El nuevo mundo

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Las calles de Asgard, te reciben con oro, majestuosidad y un grupo siempre bien armado de guerreros de todo tipo y de toda nacionalidad, los guerreros de los nueve reinos soñaban con ser parte de esas tropas. A excepción de uno. Uno desconocido que Asgard tenía como misión colonizar. Así, ganando tierras, saqueando oro y expandiendo su reinado es que se ganaron el apodo de La Ciudad Dorada. Además, claro de su alto índice de población rubia y blanca.

Asgard, era el auto proclamado primer reino, seguido por Midgard y los demás reinos que el mismo rey Odin; auto proclamado también, padre de todo, se encargaba de nombrar.

Steve, un mestizo midgard-asgard se ganó su puesto a pulso entre los guerreros que se embarcarían al nuevo mundo, estaba camino al lugar de encuentro, cuando escuchó a dos de sus compañeros de viaje midgardianos hablar emocionados:

– ¡Mira, es Thor! – Steve volteó a ver en seguida y notó un casco plateado con alitas, clásico de los mejores guerreros de Asgard, reservado prácticamente para la familia real, que se asomó entre la multitud saludando a la gente a su paso.

– ¡Claro que sí, es él!

– ¿Él es Thor? He escuchado historias magnificas de él – dijo Steve.

– ¿Nos acompañará en este viaje? – preguntó el otro sujeto.

–Por supuesto que nos acompañará, es el dios del trueno ¿lo olvidas? No se puede luchar contra los salvajes sin él.

–Exacto, Clint, Bruce. No les dejaré la diversión solo a ustedes – dijo imponente el hijo de Odin, príncipe de Asgard.

– ¿Cómo crees que será el nuevo mundo? – Preguntó Steve cuando Thor se acercó a hablar con ellos.

– Igual que todos los nuevos mundos, Helheim, Nifheim, Muspellheim, Svartalfheim, Alfheim, Vanaheim. He visto cientos de nuevos mundos. No veo que pueda tener de maravilloso adónde vamos.

Steve guardó silencio notando el entusiasmo apagado en Thor.

Justo en el momento el jefe de la expedición hizo su aparición. El comandante Fury, con su ayudante Coulson y Goose, su gatito mascota.

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Una flota de embarcaciones flotando sobre un inmenso rio congelado, se acercaba cada vez más a la pequeña aldea de Jötnars que prosperaba en agricultura y caza, a pesar de ser el reino más helado y árido de los nueve reinos, era prospero a su manera, su pueblo no moría de hambre y las varias colonias vivían en paz, excepto la del sur, vivía en constantes guerras y era de ahí de donde volvían los guerreros de piel azul.

Eran altos, fornidos con un temple poderoso, por eso los llamaban los gigantes del hielo.

Laufey, el jefe de la pequeña colonia tenía un hijo, Loki. Farbauti, su esposa había muerto y él como el feje de la tribu descuidó mucho a su hijo, al cual sobreprotegía tanto que, a pesar de tener edad para convertirse en guerrero, prefería criarlo para casarlo con otro gran guerrero que él mismo formaría en batalla para ser el yerno perfecto y próximo sucesor: Baldr.

Kekata el shaman de la aldea, un viejo y sabio Jotun, salió a recibir a su jefe. – Amglad tu ciyu. – dijo el viejo antes de extenderle la mano.

–Me alegra estar de vuelta – Dijo Laufey después del saludo.

La aldea se agrupó a su alrededor esperando las noticias.

–¡Los del sur han sido derrotados! ¡La aldea está segura!

Los aldeanos vitorearon alegres, entonces Laufey notó una presencia faltante.

–Donde está mi hijo? – le preguntó al shaman.

–Ya sabes, él va ahí, donde los colores del cielo lo llevan– Señaló hacia el eterno cielo oscuro iluminado solo por la hermosa aurora boreal que brillaba en colores vibrantes.

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Loki estaba de pie sobre una gran muralla de hielo, sus pies descalzos; pero decorados con cadenas doradas en los tobillos, no sentían el mínimo frio. Su piel azul expuesta, que no cubría su capa de piel de animal, disfrutaba de la brisa congelada; su negro cabello parecía flotar junto con la nieve, sus ojos rojos destellaban con los brillos de la aurora reflejadas en sus pupilas negras.

–¡Loki, Baja de ahí! ¡Tu padre ha vuelto! –

Al escuchar el grito, se asomó al borde del peñasco y vio a Töny, su mejor amigo desde que eran unos pequeños, gritándole desde abajo montado en una pequeña canoa sobre las aguas congeladas al pie del peñasco. Aún agradecía a su padre cumplir su capricho de dejar a Töny como su compañero y no obligarlo a ser un guerrero como la mayoría de los jóvenes de su edad.

– ¡Ha vuelto! ¿Escuchaste Fenrrir? – dijo Loki entusiasmado dirigiéndose a su acompañante, un pequeño lobo blanco de las nieves. Corrió hacia el camino que llevaba al pie de la muralla pero, antes de llegar, se detuvo, meditó un momento y regresó corriendo al filo de la muralla, entonces tomando impulsó sin detenerse, saltó al vació, seguido por supuesto por Fenrrir, que no dudó en saltar al vacío también.

–¡NO! – gritó Töny. – No de ese modo...– Era tarde, Loki ya iba en picada.

Se zambulló con un perfecto clavado en el agua. Töny se cruzó de brazos y resopló rodando los ojos –Presumido. – Murmuró.

Esperó paciente hasta que a su amigo se le ocurriera salir del agua, pero en vez de salir, Loki volteó la canoa, haciendo caer a Töny al agua y que el interior de la canoa les quedara como techo sobre sus cabezas, haciendo un hueco de aire privado para ellos.

Töny, salió a flote y tosió levemente, viendo a su amigo también salir a flote, frunció el entrecejo.

–¿No crees que ya estamos grandes para estos juegos? – Lejos de responder, Loki le arrojó agua en la cara chapoteando con sus manos y riendo a carcajada limpia, incluso Fenrrir decidió unirse al juego nadando a su alrededor.

Jugaron un rato en el agua, riendo y disfrutando del frío que no les afecta, despreocupados de lo pasaría ese mismo día.




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Gracias por leer ^^

Me gustaría saber mucho sus opiniones en los comentarios. <3


Rust00
XOXO

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⏰ Last updated: Sep 05, 2019 ⏰

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