Dolor. La sensación del dolor de un disparo en el pecho la hizo despertar de golpe. Estaba agitada, tenía la boca seca y el corazón le palpitaba tan rápido que dolía. Había llorado toda la noche, tanto, que la almohada estaba mojada; aún tenía los ojos vidriosos por las lágrimas que restaban, estaban tan rojos e hinchados que apenas podía abrirlos. Podía sentir como resbalaba la última lágrima por su cara, resultado de aquella pesadilla tan tormentosa; la única forma en que había podido despertar había sido con su muerte. Se abrazó lo más fuerte que pudo para asegurarse de que estaba bien, aún estaba viva, todo había sido solamente una pesadilla.
Sueños como esos eran recurrentes, así había sido toda su vida desde que tenía memoria, siempre se había preguntado por qué, pero nunca encontraba una respuesta; llevaba una vida tranquila, su familia era como cualquier otra, nunca habían estado cerca de conflictos y menos de alguno tan peligroso para relacionarse con las armas; al contrario, todos siempre se preocupaban por aportar algo bueno al mundo.
Se sentó en su cama, respiró profundamente y finalmente, como todos los días, se levantó, tomó un vaso con agua y decidió tomar una larga ducha de agua caliente. El vapor había empañado el espejo del baño y también las puertas de cristal de la regadera. El agua caliente resbalaba por su cuerpo, se colocó el shampoo mientras masajeaba suavemente su cuero cabelludo, el shampoo olía a cítricos y el jabón de baño a frutos rojos; se tomó su tiempo disfrutando la ducha hasta que el recuerdo de aquella pesadilla desapareció casi por completo. Se puso un vestido blanco floreado que resaltaba su delicada piel de tez ligeramente morena , una bonita chamarra de mezclilla, zapatillas de tacón nude y su bolsa café; su maquille era muy natural y resaltaba perfectamente sus ojos café claro, recogió su larga cabellera café en una coleta alta. Se había arreglado porque quería impresionar; tenía planeada una cita para desayunar con Chris y su madre; él acababa de regresar de un viaje de negocios que había realizado para revisar las empresas de su familia y a consolidar algunos contratos en puerta que serían muy beneficiosos.
La relación de Alexa con la familia de Chris había sido muy complicada en un principio; sus padres dudaban de los sentimientos y las intenciones que tenía ella ya que ellos tenían una de las mejores economías del país a comparación de ella que era una joven común, sin ningú tipo de comodidades superiores a las de la sociedad en general; sin embargo, con el paso de los meses se fueron dando cuenta de que en verdad quería a su hijo, así que aceptaron su noviazgo y los apoyaron, se percataron de las capacidades de Alexa para adaptarse a las situaciones y resolver los problemas teniendo un punto de vista diferente al de ellos, valoraron su honestidad y el carisma de la joven; aunque lo más importante era la capacidad que tenía para poder hacer feliz a su hijo.
A las 8 de la mañana en punto, Alexa escuchó el timbre de su casa; Chris se había ofrecido a pasar por ella a pesar de que ella tenía su propio auto, regalo de su padre. A ella le encantaban las atenciones que él le tenía, se apresuró y salió de su casa, saludó a su novio con un enorme abrazo y un tierno beso, le dijo lo mucho que lo había extrañado y lo volvió a abrazar lo más fuerte que pudo, él la cargó y le dio unas cuantas vueltas mientras le regresaba ese beso. El joven apuesto abrió la puerta del copiloto y la bajó de sus brazos para que ella pudiera entrar al coche, antes de cerrarla le dio otro beso, le sonrió y finalmente la cerró. Definitivamente era todo un caballero formado a la antigua.
Era una mañana realmente hermosa, el sol ya brillaba y el cielo era realmente azul; mientras avanzaban en el coche camino al restaurante el aire entraba por las ventanas alborotando un poco el cabello negro de Alexa, en la radio sonaba Just the way you are de Bruno Mars, esa había sido la primera canción que le dedicó Chris, fue el día en que se le declaró, le dijo lo mucho que le gustaba, que le gustaba cada parte y faceta de ella, incluso lo que podría parecer fea a él le parecía una maravilla, la había convencido de tener su primera cita y a partir de ese día él no había hecho otra cosa que demostrarle sus sentimientos. En el ambiente se olía la dulce fragancia de Alexa, cítricos y flores frescas; era su perfume favorito y aunque a Chris también le gustaba mucho él prefería el olor natural de su piel.
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Un juego de amar y sobrevivir
Teen Fiction- Miguel se acercó a él, lo vio hacía abajo, le puso la pistola en la frente y le dijo - 婊子养的 (biǎo zǐ yǎng de = Hijo de puta. - luego disparó. Ahora sí, estaban muertos. Todos muertos.- ¿Qué es más fuerte, el amor o el instinto de sobrevivir? ¿Qu...
