Corría lo más rápido que podía para intentar llegar a tiempo con el chico misterioso, ya que se había quedado dormida y había olvidado por completo que tenía que ir a su encuentro con el rubio.
Los encuentros con el chico era lo único interesante de su vida, le gustaba salir todas las noches, sabiendo que había alguien allá fuera esperándola cada día.
Todas las casas tenían las luces apagadas, los pocos autos que pasaban llevaban una increíble velocidad, y las luces de la calle, prendidas en cada esquina.
Aunque sabía que jamás habría algo más que una amistad-rara, con el chico, se arreglaba tontamente, para cada uno de sus encuentros, esperando que él se fijará en ella, aunque fuera por sólo un segundo.
Llegó al lugar, esperando ver su cabello rubio en algún lado, pero no había nada más que oscuridad.
Intentó mirar a través de la oscuridad, pero resultaba incómodo y doloroso para sus ojos, así que apartó la mirada, y comenzó a caminar de regreso, con decepción, había llegado tarde, pero el había podido esperarla.
-Llegas tarde. -Oyó una voz detrás de ella y la oleada de decepción de que la hubiera dejado se fue cuando el rubio apareció.
-Lo siento. -Respondió Autumn sentándose a lado de él en medio de la calle, con una sonrisa en su boca, el sí la había esperado. -Me quede dormida.
El rubio asintió, llevaba una sudadera de converse, y unas vans adornaban sus pies, lo cual resultaba un tanto extraño, e irónico al mismo tiempo.
El chico le sonrió, y comenzó a intentar acomodar el cabello de la chica pero parecía ser algo imposible, su cabello parecía estar cómodo despeinado.
Aquél chico amaba el cabello de Autumn, pero jamás se lo diría, resultaría incómodo, él era un extraño, otro extraño más.
-¿Cómo te llamas? -Preguntó Autumn, abrazando sus manos por el frío que hacía, el viento golpeaba y comenzaba a frotar sus manos para conseguir un poco de calor.
El chico le sonrió negando con la cabeza.
-Eso nunca lo sabrás. -Respondió él y ella decidió dejar de preguntar y disfrutar de las estrellas que los iluminaban.
¿Cuándo dejaría de ser tan misterioso?
-Es hermosa ¿Cierto? -Ahora la pregunta había salido de el, la voz de el era grave y le erizaba la piel, esa voz ronca del chico, le producía extraños efectos en ella.
El era un extraño, y aún así confiaba en él, Autumn le miró confundida, sin entender a que se refería.
-La noche es hermosa.
-Siempre estás oculto en la noche ¿Porqué? -Dijo la chica, le miraba, como sí aquel chico no pudiera ser real, era tan misterioso y reservado y al mismo tiempo un libro abierto.
-Nyctophilia. -Respondió el chico como sí fuera lo más obvio.
-¿Nyctophilia? -Volvió a preguntar Autumn, definitivamente aquél chico era una caja de sorpresas.
Sólo esperaba que aquella cosa no fuera alguna enfermedad grave, y debiera salir corriendo.
-Encuentro seguridad cuando es de noche, y entonces salgo y observo lo hermosa que es la oscuridad. -El chico respondió y llevo sus manos a su cara ocultándose, jamás le había dicho a alguien aquello.
Autumn le sonrió.
-Me gusta tu sonrisa. -Comentó Ashton y Autumn le miró boquiabierta sin nada que decir.
Y ella juntó sus manos tan fuertemente, quería saber que esto era real y no una fantasía.
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Nyctophilia | a.i
FanfictionLas filias, en psicología, son atracciones a determinadas realidades o situaciones. Significan lo contrario que las fobias que hacen referencia a los miedos; las filias son una especie de obsesión.
