Cielos nostálgicos

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Dicen que los  20 son los mejores momentos de tu vida, donde todo es loco y aventurero. Parrandas con amigos, risas a montón, pasión por lo qué haces y lo que estudias. Eso se supone que es, ¿no?
Mientras ella miraba hacia el cielo crepuscular le traía gran nostalgia y cierta calma, jamás había visto una mezcla de colores tan acertadas y exquisitamente seleccionadas para el deleite de quien lo aprecie y sobre todo para aquel que retrate tal belleza singular, que a pesar de dar un aire de nostalgia en vez de romántico (como la mayoría de jovencitas de su edad debería pensar), la tristeza que esta interpretaba le era extrañamente reconfortante. Así era aquella joven. Una veinteañera poco interesante y nada peculiar que en vez de dedicarse a lo que un día fue una pasión, terminó siendo un sueño lejano entre los recuerdos de hace algunos ayeres, esa que prefirió escuchar a la razón; cuando perfectamente tuvo la oportunidad de escuchar al corazón. Para llevarse una gran decepción que terminaría con la poca motivación que quedaba. Terminó tan vacía como el departamento donde vivía y tan seca como la rosa que le había regalado su mejor amigo antes de partir del pueblucho costero de donde venía para aventurarse a las sorpresas que la gran ciudad le traía junto con las mismas dificultades de su nueva vida que le esperaba.
Pero nunca imagino que después de un año agotador lleno de adaptación y sobre todo decepciones amorosas y académicas podría mejorar hasta el punto de encontrarle sentido a la aburrida vida que llevaba en la ciudad.
En ese momento cuando se topó con ese par de ojos que tanto llamaban su atención, se olvidó por completo de el muchacho de que había estado enamorada desde hace 5 años. ¿Será está su oportunidad para arreglar su vida? ?¿O este individuo puede incluso arruinarla más de lo que ya estaba?
Cansada del amor y de las falsas expectativas que este le brindó, decidió no ceder nunca más a algún hombre, todo gracias a ese viejo amor que no pudo enfrentar.
-A pesar del rencor que te guardo, algo dentro de mi no me hace odiarte. Algo en mi mente me impide dejarte por completo. Me agrada tu compañía, mas no se si te agrade la mía. Me gustan tus ocurrencias y conversaciones inteligentes que mantenemos en esporádicas ocasiones, más no se si tú pienses lo mismo de mi. ¿Que tengo que hacer para que me notes?, ¿que tengo que hacer para que me ames tanto como yo te amo a ti?. Llámalo obsesión, llámalo desesperación o incluso inmadurez, pero eso no cambia la manera en la que te sigo viendo. Tan hermoso e inalcanzable para mi. Tu pequeña nariz con sus pecas, tus bellos ojos cafés que cuando te da el sol se ven aún más hermosos, el rastro de tu barba de 3 días, las ondas de tu cabello castaño, tu piel suave y blanca que al tacto con la mía me hace temblar.- escribió en su diario, su posesión más sagrada, ahí era donde escribía o dibujaba sus pensamientos del día a día, algún que otro dibujo de algo que le llamó la atención y una que otro poema o canción. A pesar de estudiar una carrera en biología marina era una persona bastante artística, después de todo era otra alma torturada en el mundo, la cual no podía ser libre de hacer lo que amaba y para lo que nació. Pero la vida da muchas vueltas ya que gracias a la muerte de su madre, la hizo tomar una decisión que iba más hacia el dinero que hacia el amor por lo que hacía. tal y como le habían inculcado sus padres durante su crecimiento, tenía un padre al cual no siempre le alcanzaba para sostenerlas y una hermana pequeña que aún cursaba segundo de secundaria. Tenía que estudiar y trabajar para ayudar a su padre. Y su próximo trabajo como bióloga marina le iba a remunerar lo suficiente para ayudar a su familia.
Así que tomo el autobús de camino a la universidad, se se colocó sus auriculares y empezó a sonar Mac demarco. La canción perfecta para un día tranquilo y lluvioso.

Así comenzó un nuevo día.
Mientras deambulaba por los pasillos en la espera de su primera clase, vio a lo lejos una figura alta y conocida, se trataba de Adam, su viejo amor. Pero este no iba solo como de costumbre, ese día iba tomando de la mano a una chica baja y delgada de figura envidiable, con cabello negro y largo y muy lacio. -puede que sea una amiga- pensó, pero era mucho más que una amiga. Cuando se dio cuenta Adam y aquella mujer que le acompañaba se fundían en un tierno beso para que después Adam le dedicara una sonrisa cálida, una sonrisa que solo le había dedicado una vez.
Después de tal escena inesperada se fue a paso apresurado de camino a los baños, mientras esta trataba de que las lágrimas no salieran y que los demás pudieran darse cuenta. Entro al baño y se encerró en un cubículo donde tomo su diario y escribió. -¿alguna vez has tenido una presión en el pecho tan grande que pareciera que alguien está sentado encima de tu pecho? Tener un nudo en la garganta que ya no sabes si son ganas de llorar o u coraje atravesado por tu garganta. Esta mañana esperaba que fuera otro rutinario día fallando en mi desesperado intento por alejarme de Adam.
Llegó el momento en el que ella por fin se había tranquilizado, pero a pesar de que el llanto había cesado le habían destrozado el corazón de la peor manera que ella se pudiera imaginar. Inevitablemente se topó a Adam en el campus y este la saludó con su típico "hola enana", ella le dedicó una sonrisa forzada y siguió su conversación con el como si nada hubiera pasado. Después de ese encuentro el le preguntó a ella si le gustaría escaparse de clase e irse a comer a algún lado. Pero esta sería la primera vez que ella le negaría una salida al chico.
Sorprendido por su respuesta, sin más remedio Adam le dijo adiós y ella siguió su camino.
Abatida y desganada prosiguió con su día, pero mientras caminaba por los pasillos vacíos del campus se encontró con un anuncio de un club de teatro que pronto abriría las puertas para los estudiantes. Por mero ocio y por ocuparse aún más para evitar pensar en la situación en la que se encontraba decidió anotarse en el club. Así pues ella pensó, -si me uno al club de teatro evitare caer más en depresión y puede ser una nueva oportunidad para hacer amigos- se dijo a sí misma como tratando de alentarse. Total, ¿que más podría pasar?.
Mientras tanto, se dirigió a su departamento y prosiguió con su rutina hasta que cayó por completo la noche, se asomó por el balcón de su habitación con una copa de vino en la mano observó de manera melancólica el paisaje y las luces de la ciudad y en ese momento una lágrima rodó por su mejilla al recordar todos los buenos momentos que había vivido con su amado y el hecho de que jamás tuvo el coraje de decirle lo que sentía por el.
Este fue el primer capituló de un mini proyecto que empecé hace bastante tiempo! Es la primera vez que escribo una novela así que ténganme paciencia por favor! :D hago lo que puedo jaja! Esta fue una pequeña introducción al personaje y el mundo que la rodea. Tengo planeado que Benedict aparezca en el siguiente capítulo (espero tener inspiración para escribir un buen capítulo) muchas gracias por leer (si es que alguien llega a esta historia lol) comenten y háganme saber que les pareció y como puedo mejorar! Muchas gracias :) que

Heart to HeartWhere stories live. Discover now