No sé cómo pero me encontraba corriendo en medio de la ciudad, pero por mis mejores amigas valía la pena.
Para ser sincera no me gusta salir, para nada en verdad, soy más de quedarme en mi casa a usar el celular, jugar con mis mascotas o algo por el estilo. Pero no, hoy Emma Dreyk estaba corriendo por la ciudad como loca ya que llegaría tarde a una salida con sus mejores amigas.
Imagínense esto, odio salir pero odio más los días lluviosos. Así es, ahora estoy corriendo en medio de la ciudad en plena lluvia para no llegar tarde junto mis amigas.
Ya estaba a punto de llegar al café que acordamos que nos reuniríamos, pero dejo de correr por el cansancio, entonces empecé a caminar rápido. Pero así como llegó la lluvia llegó un frío abrazador.
Este no es mi día
Cuando por fin llegue al lugar me sentía muy cansada, abrí la puerta y sonó la campanita que estaba situada arriba de la la puerta.
Tengo tantos buenos recuerdos en este lugar, las salidas con mis amigas, mi hermano y con mi querida madre.
Busque con la vista a mis dos amigas pero en lugar de eso encontré una mirada muy cálida, la cual hizo que me olvidara por completo aquel frío que pase afuera corriendo.
La mirada que encontré era la de unos ojos cafés muy cálidos y tiernos de un chico de tes trigueña y de pelo castaño alborotado que se encontraba en la mesa más próxima a la puerta, en la cual se encontraba por lo que parece tomando una clase de café.
Al notar que nos estábamos mirando directamente a los ojos, sus cachetes se tornaron de un rosa leve, me pareció tan tierno pero una voz en la lejanía me hizo recordar a que venía a aquel lugar.
—¡DREYK! Por fin llegas mujer, esperamos horas por ti—.se quejaba una chica castaña con el cabello un poco alborotado, que se encontraba parada en su asiento.
—No exageres Nair—le dió un golpecito en el estómago—.Y bajate de la silla, eres una señorita—Le decía una chica rubia de su misma edad.
—¿Y tú quién eres y qué has hecho con mi mejor amiga? Tú tampoco eres toda una Duquesa Sofía—.se quejaba Nair, que ya no estaba sobre la silla sino sobre la mesa.
—Aqui está—dijo Sofía la cual agarro del brazo a Nair y la bajo—.¿Puedes ser normal solo por hoy?
—¿Pueden dejar de discutir en publico también por hoy ?—dije yo que ya había perdido la paciencia y me hice notar.
—No te habia visto Emma—.dijo Sofia
—No me gusta que me digan así es un nombre muy cursi, ya se los he dicho mil veces
Sofía siempre llevándome la contra
Nair y Sofía rodaron los ojos
—A sus órdenes señora—se burló Nair poniendo su mano izquierda en su frente, tal cual lo haría un soldado.
—A lo que veníamos chicas—dijo Sofía ignorando el gesto de Nair.
—Hace dos meses no nos veíamos y ya estamos peleandonos de nuevo—Dijo Nair.
—Uno no pierde fácilmente la costumbre— Dijo riéndose Sofía.
Nos miramos las tres y nos empezamos a reír, ya que siempre nos pasábamos peleandonos, pero no esas peleas super tóxicas más bien solo nos "peleabamos" por diversión.
Como pude soportar estos meses sin ellas.
Luego de eso por fin nos sentamos como personas normales en una mesa y ordenamos algo, mientras nos poníamos al día con "los chismes"-como diría Nair
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Emma Dreyk
Teen FictionLo que nos sucede no es coincidencia, es más bien algo que ya estaba destinado para nosotros y ese algo nos ayudará a enfrentar lo que viene... ¿Elegirias la luz o la oscuridad? ¿Lo fácil o lo correcto? Esta es la historia de cómo conocí a alguien...
