¿Era lo correcto? ¿Está bien hacerlo de ese modo? ¿Que si él no le gustaba?
Park jimin se miraba de pies a cabeza en el gran espejo de su habitación también de gran tamaño, incluso tenía un closes casi del tamaño de una habitación de casa promedio.
Hace algunos meses sus padres y él se habían mudado a esa casa en uno de los barrios ricos de Seúl, su padre había conseguido un ascenso de puesto en la empresa donde trabajaba por su arduo trabajo ahí, por lo tanto los ingresos monetarios aumentaron en cantidad considerable, tomando como primera opción balancear su estilo de vida actual con sus ahora innegables posibilidades.
Inclusive cambiaron a jimin de escuela a un colegio donde los maestros eran de excelente rendimiento, según ellos, con el fin de que el chico adquiriera los conocimientos adecuados para seguir sus estudios y terminar la carrera que el quería.
Eso implicó demasiadas cosas, pero lo que a jimin más le importó fue el hecho de alejarse un poco de sus amigos al ya no estar en la misma escuela, solo verse cuando podían. Ya no diario, solo cuando coincidían.
Suspiró largo y profundo mientras se mentalizaba miles de conjuntos de ropa que pudiera ponerse para su salida con sus amigos del colegio.
Fue a su clóset observando algo que le llamara la atención entre tantas prendas, realmente no tenía mucho que fuera de su total agrado, la mayoría de las prendas las había comprado por qué estaban de moda, por qué sus amigos le decían que se vería bien en ellas o por qué su madre se las obsequiaba. La mayoría eran ropas de apariencia elegante, y aún que a él le gustaba más vestir de manera casual, ya casi no tenía ese tipo de ropas, conforme se desgastaban las tiraba pero ya no compraba más. No más jeans rotos, no más sudaderas de tallas más grandes.
Finalmente se decidió por una camisa de vestir color negra con estampados de flores rojas, un pantalón igualmente negro y unos zapatos negros de vestir.
El habría preferido usas zapatos deportivos, jeans rotos y una camisa simple de algodón. Al vestirse se dió cuenta que había bajado más de peso, no le molestó ya que últimamente le decían que debería hacer una dieta para bajar y si le decían eso era por qué no estaba realmente en forma.
Acomodó su cabello a manera de que cada hebra quedará en su lugar para finalizar su look.
– ¡¡Dios!! — dijo después de dar un brinco por el susto que le causó el escuchar de repente su teléfono — realmente me asusté — Tomó su teléfono y suspiró de nuevo al ver el nombre en el identificador — hola...
– Park jimin — El mencionado hizo una mueca ante él grito — espero que estés listo, los chicos y yo ya vamos para allá.
– Bien... Estaré esperando — más voces de fondo se escucharon y después el otro chico cortó la llamada.
Una última mirada a su reflejo para asegurarse de que todo estuviera en su lugar antes de salir de su habitación. No podía darse el lujo de verse desaliñado.
– Hijo, ¿Vas a salir? — su madre iba pasado por el mismo pasillo al igual que él — ¿irás con Jin young?
– Realmente saldré con todos, mamá.
– El es un buen chico, jimin, deberías...
– Mamá ya hablamos de esto, no más ¿Si? el es mi amigo y ya.
– Hijo — la mujer acarició su mejilla siguiendo por su cabello para reacomodar su ya perfecto cabello — está bien si no es ahora, solo date la oportunidad ¿Si? — jimin con su frustración oculta solo asintió ante la petición de su madre.
Unos minutos más y un claxon se escuchó fuera de su casa haciéndole saber que ya habían llegado por él, sin más salió e hizo una mueca tratando de que fuera una sonrisa, al ver a sus amigos.
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Don't Try
FanfictionChaquetas, zapatos, relojes y demás accesorios de marca ahora lucen en mi cuerpo, aún si no es propio de mí, para los demás sí. Y eso está bien, agradarles está bien. - mírate park, ahora pareces maniquí de aparador con toda esa ropa costosa encima...
