Mamá, por favor. Déjame ir contigo - dije entre súplicas a mi madre.
- No pequeña, obedece y quédate en el auto mientras voy de compras.
Sin más remedio me quedo allí llorando como toda niña a mi edad lo haría, sólo tenía 8 años.
- ¿Porqué lloras? - me dice un pequeño niño como de mi edad.
- Nada- de inmediato respondo secando mis lagrimas sorprendida por la inesperada pregunta de éste.
En ese momento llega una señora que se me hacía muy familiar (Quizás la había visto un par de veces) y toma de la mano al niño.
- ¿Como estas?, ¿Como está tu mamá? - pregunta con una dulce sonrisa que inspira confiaza.
- Está comprando unas cosas - contesto un poco desconfiada.
- ¡Meredith!- escucho la voz de mi madre a lo lejos, la cual muy emocionada abrazaba a la señora que apenas yo conocía.
- ¡Carmeeen! -Responde Meredith con la misma emoción. - tenía mucho tiempo sin saber de tí, y esta pequeña? -pregunta- Supongo que es tu hija, es una niña muy hermosa.
- Si, es mi pequeña consentida. Y éste apuesto caballerito? - señala mi madre al pequeño. -Tu lo has dicho, es mi pequeño caballerito- responde Meredith sonriente.
Mi madre responde con una sonrisa y luego me mira - pequeña, te presento a un nuevo amiguito - me dice mi mamá. - Meredith es la mejor amiga de mi infancia que te llegue a mencionar muchas veces ¿recuerdas? -dice contenta.
En seguida él se acerca y me toma de la mano - mucho gusto, mi nombre es Zack Evans - dice sonriente
-Mi nombre es Emma Hopkins- respondo.
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Simplemente Tu ©
Novela JuvenilHay momentos en la vida donde preguntas se pasean en un desfile desestabilizador de emociones en mi mente. ¿Cuánto más esperaré por la persona indicada? Y ¿si no hay una para mi? O tal vez debería dejar de esperar y salir a encontrarlo. El destin...
