Eran las 6 de la madrugada, Gabriela abrió los ojos antes que el despertador sonara.
Iba a ser un día bastante ocupado, tenía varias cuestiones laborales para resolver en la oficina.
Gabriela es una importante ejecutiva de ventas en una empresa de bienes raíces reconocida en el país por ser la primera en ventas. tenía un socio amigo con quién había llevado adelante la empresa desde la muerte de su padre, fundador de dicha compañía. Gabriela había heredado el temperamento luchador y tenaz de su padre y la belleza de su madre: Gabriela tenía el cabello rubio oscuro y ojos verdes, cuidaba mucho su aspecto personal y se vestía elegante para cada ocasión.
Gabriela estaba casada con Fernando, un joven muy apuesto. Fernando era alto, tenía cabello negro y ojos de un azul intenso, conseguía que las mujeres le prestaran el dinero para su agencia. Pero él nunca les devolvía el dinero que le prestaban ya que lo utilizaba para saldar sus deudas con Orlando, prestamista de renombre.
Quién no saldaba una deuda con él lo pagaba con su vida.
Fernando era uno de sus mejores clientes y jamás fallaba en pagarle en el pasado pero
ahora Fernando se encontraba en serios aprietos para cancelar la deuda y Orlando reclamaba su pago cuanto antes.
Cuando Fernando conoció a Gabriela supo que era la mujer que le resolvería sus problemas de deudas y hasta podría dejar de pedir prestado a Orlando.
Aquella mañana, Gabriela oyó el celular de su esposo, quien se estaba bañando, fue hasta el aparato y lo tomó. Al desbloquearlo encontró una larga conversación entre su marido y Memo, Gabriela se iba poniendo pálida a medida que iba leyendo los planes en su contra, así es como descubrió que su marido estaba planeando deshacerse de ella para apoderarse de su dinero y así poder saldar la importante deuda que tenía con Orlando, un prestamista.
En ese momento Fernando salió del baño, miró a su mujer con cara de preocupación.
-Estás bien- le preguntó preocupado a su esposa.
-Sí querido- le respondió ella disimulando su miedo -solo me duele un poco la cabeza.
-Deberías descansar más, trabajas demasiado- le dijo.
Ella asintió cansada tratando de alejar sus pensamientos de lo que acababa de descubrir.
Se concentró en sus múltiples ocupaciones y compromisos laborales tratando de ocupar sus pensamientos y alejandolos de todo recuerdo de lo sucedido aquella mañana.
ESTÁS LEYENDO
Vendetta
Misterio / SuspensoUna mujer descubre que su marido planea asesinarla para poder cobrar sus bienes y así cancelar una importante deuda con un prestamista.
