konoha?!Stories to obsess over. Discover now