Aquél chico de pelo azabache estaba perdido en un pequeño pueblo, había caído de un lugar muy alto y lo habían llevado ahí; pero no se iba a quedar ahí, no, el iba a ir a su casa
.
.
.
.
Perdónenme por esta descripción, igual no creo que alguien lea...
Un niño de cabello azabache se despertó después de una caída muy dolorosa, que bien podría haberle roto un hueso o peor; pero no, el salió ileso.
Al parecer lo habían llevado a un pequeño pueblo, una de veinticinco casas. Se sentía asustado “¿Dónde estoy? ¿Qué es este lugar? ¿Alguien vive en este pueblo? ¿Dónde está mi familia…?” se preguntaba mirando a todos lados aterrado, hasta que su mirada se dirigió hacia una pequeña nota.
—“Neem alles wat u kan en hardloop van hierdie plek af” —leyó el de anteojos redondos— tengo que agarrar todo lo que me sirve.
El niño de doce años fue buscando de casa en casa mientras tomaba lo que podía; más tarde encontró ropa en mejor estado la cual se fue a probar.
Unos minutos más tarde salió luciendo un jardinero junto a una remera color blanca en esta decía: “Aliens exist”; llevaba una gorra, sus dos bolsos y sus botas rojas con blanco.
—Ya estoy listo para este gran viaje —dijo Dib con mucha determinación en su alma y brillos en sus ojos color almendra.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.